Opinión

El gremialismo

Críticos y estudiosos coinciden en que el gremialismo es una de las enfermedades que ha postrado al sindicalismo mexicano. | Manuel Fuentes

  • 04/12/2019
  • Escuchar

Críticos y estudiosos coinciden en que el gremialismo es una de las enfermedades que ha postrado al sindicalismo mexicano. María Xelhuantzi López, autora del libro 101 años de control sindical en México (1918-2019)dibuja este fenómeno y señala que quienes lo padecen son “sindicatos cerrados, que a la postre se concentran en reivindicaciones economicistas exclusivas para sus afiliados y por lo mismo limitan sus perspectivas de acción”.

La autora, especialista en temas sindicales plantea la hipótesis que una de las causas del gremialismo es la estructura con la que se diseñó el modelo sindical en la Ley Federal del Trabajo desde su nacimiento en agosto de 1931. Cuatro tipos de sindicatos se idearon: I.- Gremiales II.- De empresa III.- Industriales y IV.- de Oficios varios, todos ellos limitados, por su radio de acción a vincularse con otras ramas de producción.

El modelo sindical mexicano se confeccionó para cortar toda posibilidad que sus organizaciones tuvieran objetivos más allá de los centros de trabajo y se vincularán con los intereses de la sociedad. Evitar que en sus filas se unieran obreros, campesinos, colonos, profesionistas, estudiantes. Acabar con los sindicatos sociales que empezaban a crecer en los años veintes del siglo pasado y que reivindicaban medidas contra la carestía, el desempleo, un mejor transporte, medidas de protección al salario, viviendas, mejoras en el campo y hasta por gobernantes más cercanos al pueblo.

Todo eso se acabó con la creación de la Ley Federal del Trabajo que convirtió a los sindicatos en entes sectarios llevando, como afirma la investigadora Xelhuantzi:

 “…a perder toda identidad de clase con sus pares en ramas o sectores de la producción afines, y no se diga respecto a trabajadores de otras ramas o sectores, lo cual se desempeñaría también como un instrumento de control, profundamente limitativo de la acción de los trabajadores”

La afirmación de María Xelhuantzi es tajante al considerar que a partir del nacimiento de la Ley Federal del Trabajo el sindicalismo:

“…se convertiría progresivamente en un archipiélago político, con numerosas islas (sindicatos, organizaciones, federaciones, confederaciones) separados unos de otros, aislados unos de otros, negociando por sí mismos y por separado y con frecuencia colocados en situaciones de competencia o de confrontación…”

Lo más grave es que el gremialismo ha dificultado la unidad de acción colectiva de los trabajadores en la búsqueda de grandes reivindicaciones y derechos sociales, ello aunado al modelo laboral contractual que pulveriza las revisiones salariales y contractuales. Cada sindicato, aún los de la misma rama de producción, revisa en fecha distinta, con el beneplácito patronal.

Presentación del Libro101 años de Control Sindical en México

El libro se presentó este martes 3 de diciembre en la Cámara de Diputados con la presencia del diputado Porfirio Muñoz Ledo quien mencionó que en ese espacio legislativo laboran trabajadores sujetos al outsourcing y que no se sabe del nombre de su sindicato ni del contenido de su contrato colectivo de trabajo. Que hay trabajadores de honorarios que carecen de derechos laborales. Comentó contundente: “si aquí en la Cámara de Diputados se desconocen los derechos laborales de sus trabajadores, ¡imagínense allá afuera!”.

Sobre la reforma estatutaria

La doctora Xelhuantzi al presentar su libro 101 años de control sindical en México (1918-2019) criticó el imperio de la simulación en el que desde hace décadas quedó convertido el mundo del trabajo en México, señaló un ejemplo reciente:

“…hoy, el nuevo mecanismo de renovación de los estatutos sindicales en el nivel federal, está obligando a los secretarios generales de más de mil sindicatos federales o nacionales, a suscribir un oficio previamente elaborado por la autoridad registral…”

María Xelhuantzi señaló sin reparos que ese oficio preparado por la autoridad registral:

“…consigna el propio cambio de estatutos, así como estar de acuerdo con los lineamientos de la reforma laboral, sin importar que el secretario general hizo asambleas o no.”

La autora reitera la denuncia:

“Más de mil convocatorias, oficios y asambleas con un acuerdo idéntico, de machote, para acreditar ante los norteamericanos y canadienses, el supuesto cumplimiento de la reforma laboral y de los convenios 87 y 98 de la OIT”

La doctora María Xelhuantzi, quien se ha destacado por realizar estudios del movimiento obrero y su realidad, afirmó que:

“En un sistema laboral como el mexicano, la ley y los convenios, se centran en los sindicatos, que con sus registros y su impoluta legalidad han terminado por convertirse en enemigos de los trabajadores

De otros avatares

Me están enterando que corren mejores vientos de respeto laboral para los académicos temporales en la Universidad Autónoma Metropolitana. El Colegio Académico en su sesión 466 acaba de votar dejar sin efecto el Nivel A (que era la percepción más baja) para las contrataciones temporales y en su lugar se asignará el puntaje que corresponda a su grado y méritos académicos. ¡Enhorabuena!

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.