Opinión

El fracaso de Calderón, Peña... y de AMLO

Los índices de homicidios dolosos del sistema nacional de seguridad no ceden. | Jorge Ramos Pérez

  • 21/10/2019
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Sombrío, Carlos Abascal dijo que el amago de los reos del penal de Mil Cumbres en Michoacán en 2006, era comenzar a matar rehenes, si no cumplían sus exigencias.

En los estertores del sexenio de Vicente Fox un grupo de reos tomó una cárcel. Pedían vehículos, dinero en efectivo y garantías de poder huir sin riesgos. El secretario de Gobernación dijo a un grupo de periodistas que no iba a ceder. Católico y de derechas, Abascal aseguró que aceptar las condiciones de los delincuentes no era una derrota para él sino para el Estado. Fuerzas federales ingresaron y tomaron el control de la cárcel.

Por esos días el presidente electo Felipe Calderón comió con Lázaro Cárdenas Batel, entonces gobernador de Michoacán y hoy asesor del presidente Andrés Manuel López Obrador. Hablaron de la toma de rehenes. "Es tu estado, Felipe", le comentó Cárdenas y le argumentaba que el narco tenía (y aún tiene) asolado a Michoacán. Algunas fuentes aseguran que Calderón inició su fatídica y fallida guerra contra el narco en Michoacán a raíz de esa reunión con Lázaro.

Los sucesos en Culiacán en donde Ejército y Guardia Nacional devolvieron a un detenido, buscado por la justicia y para colmo hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, desnudaron el fracaso de la estrategia de López Obrador. Ovidio dejó en claro que los que mandan son los narcos. El operativo fallido puso en riesgo a los culiacanenses y no como dice la narrativa oficial, que salvaron a los culiacanenses al devolver al chapito.

El lunes 14 el secretario de Seguridad Alfonso Durazo presentó un reporte en la conferencia de López Obrador y afirmó que, si bien no había cifras para festejar, sí había un punto de inflexión. Horas después un grupo criminal asesinó a tiros a policías en Michoacán. El martes militares abatieron a delincuentes en Guerrero. El miércoles el narco atacó a balazos una estación de federales en Acámbaro, Guanajuato. Y el jueves Culiacán. Y los índices de homicidios dolosos del sistema nacional de seguridad no ceden.

El fracaso de Fox, el de Calderón y el de Enrique Peña Nieto, ya tienen un nuevo compañero de viaje: López Obrador.

En el 2024 lo confirmaremos.

Punto y aparte. Los gobiernos federal y de la CDMX están hallando presuntos actos de corrupción. La Silla Rota ha documentado el cerco a los próximos a Miguel Ángel Mancera y ahora da elementos en torno a la SCT de Gerardo Ruiz Esparza... y de Peña Nieto.

Punto final. El ombudsman Luis Raúl González Pérez está en la recta final. Esta semana comparecen en el Senado los candidatos a relevarlo. La decisión está tomada, será una afín a la 4T. Y háganle como quieran.