Opinión

El fraude de nuestro sistema democrático

Nuestro sistema por el que esa ciudadanía elige a sus representados se ha convertido en una especie de engaño democrático. | Fernando Díaz Naranjo

  • 22/10/2018
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Los partidos políticos son fundamentales en nuestro sistema democrático. De entrada, son la principal vía de acceso al poder político y, consecuentemente, sus funciones están estrictamente relacionadas con dicho poder, por lo que, entre sus objetivos podríamos señalar que se constituyen como un vínculo entre los ciudadanos y el gobierno, ya que elegimos con nuestro voto, a quienes nos representarán tanto en la Cámara de Senadores como en la de Diputados, así como en el Ejecutivo Federal.

Siendo esto así, los que resultan electos tienen una doble responsabilidad en su actuar, por un lado, deben su lealtad y compromiso al partido político que, en su caso, decidió postularlos y, por el otro y más importante, adquieren el honor de representar a la ciudadanía que los eligió bajo las siglas de ese determinado partido político.

A esto le seguiría que las ciudadanas y ciudadanos que lleguen, por ejemplo, al Congreso de la Unión, hagan un papel ejemplar, primero cumpliendo con los compromisos que en el transcurso de las campañas electorales le hicieron a la ciudadanía y, segundo, rindiendo cuentas de su ejercicio en el poder.

Engaño democrático

Sin embargo, me atrevería a decir que nuestro sistema por el que esa ciudadanía elige a sus representados se ha convertido en una especie de engaño democrático, un fraude al espíritu original de nuestro sistema democrático. Esto por varios factores que, como nunca, hemos presenciado y que explico el principal problema a continuación.

De entrada, parecería que nuestro sistema de partidos está haciendo crisis ya que, un factor determinante confluye en quién eligió la ciudadanía para que arribara al Congreso de la Unión y otro muy distinto, es cómo los propios legisladores ya electos o en funciones deciden integrarse a otras fuerzas políticas por intereses propios o de grupo, dejando de lado justamente la voluntad de la ciudadanía que los eligió bajo determinadas siglas. Esto por decir lo menos es un engaño y un fraude a los electores.

De acuerdo con el prestigiado portal de Strategia Electoral (@Eleccionesymas), a poco más de un mes de instalada la LXIV Legislatura la conformación del Congreso de la Unión ha tenido una composición rotundamente diferente a como las urnas dictaron su veredicto.

Bajo este contexto, en la Cámara de Diputados, tenemos hoy números verdaderamente alarmantes que nos dan resultados asombrosos que reflejan que algunos partidos políticos han perdido diputados mientras otros los han ganado. Así, podríamos hacer dos clasificaciones, por un lado, a los partidos políticos que han perdido legisladores y por el otro, a quienes han ganado diputadas y/o diputados. En el primer caso tenemos al PRD que ha perdido un legislador, seguido del PAN con -2 diputados, al PVEM con -5, al Partido Encuentro Social con -26 y de forma más alarmante al PT con -22 legisladores. Por el otro lado, tenemos al Partido Movimiento Ciudadano que ha ganado un legislador, al PRI con 2 diputados más y al Partido Morena que ha obtenido a 64 legisladores más respecto a la decisión manifestada en las casillas en la pasada jornada electoral del primero de julio.

Esta recomposición genera por supuesto que los partidos en el ejercicio del poder parlamentario tengan una sub representación, por un lado, y por el otro, una sobre representación. A esto me preguntaría, ¿en donde quedó la voluntad del “pueblo” como algunos le llaman? ¿De qué sirve que nuestra Constitución y toda una normativa electoral tan compleja establezca directrices para un sistema democrático si al final, prevalecen otros factores?

Como podemos observar aquí tenemos un tema que debe ser analizado justamente por el legislativo para buscar devolverle a nuestro sistema democrático ese equilibrio entre el resultado del sufragio y la representación en el Congreso de la Unión. Así que esperemos que, de menos, el tema sea puesto sobre la mesa del debate legislativo.

Sobre y sub representación del legislativo

@fdodiaznaranjo | @OpinionLSR | @lasillarota

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