Opinión

El mandato de las urnas

Los ciudadanos no podemos desentendernos de nuestros gobiernos ni emitirles un cheque en blanco. | Carla Humphrey

  • 06/07/2018
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Llegó el día de la jornada electoral y el mensaje de los electores en las urnas fue contundente. México quería un cambio y con el 53 por ciento de la votación, decidió dar el triunfo en la elección presidencial a un partido de reciente creación y castigar a los dos partidos que han detentado el poder ejecutivo de la nación. López Obrador es el presidente electo más votado en la historia de nuestro país.

Así de fuerte y categórica fue la decisión de los electores que modificaron de tajo el mapa electoral de nuestro país pintándolo con los colores del Movimiento de Regeneración Nacional y dejando con riesgo de perder el registro a algunos partidos políticos.

Tsunami electoral

Las principales fuerzas políticas, unidas para fines electorales en dos coaliciones, no entendieron el mensaje de los mexicanos ni el hartazgo por la clase política que representan, sus excesos y la corrupción e impunidad que se encargaron de alimentar insaciablemente. Sin importar el bullicio de las campañas, las dolosas imputaciones ni las campañas negras, los electores decidieron dar un viraje de timón y deshacerse de los lastres priistas y panistas para estar el frente de la nación.

Ese tsunami electoral también llegó al Congreso de la Unión en el que en ambas Cámaras la mayoría la tendrá MORENA y las bancadas del Partido Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática serán las más escuetas de los últimos treinta años. Las gubernaturas y legislaturas locales corrieron la misma suerte que las elecciones federales.

Las alternancias son necesarias

La rampante corrupción en la que está sumido el país desde hace al menos una década y la impunidad que protegía a todos los que se han enriquecido de los recursos públicos de nuestro país o mediante el tráfico de influencias y el uso abusivo e ilegal del cargo que ostentan, así como la inseguridad son los principales temas que preocupan a los mexicanos. Funcionarios públicos corruptos que en pocos años amasaron fortunas inimaginables e inexplicables siguen libres, gastando lo que se robaron porque la complicidad entre los principales partidos políticos les garantizaba la impunidad que tanto ha lastimado a nuestro país. Al cobijo de los regímenes anteriores se alimentaban, crecían y se fortalecían la corrupción y la inseguridad, lacerando a los ciudadanos.

Las alternancias son necesarias, oxigenan las cosas, permiten romper inercias así como prácticas y alianzas corruptas y lanzan un mensaje nítido: el que no cumple con el mandato ciudadano, se va. El voto es la herramienta que permite a los electores tomar las decisiones más importantes para el país, tal como sucedió el pasado domingo.

México escogió cambiar, creer y apostar por el futuro para todos y no para unos cuantos que votaron para conservar sus privilegios. Un país en el que las decisiones se tomen para el bienestar de la mayoría, es un país que nos garantiza un espacio para todos.

Ahora nos toca vigilar el desempeño de aquellos que tomarán las decisiones más importantes para México, acompañar y exigir cuentas y responsabilidades cuando haga falta. Los ciudadanos no podemos desentendernos de nuestros gobiernos ni emitirles un cheque en blanco porque ya atestiguamos los abusos que se cometen cuando no cumplimos con nuestro deber como ciudadanos.

Vota

@C_Humphrey_J  | @OpinionLSR | @lasillarota

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