Opinión

El juego de Dante y los (casi) 40 gobernadores

¿Será verdad que esos viejos lobos de mar o vampiros de la política buscan la unidad, como dicen algunos? | Jorge Ramos Pérez

  • 22/05/2022
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El 4 de febrero de 2019 en este espacio le revelé la integración de un grupo de políticos e intelectuales, afines al ex candidato presidencial del PAN Ricardo Anaya El plan contra AMLO (lasillarota.com). Días después lo confirmó el hoy exgobernador de Chihuahua, Javier Corral, en entrevista con Roberto Zamarripa en Reforma.

Le contaba entonces que, a finales del 2018, cuando apenas estaba AMLO por sentarse en la silla presidencial, se reunió un grupo de cerca de 50 personas para idear cómo hacerle frente al tabasqueño.

En la encerrona había intelectualesacadémicos y políticos después de un intento por convencerlos de aglutinarse. No llegó, le conté ese día y aunque estuvo invitado, el gobernador de JaliscoEnrique Alfaro, de Movimiento Ciudadano.

El grupo de los 50 había analizado la forma en cómo integrar a la oposición ante un avasallante López Obrador.

Sostenían entonces que el presidente de México buscaría la forma de potenciar a Morena y pulverizar a los demás partidos políticos. No se equivocaron: a tres años de distancia los tiene con un pie en el cuello.

El 16 de enero de ese 2019, un par de semanas antes de estos #Recovecos, la periodista Lourdes Mendoza había revelado en su columna de El Financiero que ocho poderosos empresarios pondrían 20 millones de dólares cada uno para crear un fondo que operaría contra Morena.

Mientras morían miles de personas a consecuencia de los contagios por covid-19, el presidente López Obrador difundió un documento un poco irrisorio en torno al BOA, una supuesta alianza opositora contra la 4T. Hoy no sabemos nada de la BOA que sembró el presidente de México en aquel momento.

En julio del 2020 Manlio Fabio Beltrones, cuyo nombre no ha sido rozado por ninguno de los instrumentos de castigo de la 4T, mucho menos señalado por el dedo flamígero del presidente Andrés Manuel López Obrador, habló en contra de los “golpistas” y, curiosamente, señaló a la “derecha sumamente rancia, que pululan enmascarados o disfrazados de sociedad civil”. Y le pidió al PRI alejarse de ellos.

El rol de Dante Delgado en la política actual es un enigma. Cercanísimo a López Obrador, también supo colocarse en las proximidades de Ricardo Anaya, el candidato presidencial del PAN en el 2018 y hasta se ofrecía como puente con el panista para resolver pleitos.

El dueño y señor de Movimiento Ciudadano resolvió como estrategia ir solo en todas las elecciones en este sexenio. Pero, ¿en realidad va solo?

El viernes 20 de mayo le conté en La Silla Rota que Dante Delgado se reunió con 26 ex gobernadores y ex una gobernadora de distintos partidos políticos, pero ninguno de Morena.

Algunas notas refieren declaraciones generales de un encuentro previo, porque el del 20 de mayo no es el primero. Algunas fuentes hablan de tres reuniones. Documentadas, con foto, solo hay dos.

En la fotografía del 20 de mayo de 2020 aparecen Ivonne Ortega, de Yucatán (PRI) y actual diputada federal por Movimiento Ciudadano; Graco Ramírez Garrido Abreu, de Morelos (PRD); Héctor Astudillo (PRI) de Guerrero; Dante Delgado (PRI) de Veracruz, y Arturo Núñez (PRD) de Tabasco.

El pasado 25 de marzo hubo otro cónclave... aunque de ahí salió un poco de humo. Los asistentes han optado por la protección del anonimato. Pocos han accedido a la foto.

De los 38 ex gobernadores y ex gobernadora de la primera reunión hay una imagen del 25 de marzo pasado:

Graco Ramírez; Fernando Ortega Bernés (PRI) de Campeche; Miguel Alonso Reyes (PRI) de Zacatecas; Héctor Astudillo; Cuauhtémoc Cárdenas; Ángel Heladio Aguirre Rivero (PRD) de Guerrero; Marco Antonio Adame Castillo (PAN) de Morelos; Natividad González Parás (PRI) de Nuevo León; Antonio González Curi (PRI) de Campeche; Miguel Ángel Mancera (PRD) de la Ciudad de México; Ivonne Ortega Pacheco; Rubén Figueroa Alcocer (PRI) de Guerrero, y Julio César Ruiz Ferro (PRI de Chiapas.

¿Qué tienen en común? Varios aspectos. Por ejemplo, que todos ellos son operadores políticos de primera línea, incluso con niveles más sofisticados o rupestres, según sea necesario, que el propio López Obrador. Es más, algunos de ellos con sombra de sospecha de controlar hasta narcos.

También es claro que varios podrían hacer un FODA perfecto de López Obrador porque conocen sus debilidades, sus fortalezas, oportunidades y amenazas. ¿Alguno podría tener datos de financiamientos irregulares al obradorismo? No lo descarten.

Otro elemento que llama la atención de los nombres conocidos es que coincidieron como legisladores en la 60 y 61 legislatura. Por ahí pasaron también importantes nombres como Mario López Valdéz, José Calzada Rovirosa, Francisco Labastida, con el propio Dante, Ángel Aguirre y Graco. ¿Se habrán sentado o se verán en otros espacios?

Al mismo tiempo, sus biografías los pintan en sus propias discrepancias. Por ejemplo, Cárdenas gobernó Michoacán con las siglas del PRI, es hijo del mítico general Lázaro Cárdenas y fue el primer jefe de gobierno del entonces Distrito Federal. Aunque el hijo de Cuauhtémoc, Lázaro, es coordinador en la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, el michoacano sigue siendo crítico de la autodenominada 4T.

Ángel Helado Aguirre Rivero fue el gobernador de Guerrero cuando ocurrió la desaparición y los hechos sangrientos en Ayotzinapa con los 43 normalistas. Emanado del PRD, Aguirre había militado muchos años en el PRI, de donde renunció para ser mandatario estatal perredista.

Marco Antonio Adame Castillo es un panista de toda la vida, crítico del sistema y hoy hace eso mismo del gobierno de López Obrador.

El senador Miguel Ángel Mancera Espinosa fue electo bajo las siglas del PRD como jefe de gobierno de la Ciudad de México, pero nunca se afilió a ese partido. Aunque ganó con una alta votación, el 63% de los sufragios, algo que ni López Obrador alcanzó en el 2000, su gestión está bajo la sombra de la corrupción y varios de sus cercanos hoy son perseguidos por la justicia o están bajo procesos judiciales.

Rubén Figueroa Alcocer destaca en la galería de ex gobernadores. Priista de toda la vida es hijo de un cacique en Guerrero bajo cuyo poder han ocurrido hechos sangrientos, muchos de ellos sin aclarar.

Por ejemplo, la matanza de Aguas Blancas, ocurrida el 28 de junio de 1995 en un vado en el corazón de Guerrero donde fueron masacrados 17 campesinos. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) describió así el hecho:

“Algunos miembros de la recién formada Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) se dirigieron a Coyuca de Benítez con el propósito de pedir el cumplimiento de las promesas de ayuda para los cultivadores de café. Los campesinos iban en dos camiones de carga: el primero fue detenido en “El Vado” por un grupo de policías y agentes judiciales del estado. Los hicieron descender y, con golpes, los obligaron a acostarse en el suelo, a esperar. Cuando llegó el segundo vehículo el procedimiento se repitió, pero justo antes de concluirlo los policías y agentes judiciales dispararon contra los indefensos campesinos durante casi 20 minutos. Estaban a tres kilómetros del poblado deAguas Blancas”.

El Rubén Figueroa de la imagen es quien gobernaba Guerrero en ese momento. Tuvo que renunciar a la gubernatura, pero ¿perdió su poder? Por lo visto alguien mira en él más que experiencia y años en el oficio de la política.

Julio César Ruiz Ferro era el gobernador de Chiapas cuando ocurrió otra masacre. El 22 de diciembre de 1997 fueron asesinados a balazos indígenas en Acteal, mujeres y niños entre ellos. Según una nota de la reportera María de la Luz González, publicada el 18 de diciembre en El Universal, Ruiz Ferro le dijo al alcalde de Chenaló “déjalos que se maten, yo voy a mandar a Seguridad Pública a que levanten los muertos”, que fueron 45.

¿Cuál es el juego de Dante Delgado y sus (casi) 40 gobernadores? ¿Será verdad que esos viejos lobos de mar o vampiros de la política buscan la unidad, como dicen algunos? ¿Unidad en torno a qué… o en contra de quién?

Lo cierto es que este es el tercer intento por integrar un bloque. Los dos previos, el revelado en este espacio en febrero de 2019, simplemente murió y sus integrantes siguen dispersos. El segundo es el que empujan personajes como Fernando Belaunzarán y Guadalupe Acosta Naranjo, que promueven una alianza de todos contra AMLO con elecciones primarias para determinar a la o al mejor abanderado.

Este tercer intento, ¿para qué?

Punto y aparte. Insistimos, el Edomex será muy importante en el 2023. Las elecciones del 2022 están cantadas.

Punto final.  Documentos de la Secretaría de Bienestar muestran cómo el Vivero Forestal Tapachula, en Chiapas, no solo tiene una producción sostenida en las fuerzas armadas, sino que en la obra participaron militares e incluso la seguridad del mismo está en manos de personal armado, con municiones, vestuario y equipo orgánico. El pasado 11 de marzo, el presidente Andrés Manuel López Obrador realizó un recorrido privado, según informó oficialmente la Presidencia de la República. No obstante, difundieron un video de cinco minutos donde se ve al mandatario a bordo de un vehículo militar. Con los brazos recargados en las redilas, a su lado aparecen la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, y enseguida el general Luis Crescencio Sandoval. Si una imagen pudiera decir todo de una persona, esa fotografía lo diría todo: Se prevé que el mayor gasto de todo su gobierno sea para programas sociales (ayudas y becas, la mayoría en efectivo y entregado en mano), seguido de obras de infraestructura, encargadas en su parte sustancial a manos militares. Y el proyecto es de muchos millones de pesos.

  

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