Opinión

El futuro del ahorro electoral

Mecanismos electrónicos de votación. | Fernando Díaz Naranjo

  • 13/01/2020
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Uno de los aspectos que más ha resaltado la actual administración federal por conducto del Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador, ha sido que las instituciones del Estado tengan una política real de austeridad que beneficie, en un corto y mediano plazo, a la población.

Por ello, resulta muy interesante voltear a ver lo que el Instituto Nacional Electoral (INE) ha analizado y pretende poner en marcha en las elecciones locales de este 2020. Me explico.

Este año habrá elecciones locales en los Estados de Coahuila e Hidalgo; en el primero se renovará el Congreso local conformado por 25 legisladores y en el segundo se renovarán las autoridades de los 84 ayuntamientos que integran la entidad.

En este sentido, el INE ha anunciado la implementación de un ejercicio parcialmente vinculante de voto electrónico durante la celebración de dichas elecciones cuyo objetivo sería conocer las bondades en la aplicación de estas nuevas tecnologías y, con ello, la percepción de la población sobre su uso.

Es importante señalar que varios institutos electorales locales ya han aplicado con éxito y de manera vinculante en varios procesos electorales, mecanismos de votación electrónica como lo son justamente Coahuila, Jalisco, la Ciudad de México, por mencionar algunos. En unos casos han sido utilizadas urnas electrónicas y, en otros se ha implementado la modalidad de votación por Internet para que los mexicanos residentes en el extranjero puedan votar por la autoridad que la legislación electoral determina.

Con estos antecedentes el INE tiene proyectado la instalación de urnas electrónicas de entre un cuatro a un cinco por ciento en los distritos electorales locales del Estado de Coahuila. Para Hidalgo el ejercicio se realizaría en cuatro municipios con un máximo hasta de 40 casillas en la entidad; este supuesto no rebasaría el 10 por ciento de las casillas instaladas en alguno de los municipios objeto del ejercicio.

Seguramente los resultados que sean obtenidos de estos ejercicios serán fundamentales para que el INE tome las mejores decisiones con miras al proceso más concurrente de la historia de México: la elección de 2021, en donde no sólo se renovará la Cámara de Diputados Federal, sino también habrá elecciones en las 32 entidades federativas del país, se renovarán 14 o 15 gubernaturas (dependiendo de lo que resuelva la Suprema Corte de Justicia de la Nación respecto a Baja California), 29 elecciones de congresos locales y alrededor de 2,000 municipios.

De entrada, la utilización de urnas electrónicas, algo en lo que hemos insistido en diversos foros, traería consigo un sinnúmero de beneficios no sólo para nuestro sistema democrático, sino generaría ahorros presupuestales en un mediano plazo.

Apuntamos algunos aspectos que traería consigo estos mecanismos electrónicos de votación:

- El flujo de la votación seguramente será más ágil y rápido permitiendo que vote un mayor número de electores en un menor tiempo;

- Las urnas electrónicas podrían registrar las boletas electorales virtuales tanto de procesos electorales locales como federales;

- Se eliminarían los errores en el escrutinio, cómputo y captura de resultados; fundamental para dar certeza a los procesos electorales;

- Podría eliminarse la figura de escrutador en casilla;

- Podrían eliminarse los programas de resultados electorales preliminares toda vez que, con la adecuada reforma electoral, el cómputo que generen las urnas electrónicas podría ser considerado el cómputo, procesado en los consejos distritales y dejando a salvo los medios de impugnación respectivos.

- Las urnas electrónicas podrían ser utilizadas para ejercicios de participación ciudadana que varias entidades federativas, a través de sus institutos electorales locales, llevan a cabo;

- Las urnas electorales podrían inclusive proyectar la fotografía de las y los candidatos; entre otros aspectos.

- Las urnas electrónicas podrías ser utilizadas en varios procesos electorales.

Con la utilización de estos mecanismos electrónicos de votación podría, eventualmente, dejar de utilizarse los millones de boletas de papel que elección tras elección son utilizadas para recibir la votación de la ciudadanía; la documentación auxiliar, entre otros rubros.

Sería importante que el INE llevara a cabo un estudio que hiciera público sobre el detalle de los ahorros presupuestales con la utilización de mecanismos electrónicos de votación.

Es aquí en donde debe hacerse énfasis en la generación de ahorros presupuestales y no en otros esquemas que pueden generar riesgos para nuestro sistema democrático como lo es la propuesta de la desaparición de los institutos electorales locales.

En tanto deseamos la mayor de las suertes al INE y a los institutos electorales de Coahuila e Hidalgo en este proyecto de gran envergadura.

¡Hasta la próxima!