Opinión

El mundo le declara la guerra al plástico

Hay que cuidar nuestros recursos naturales, nuestro entorno, debemos cuidar el planeta y hacernos conscientes de nuestros desechos plásticos. | Jorge Iván Garduño

  • 29/02/2020
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Decenas de países en el mundo, han emprendido una guerra para librarse de los plásticos de un solo uso, países como Jamaica, Belice, Barbados, Dominica, Granada, Trinidad y Tobago, Bahamas, Irlanda, Argentina, Australia, México, Inglaterra, China, España, Estados Unidos, Francia, Alemania, Senegal, Kenia, Indonesia, Tailandia, Malasia, han restringido, en algunas ciudades o bien en todo su territorio, el uso de ciertos plásticos.

Estas medidas buscan mitigar el impacto ambiental que el plástico tiene en la vida de los seres humanos, pero, sobre todo, en la vida de la fauna, ya que se ha demostrado que debido a que el plástico no se degrada, y algunos productos manufacturados con este material pasan decenas de años, en el mejor de los casos, para que se desintegren, se acumulan en los fondos marinos, canales de riego, barrancas y vertederos al aire libre.

Productos que son tan comunes en nuestra vida hoy en día, que sería difícil creer que hace apenas algunas décadas los seres humanos vivían sin ellos: botellas, cepillos de dientes, cubiertos desechables, plástico autoadherible, zapatos, llantas, bolsas desechables, productos de unicel, popotes o pajillas, tapas de plástico, envases y contenedores para comida, y todo un largo etcétera, que se extiende tanto como tantos y variados productos utilizamos en la actualidad, porque es imposible evitar el contacto con el plástico en nuestro día a día.

Existe un sentido a la situación por contaminación de plástico que vivimos: a más gente, más basura. El país asiático, China, sabe de ello con sus 1,368 millones de habitantes, de hecho, el gigante asiático es, el primer generador de desechos plásticos del mundo: 60 millones de toneladas anuales en 2010, frente a los 38 millones de Estados Unidos, según cifras de la publicación Our World in Data, de la Universidad de Oxford. Es por esto que, el gobierno chino ha dado un nuevo paso a la hora de combatir este problema, por medio de una campaña que pretende limitar los plásticos de un solo uso en aquella nación.

China tiene un plan para combatir los desechos plásticos en los próximos cinco años, así lo anuncio a través de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma en días pasado. Según se desprende de su comunicado, la institución aspira a reducir de manera significativa el uso de plásticos desechables en los envíos de comercio electrónico y comida a domicilio para 2022. Un segundo frente se encargará por establecer un mecanismo de producción, distribución y consumo de productos plásticos biodegradables para 2025. La administración ya ha comenzado a experimentar con proyectos piloto que buscan fomentar el reciclaje en grandes ciudades como Shanghái. Solo en 2017 los hogares urbanos chinos generaron 215 millones de toneladas de basura, pero las cifras de reciclaje, con muy poco arraigo, no son públicas.

Las medidas concretas anunciadas hace unas semanas prohibirán todas las bolsas plásticas no biodegradables en las principales urbes del país para finales de 2020 y en todas las poblaciones para 2022, aunque los mercados que comercialicen productos frescos estarán exentos hasta 2025. También este año será el último en el que podrán emplearse pajitas en el sector hostelero, el cual deberá reducir su consumo de plásticos de un solo uso en un 30%. Este tipo de productos también estarán vedados para los hoteles después de 2025.

“Es una medida política muy importante, que trata de lidiar con uno de los retos medioambientales más urgentes, no solo en China, sino también a nivel global. El desproporcionado consumo de productos plásticos tiene un enorme impacto medioambiental”, señaló para el diario “El País” Ma Jun, director del Instituto de Asuntos Públicos y Medioambientales en Pekín. Expertos en el tema señalan que este tipo de iniciativas son muy “alentadoras”, aunque consideran que, China está enfocando el problema de manera seria y centrándose en el reciclaje como el camino adecuado, pero la política todavía “adolece de incentivos regulatorios”.

No es la primera vez que China actúa contra los plásticos. En 2008, las autoridades públicas prohibieron la producción de bolsas ultrafinas y conminaron a los puntos de venta a empezar a cobrar a sus clientes por cada una de ellas. “A diferencia de entonces, la medida es más comprensiva”, apunta Ma. “El gobierno ha extraído lecciones valiosas del éxito de esa primera campaña: por ejemplo, que una de las claves es responsabilizar a los grandes negocios”.

El estallido del comercio electrónico y de comida a domicilio en China y en todo el mundo, abona a este problema medioambiental. La decisión de China, se une a la acción climática de otros países, como México, que, en su capital, Ciudad de México, y demás ciudades, entró en vigor una iniciativa de prohibición de bolsas plásticas. Asimismo, Malasia ha anunciado un veto a la importación de dichos productos; mientras que en Tailandia y partes de Indonesia se han puesto en marcha iniciativas para restringir el empleo de plásticos de un solo uso. ¿Pero son adecuadas estas políticas? ¿Tendrán éxito? ¿Son la solución al medioambiente?

Hay que cuidar nuestros recursos naturales, nuestro entorno, debemos cuidar el planeta y hacernos conscientes de nuestros desechos plásticos.

Tiempo al tiempo.