El robo a transportista se redujo en un 68 por ciento en la actual administración del Gobierno de la Ciudad de México.

La historia del crimen el robo a los transportes con mercancías tiene varios capítulos de estudio e investigación.

En lo que se refiere a los asaltos en tierra, las historias en todos los continentes son emblemáticas de salteadores de caminos, asaltos a comerciantes, robos de materias primas y de productos procesados, se sabe de este tipo de acciones desde hace por lo menos cinco mil años; en evidencia esto no es ninguna buena noticia, pero tampoco es una convocatoria al desánimo.

Robo a transporte,

tema nacional e internacional

En la actualidad el robo a transporte es un tema nacional e internacional, en México se trata de un delito que creció de forma ostensible en los últimos años, por ejemplo, en noviembre de 2017, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP) y la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo (CANAPAT), señalaron que es necesario que este delito se considere federal ante el mayor número de robo de unidades de carga y de pasajeros, con ello lo perseguiría la Procuraduría General de la República (PGR) para una mayor coordinación. Además se propuso incrementar penalidades.

Estas organizaciones señalaron que en el tercer trimestre de 2017 se registraron mil 088 robos de transporte de carga: un incremento del 53 por ciento con respecto al mismo periodo de 2016.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de los 489 mil 134 robos que se reportaron en 2017, los robos a transportistas fueron 5 mil 284: 4 mil 462 casos con violencia y 822 sin violencia.

De las modalidades de robo que contabiliza el SESNSP, este delito tiene las cifras más bajas, pero a diferencia de otros, el empleo de la violencia es constante al ocurrir en el 80.65 por ciento de los casos.

En 2016 se reportó un total de 5 mil 908 robos a transportistas: 4 mil 725 fueron con violencia y mil 183 sin violencia; en 2015 se cometieron 4 mil 450: 3 mil 687 fueron con violencia y 763 sin violencia. Por tanto se registra en México un incremento de delito.

Robo a transportista en la CDMX


En el caso de la Ciudad de México, miles de camiones de carga entran y salen con materias primas y mercancías para sostener una dinámica social y económica de grandes proporciones, toda vez que se trata del centro económico de nuestro país.

El robo a transportista resulta especialmente lesivo no sólo por el monto de lo robado sino por la implicación logística que puede tener en el ciclo económico de diferentes empresas, al mismo tiempo por: a) costos administrativos y de organización; b) su impacto en las compañías de seguros; c) sus efectos en la logística del transporte, lo que genera costos agregados en toda una cadena productiva y de comercialización, lo cual afecta la productividad de las empresas, más aún cuando deben cumplirse compromisos de entrega.

La Cámara Nacional de Transporte de Carga señaló que diferentes carreteras del país, el robo a transporte de carga se incrementó 50 por ciento en el año 2016, esto motivó análisis, estudios y acciones por parte del sector, como la propuesta de elaborar un atlas de riesgos para identificar focos rojos en carreteras hasta la vigilancia aérea con "drones"; destaca que estas tecnologías de rastreo y detección de ilícitos se desarrolla en instituciones como el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

En el caso de la CDMX la estrategia y acciones de seguridad pública y procuración de justicia lograron que el robo a transportista se reduzca de acuerdo con los datos que reporta la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México, que se construyen desde el análisis de Averiguaciones Previas y Carpetas de Investigación de los últimos años.

En 2012 se iniciaron 310 Averiguaciones Previas; en 2013 fueron 293; mientras que en 2014 se iniciaron 222. Para el año 2015 se iniciaron 180 denuncias.

En 2016 se iniciaron 165 averiguaciones previas y/o carpetas de investigación. Finalmente en el periodo que va de enero a octubre de 2017 se iniciaron 90 carpetas de investigación por este delito.

El Delito de Robo a Transportista con y sin Violencia representó el 0.21 por ciento  en promedio de toda la incidencia delictiva de la CDMX de 2006 a octubre de 2017, en los últimos dos años representó el 0.07 por ciento en promedio.

Robo a transportistas a la baja


La tendencia del delito se mantiene a la baja desde el año 2007; para el mes de octubre de 2017 se observa una disminución del – 34.5 por ciento con relación al año anterior.

El 78.8 por ciento de la incidencia del delito de Robo a Transportista con y sin Violencia se concentró en cuatro Delegaciones: Iztapalapa (34.4%), Azcapotzalco (21.1%), Gustavo A. Madero (12.2%) y Venustiano Carranza  (11.1%), debido a la concentración de actividades productivas y comerciales en la zona y también por ser puntos de entrada y salida de estos transportes.

Respecto a las 90 carpetas de investigación por Robo a Transportista a octubre de 2017, la modalidad que predominó con el 84.4 por ciento fue con violencia. En 45 carpetas de investigación el 77.8 por ciento se ejerció la violencia física y en 37 se utilizó arma de fuego. En ese lapso, el 57.78 por ciento de la incidencia se presentó los días martes, miércoles y jueves; el horario con mayor frecuencia fue de las 04:00 a 07:59 horas y de 12:00 a 15:59 horas (48 carpetas de investigación).

El principal modus operandi, en la comisión del delito fue: a)  abordando el vehículo en la vía pública con el 22.9 por ciento; y b) vehículo que cierra el paso con el 20.8 por ciento principalmente.

Los tipos de transporte de carga más robados con mercancía fueron: tracto camión el 46.8 por ciento y camión con el 19.4 por ciento.

Robo a transportistas ¿efectos sobre la ciudadanía?

La concentración de esfuerzos y las acciones en materia de seguridad pública y procuración de justicia lograron reducir de forma sustancial este delito, el cual debe analizarse en sus diferentes aristas, porque como se señala, más allá del robo de las mercancías está el impacto que tiene sobre las cadenas productivas; los costos de retrasos en la producción y entrega de productos afecta a quienes los elaboran así como a quienes los comercializan e incluso pueden tener efectos sobre la ciudadanía.

Es necesario considerar que en nuestra ciudad la logística del transporte de carga es un asunto mayor, iniciando por su seguridad, coordinación, seguimiento de operaciones y manejos óptimos de los productos; se trata de toda una serie de operaciones que tiene implicaciones económicas efectivas, de ahí la importancia que tiene la reducción de este delito en la Ciudad de México. 

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Dr. Jorge A. Lumbreras Castro | Académico en la FCPyS - UNAM



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