Opinión

El mismo PRI… PAN, PRD…

Para desgracia de los quintanarroenses, y mexicanos, el caso Borge Angulo no es un hecho aislado, casos como este abundan | Jorge Iván Garduño

  • 06/01/2018
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La llegada del exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, a nuestro país, procedente de Panamá, el pasado jueves, congregó, además de elementos de la PGR y personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a una multitud de medios de comunicación que, atrincherados en la zona del aeropuerto de la Ciudad de México, fueron testigos de cómo alrededor de las 13:20 horas, un avión Challenger matrícula XB-NWD, tocó suelo mexicano.

Y es que, al final de su mandato, Roberto Borge fue señalado por presuntos manejos irregulares en las finanzas públicas del estado; además, la comisión de transición del actual gobernador, Carlos Joaquín González, comenzó una investigación por el presunto desvío de 2 mil millones de pesos y se detectaron movimientos anómalos en la venta de 44 terrenos a precios ridículos, por lo que se inició formalmente una investigación que derivó en el inicio de un proceso judicial en su contra el 3 de junio de 2017, acusado de lavado de dinero cometido Roberto Borge y exfuncionarios de su gobierno.

Abundan casos como el de Borge


Roberto Borge deberá responder a las acusaciones de las que está siendo objeto. Para desgracia de los quintanarroenses, y mexicanos, el caso Borge Angulo no es un hecho aislado, casos como este abundan: tenemos a Javier Duarte (Veracruz), Andrés Granier Melo (Tabasco), Humberto Moreira (Coahuila), Arturo Montiel (Estado de México), Tomás Yarrington (Tamaulipas), Fidel Herrera (Veracruz), Mario Marín (Puebla), Eugenio Hernández (Tamaulipas), Juan Sabines (Chiapas), Ulises Ruiz (Oaxaca), Narciso Agúndez (Baja California Sur), Luis Armando Reynoso Femat (Aguascalientes), y la lista podría seguir aumentando.

Casos donde exgobernadores terminan siendo dueños de empresas, propiedades y grandes sumas de dinero consignadas en cuentas bancarias nacionales y en el extranjero para luego ser acusados de peculado, desfalcos al erario público y enriquecimiento ilícito, ya es recurrente, y los medios de comunicación dan cuenta de ello, pero tras largos procesos o solo imputaciones indirectas no se les ha demostrado “nada”.

Un sueño imposible


Estas prácticas no son exclusivas de un partido, aunque sí, en buena medida, el actual partido en el poder ha influenciado para que estas prácticas se hayan enraizado en la política mexicana y extendido a todos los partidos políticos sin distingo, “porque la corrupción es el pan nuestro de todos los partidos”.

Estas prácticas suceden en todos los niveles, no son exclusivas de gobernadores o tesoreros;  si queremos que nuestra situación como nación cambie debemos exigir a las autoridades federales actúe sin miramientos en este y todos los casos, sean mediáticos o no, sean tiempos de elecciones o no, sea de un partido o del otro o no, para poner ejemplo a las siguientes generaciones de políticos y servidores públicos que ven en este ejercicio los beneficios propios antes que el servicio a la ciudadanía ¡lo que sería el verdadero servicio público!

Un sueño que se antoja imposible, o por lo menos no en esta vida.

¡Tiempo al tiempo! 

@plumavertical @OpinionLSR | @lasillarota

 

Esta semana, mis recomendaciones literarias:

El fuego invisible” (Planeta) de Javier Sierra. David Salas, un prometedor lingüista del Trinity Collage de Dublín, se encuentra, después de aterrizar en Madrid para pasar sus vacaciones, con Victoria Goodman, una vieja amiga de sus abuelos y con su joven ayudante, una misteriosa historiadora del arte. Ese hecho trastocará sus planes y lo empujará a una sorprendente carrera por averiguar qué ha sucedido con una de los alumnos de la escuela de literatura que regenta lady Goodman. Para su sorpresa, la clave parece esconderse en el mito del grial y su vinculación con España.

Remotas iglesias románicas de los Pirineos, colecciones de arte en Barcelona, libros antiguos y extraños códigos en piedra se alinean en una trama llena de intriga que nos hará pensar sobre el origen de toda inspiración, literatura y arte verdaderos.

Estás sola” (Plaza & Janés) de Alexandra Oliva. Doce concursantes de variado talento y carácter compiten en un duro reality de supervivencia en una selva remota. Lo que comienza como un concurso bien planeado y supervisado pronto se convierte en algo mucho más oscuro y complicado con una protagonista excepcional e indiscutible: la concursante Zoo ha de defenderse ella sola en este entorno hostil, pero al mismo tiempo que sus reservas emocionales y físicas empiezan a flaquear, su habilidad para analizar lo que está viviendo será su triunfo o su derrota.

Sofisticado y provocador, este impresionante thriller nos obliga a reflexionar sobre el papel que los medios de comunicación desempeñan en nuestra percepción de lo que es real y demuestra con qué facilidad nos dejamos influir por nuestros juicios y lo sencillo que resulta manipularnos.

El libro de los espejos” (Literatura Random House) de E. O. Chirovici. Cuando el agente literario Peter Katz recibe un manuscrito titulado El libro de los espejos, no puede evitar sentirse intrigado por lo que encuentra en él. Se trata de las memorias de un tal Richard Flynn, y en ellas habla de su época como estudiante en la Universidad de Princeton en la década de los ochenta, al tiempo que relata su estrecha amistad con otra estudiante y su relación con el profesor Joseph Wieder, un reconocido psicoanalista especializado en la pérdida de la memoria.

En el manuscrito, Flynn vuelve a los detalles olvidados de aquellos meses para contar la verdad sobre un trágico suceso que tuvo lugar la víspera de Navidad de 1987, hace más veintisiete años. Pero el manuscrito termina de forma abrupta y el agente literario se obsesiona por desenterrar la verdad. No será el único: un periodista de investigación intenta reconstruir los hechos y el detective original del caso, ya jubilado, pretende resolverlo antes de que el Alzheimer devore sus recuerdos.

La isla” (Roca Editorial) de Åsa Avdic. Es el año 2037, y en la pequeña isla de Isola siete personas han sido seleccionadas para participar en un juego mental patrocinado por el estado para reclutar al candidato ideal para un puesto en el servicio de inteligencia de la totalitaria Unión de la Amistad. Uno de estos candidatos es Anna Francis, una burócrata adicta al trabajo con una hija de nueve años a la que rara vez ve y con un secreto a sus espaldas que la atormenta.

En verdad, Anna no es estrictamente una candidata al puesto: de hecho, ella es la prueba en sí misma. Su misión es escenificar su propia muerte y, luego, desde su escondite entre los muros de la casa, observar cómo reaccionan los otros seis candidatos al descubrir que hay un asesino entre ellos y evaluar quién de ellos responde a lo esperado. ¿Quién tomará el control y liderará la situación? ¿Quién se desmoronará por el miedo y la tensión acumulada?

Pero de pronto llega la tormenta, los liderazgos se disuelven, y es entonces cuando empieza el verdadero juego.

Combinando el suspense, los giros inesperados y los juegos psicológicos en un siniestro futuro distópico, Isola evoca un mundo en el que una mujer se ve en la encrucijada de una máxima contradictoria: ¿podré realmente salvar mi vida haciéndome pasar por muerta?

Arde, memoria” (Tusquets) de Rafael Pérez Gay. «Cada quien recuerda de una forma diferente, ese es el rasgo extraordinario de la memoria», dice Rafael Pérez Gay en esta recopilación hecha por él mismo de sus mejores cuentos. Aquí conviven los habitantes comunes del corazón de la Ciudad de México entre la histeria de los trámites en días calurosos y el rastro que deja la vida sexual capitalina, el supermercado como escenario de un drama pasional que hace contener la respiración o las fusiones dimensionales para unir pasado y presente. La cotidianidad no resulta impasible, sino asombrosa: un mapa trazado por recuerdos de lecturas, viajes interiores y exteriores, la mirada en la vida de los otros y un bosquejo de nostalgia en la propia. Arde, memoria, con una prosa inteligente, lúcida y emotiva, hace factible lo que todo escritor pretende: poner en palabras de la ficción los olores y las miradas intangibles que se van convirtiendo en recuerdo, aquellos de la primera casa, los padres jóvenes, las visitas de algunos fantasmas y cada cosa que el paso del tiempo comienza a nublar.