Opinión

El problema del campo en México

Casi 30 años después de la aplicación de estas profundas medidas propuestas en la reforma al campo, las cifras siguen siendo similares. | Leonel Ramírez Farías

  • 25/08/2018
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Si a un grupo de expertos se les preguntara, por orden de importancia, cuál es el principal problema del campo en México, sin lugar a dudas habría un sinnúmero de variadas respuestas, acompañadas de discusiones[MJ1]  sin fin.

Lo más simple es decir que se trata de un asunto multifactorial, pero sería una forma de evadir lo difícil que resulta comprender la realidad del campo en México.

Cuando empecé mi carrera como profesionista en el sector agropecuario, a principio de los noventa, los expertos, que entonces dominaban la agenda pública, ubicaban el centro del problema en la baja productividad. Se mostraba un dato que resultaba abrumador: ¿cómo era posible que 24% de población económicamente activa produjera sólo 4% del PIB?

Bajo esta premisa es que se trabajó en una gran reforma al campo con el único fin de mejorar el anterior balance. Grosso modo la narrativa fue: otros sectores de la economía deben absorber la mano de obra excedentaria, ya que el campo, por sí sólo, será incapaz de generar los empleos suficientes para dar ingreso a ese enorme segmento de la población, principalmente hogares con unidades de producción minifundistas.

Lo curioso es que casi 30 años después de la aplicación de estas profundas medidas, las cifras siguen siendo similares: un cuarto de la población económicamente activa genera menos de 4% del PIB.

La pequeña agricultura

Es de esperarse que ahora la narrativa de quienes van a dominar la agenda pública difiera de aquella. Ahora el punto central de la política pública será la pequeña agricultura: el campo ha caminado por dos carreteras, una de alta velocidad donde circulan los productores comerciales, mecanizados y orientados a la exportación; la otra donde conducen los pequeños productores, menos capitalizados, con bajos rendimientos y condenados al autoconsumo y la pobreza.

Las percepciones y las ideas cambian en el tiempo, es una de las lecciones que más han dejado huella en los años que tengo de trabajar en estos temas. Y desde luego, el contexto económico e internacional también importa en la formación de las ideas y las políticas que se derivan de éstas.

Como muestra un botón

A lo largo de mi carrera he leído numerosos documentos referentes al sector agropecuario. Deseo compartir con ustedes uno que resulta interesante por dos razones: la primera porque se escribió en abril de 1926 (hace casi un siglo) y, la segunda por los argumentos que esgrime como problemas del campo, los cuales, seguramente, los verán muy peculiares y similares a los que muchos expertos ven ahora como importantes temas en la agenda del sector.

El autor: Manuel Gamio, considerado el Padre de la Antropología Mexicana, quien dedicó gran parte de su vida al estudio de los grupos sociales vulnerables; indígenas y migrantes, y la creación del Instituto Indigenista Interamericano en 1942. Transcribo en español este interesante ensayo escrito desde su exilio en Nueva York titulado “El Problema Agrario de México”. Dejo a los lectores estimen qué tanto hemos cambiado de la visión de entonces a la fecha y, desde luego, formen sus propios juicios.

Amigo lector: ¿qué opina?

México agro-importador

@OpinionLSR | @lasillarota


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