No es ninguna novedad que el llamado Frente Ciudadano que integró el PAN y el PRD no tiene nada de frente y menos de ciudadano.

No es nuevo que las posibilidades de empujar una candidatura presidencial conjunta PAN – PRD, son prácticamente nulas. Y tampoco es nuevo que existen serias diferencias ideológicas, programáticas y estratégicas entre los dos partidos políticos que, históricamente, son el agua y el aceite.

Lo curioso del tema, sin embargo, es que la promesa de un Frente Ciudadano se la creyeron muchos políticos y potenciales electores, al grado de que en las encuestas se hacen todo tipo de ejercicios para seleccionar al candidato presidencial del Frente mejor posicionado.

¿Por qué no existe ninguna posibilidad de que el Frente Ciudadano prospere?

1.    El primer obstáculo al que ya se han enfrentado el PAN y el PRD y que seguirá siendo un problema, es ideológico. Y es que los partidos emblema de la derecha y de la izquierda mexicana tienen una mayor cantidad de divergencias que de coincidencias.

2.    ¿Qué va a pasar, por ejemplo, con temas como el del aborto, los matrimonios de personas del mismo sexo, la adopción por parte de parejas gay?; ¿Qué van a hacer panistas y perredistas frente a contradicciones como la privatización de Pemex, las políticas neoliberales, la reforma laboral y del reparto de tierras?

3.    Lo cierto es que la idea de un Frente Ciudadano no es más que una grosera artimaña para engañar a los ciudadanos. Porque los azules y los amarillos no les han explicado a los ciudadanos si rumbo a 2018 piensan formalizar una alianza electoral; si luego de la elección presidencial podrían establecer un gobierno de coalición y no han explicado cómo sería ese gobierno.

4.    Pero acaso el mayor problema del Frente Ciudadano es que nadie sabe cuál es el método para seleccionar a su candidato; nadie conoce cuál será el estímulo del quien resulte derrotado y tampoco se sabe si la misma fórmula se aplicará en los nueve gobiernos estatales.

5.    Lo cierto es que, en la práctica, Frente Ciudadano no es más que un conjunto de buenas intenciones que poco a poco se van desdibujando.

Por ejemplo, el primer golpe que recibió el Frente fue la salida de Margarita Zavala del PAN. Como saben la ex primera dama ya es candidata independiente y ya trabaja en la recopilación de las firmas que avalarán su aspiración presidencial por la vía independiente.

Esa candidatura debilitó de manera extrema la aspiración de Ricardo Anaya. Es decir, que si hace dos meses el señor Anaya era un potencial candidato presidencial, hoy perdió buena parte de su capital político a causa de la crisis que provocó Margarita Zavala en el PAN.

En pocas palabras, hoy Ricardo Anaya es “un candidato de 50 centavos” y cuando se construyó el frente era “un candidato de a peso”.

Pero además no tarda en reaparecer la figura de Miguel Ángel Mancera, el activo Jefe de Gobierno, que, literalmente, se olvidó de la política para encabezar la reconstrucción en la Ciudad de México.

Sin embargo, Mancera regresará al escenario político y peleará su lugar en el Frente y al frente del PRD.

Solo falta saber en qué momento se confirma que Ricardo Anaya será candidato solo del PAN y Miguel Mancera lo será solo del PRD.

Al tiempo.

@RicardoAlemanMx | @OpinionLSR | @lasillarota





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