Opinión

El largo camino de una candidatura independiente

Algunos ciudadanos han alzado ya la voz para buscar una candidatura independiente.

  • 29/05/2017
  • Escuchar

En días pasados tanto el Partido Acción Nacional (PAN) como el Partido de la Revolución Democrática (PRD), anunciaron que buscarían una alianza para el 2018.  En principio, me parece que es muy temprano para un anuncio de este tamaño, por lo que considero que dicho pronunciamiento tiene doble intención; por un lado, adelantar la intención de ambas dirigencias partidistas de buscar, efectivamente, un frente común rumbo a la elección presidencial, pero también, podría tener el fin de demostrar una “unión” rumbo a las elecciones locales que se celebrarán el 4 de junio próximo.

Pero justamente, este tipo de alianzas estratégicas, serán parte fundamental en los 30 procesos electorales locales a verificarse en 2018, junto con la elección federal en donde se renovará al Ejecutivo Federal y las cámaras de senadores y diputados federales. Las coaliciones que formen los partidos de acuerdo a sus estrategias políticas y los candidatos que nombren en su oportunidad, serán pieza clave en la contienda electoral.  Pero además, el factor de las candidaturas independientes jugará un papel muy importante.

La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE) determina toda una serie de requisitos que deben acreditar los ciudadanos que pretendan participar como candidatos independientes. A nivel federal, dichas figuras pueden registrarse para los cargos de Presidente, Diputado Federal o Senador; éstos dos últimos sólo en la modalidad de mayoría relativa.

Analicemos el caso de una candidatura independiente para Presidente de la República. De entrada, los ciudadanos interesados deben manifestar por escrito ante la autoridad electoral dicha intención, en los tiempos legales establecidos y referidos en la respectiva convocatoria que en su oportunidad sea emitida. Esta manifestación debe acreditar la creación de la persona moral constituida en asociación civil, la alta ante el Sistema de Administración Tributaria y los datos de una cuenta bancaria que esté a nombre de la persona moral con el objeto de definir el financiamiento público y privado.

Pero uno de los requisitos más importantes y difíciles de acreditar, está relacionado con la “obtención del apoyo ciudadano”, esto es, la demostración, a través de una cédula de respaldo que deba tener la firma de cada ciudadano que apoya dicha candidatura, en un equivalente al 1% de la lista nominal de electores, con un corte al 31 de agosto del año previo a la elección, este es, éste 2017.  De acuerdo con la información pública del Instituto Nacional Electoral (INE), al 12 de mayo de 2017, se encontraban inscritos 85 millones, 543 mil 220 ciudadanos en dicha lista; consecuentemente, el 1% equivaldría a recabar las simpatías de 855 mil 432 ciudadanos.[1]

Este porcentaje no es un asunto menor ya que implica, además, muchas circunstancias que apuntamos a continuación:

· Es muy difícil que un ciudadano recabe tantas firmas sin la estructura política de un partido político.

· Es necesario observar criterios y lineamientos que en su oportunidad emita el INE.  Por ejemplo, para el proceso electoral federal 2014-2015, el INE estableció unos criterios aplicables para el registro de candidatas y candidatos independientes a diputadas y diputados por el principio de mayoría relativa (Acuerdo INE/CG273/2014).

Asimismo, aprobó el modelo único de Estatutos de la asociación civil que debían constituir los ciudadanos interesados en postularse como candidatos independientes.

El INE determinó para ese proceso electoral, el monto de tope máximo de gastos para los actos tendentes a recabar el apoyo ciudadano para contender como candidato independiente a una diputación.

· Se deben observar los requisitos establecidos en la convocatoria respectiva en donde se establecerán, entre otros, los rubros necesarios que deberá cubrir el requisito de manifestación de la intención de postularse como candidato independiente, los formatos respectivos para cada etapa, las fechas o plazos en que  la autoridad electoral resolverá la procedencia del escrito de manifestación de intención de la candidatura independiente, el número de ciudadanos requeridos para el apoyo del aspirante a dicha candidatura, topes de gastos, etc.

· El plazo para la obtención de la simpatía ciudadana es relativamente corto. Por ejemplo, para la elección local del Estado de México donde se renovará al Gobernador de dicha entidad, la convocatoria respectiva estableció un plazo de sólo 60 días para realizar las acciones tendentes a la búsqueda de las simpatías ciudadanas; simpatías que debieron registrare en un formato, con los datos y firma de los ciudadanos que brinden el apoyo referido.

Como podemos observar, los ciudadanos que decidan aspirar por una candidatura independiente rumbo al 2018 no tendrán una tarea nada fácil, tan sólo para juntar las simpatías ciudadanas exigidas por la ley en un periodo de tiempo muy reducido.  Si lo logran, pasarán un primer filtro que les permitirán convertirse en candidatos y, ahora sí, estar en la competencia electoral.

Los ciudadanos que acrediten los requisitos impuestos por la ley para ser candidatos independientes tendrán derechos y obligaciones.  Así, entre las prerrogativas para los candidatos independientes está la de tener acceso a los tiempos de radio y televisión, de la misma forma que si fuera un partido político de nuevo registro, obtener financiamiento público y privado con las salvedades de ley, entre otras.  Entre las obligaciones, se encuentran principalmente las de respetar y acatar los topes de gastos de campaña, proporcionar a la autoridad electoral la información y documentación que le requiera, rechazar apoyos económicos, políticos o propagandísticos proveniente de extranjeros, ministros del culto de cualquier religión, de asociaciones religiosas, o aceptar donativos en dinero o especie, insertar en su propaganda la leyenda “Candidato Independiente”, etc.

Algunos ciudadanos han alzado ya la voz para buscar una candidatura independiente para la elección de 2018, otros más hablan incluso de un frente independiente.   No sabemos con exactitud cómo se vayan a ir definiendo las cosas, pero lo que si podemos adelantar es que la elección presidencial del año que entra, será de una alta competencia política entre partidos políticos, posibles alianzas (coaliciones) y candidatos, incluyendo por supuesto a los candidatos independientes.


[1] Este dato es preliminar, toda vez que, como lo dice la legislación electoral federal, el corte del listado nominal que servirá de referencia será al 31 de agosto de 2017.

 



Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.