Opinión

El exterminio de la globalización a twitazos

La globalización está muriendo y sería un error seguir apostando por un modelo que las grandes potencias como Reino Unido y Estados Unidos están sepultando.

  • 08/01/2017
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A poco menos de 15 días de asumir el cargo como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump hizo sentir ya su poder y determinación, para frenar cualquier intento que tengan las empresas estadounidenses, para invertir en territorio mexicano.

 

Sin tener claro, hasta dónde influyó la presión del presidente electo de los Estados Unidos a la armadora Ford para que retirara su promesa de inversión por 1,600 millones de dólares en el estado de San Luis Potosí, el señor Trump festejó la decisión de la automotriz, como si de una orden suya se tratará.

 

La euforia del magnate estadounidense, asumió el hecho como un triunfo personal, que no paró ahí, pues Trump dio un paso más allá de sus fronteras y fustigó a la armadora de autos japonesa Toyota, para que cerrará sus operaciones en México y llevará sus plantas de manufactura a los Estados Unidos bajo amenaza de que, de no hacerlo, pagaría altos aranceles por fabricar en nuestro país y exportar a territorio norteamericano.

 

Hasta el momento, todas esas posturas de Trump, las ha manifestado en las redes sociales, sin haber asumido su cargo como presidente de los Estados Unidos, lo que nos da ya una idea de cuál será su posición para lo que será según sus discursos, una de sus principales promesas de campaña que es la renegociación del TLCAN.

 

La firma del TLCAN en 1994, contemplaba una serie de multas y sanciones en caso de incumplir algunos de los términos de la apertura comercial entre los países firmantes. La realidad era que esas sanciones tenían dedicatoria, y estaban claramente destinadas a un incumplimiento por parte del gobierno mexicano.

 

Uno de los aspectos que más sobresalían, era precisamente el incumplimiento de las inversiones por parte de uno de los actores y la falta de condiciones para llevar acabo dichas inversiones. Por más de 20 años, los gobiernos mexicanos en turno, se han dedicado a reformar las leyes y la constitución mexicana con el único objetivo de congraciarse con las inversiones de las empresas estadounidenses, principalmente.

 

Las declaraciones de Trump en contra de las armadoras de autos asentadas en México, rompen totalmente con el espíritu del libre comercio y de la globalización que tanto promovieron los gobiernos estadounidenses durante los últimos 35 años. Con su posición, el presidente electo de los Estados Unidos, está manifestando claramente que pasará por sobre cualquier dictamen de ley de su país o de orden internacional, con el único objetivo de hacer prevalecer el derecho estadounidense por encima de cualquier otro país del planeta.

 

Donald Trump pretende borrar el TLCAN de un twitazo, y reta para ver quién es el más osado para hacerle frente y tratar de hacerlo entrar en razón en término jurídicos y legales a la hora de renegociar el tratado comercial con México y Canadá. Lo cierto es que el país de la hoja de maple, parece no sufrir, ni acongojarse, pues el tiro preciso del presidente electo de los Estados Unidos, está claramente dirigido a México.

 

Pero ¿qué es lo que a Trump le preocupa de México? ¿por qué parece tener tanto encono contra los mexicanos? Amén del tema de la migración, dentro de los lineamientos de la razón, observamos que uno de los temas que más alerta le ocasionan al magnate estadounidense, es el número de tratados comerciales que México tiene con otros países.

 

En total, México tiene 15 convenios comerciales con 45 países de diferentes latitudes del planeta, y el eslabón principal de ellos, es el TLCAN. De hecho, muchos de los tratados firmados con otros países, tenían como objetivo principal, beneficiarse del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá. Esa era la mejor puerta de entrada al mercado estadounidense para algunos países que, en otras condiciones, no lo hubieran conseguido.

 

¿qué significa eso? Que México solo era el chaperón para que otros países llegarán a territorio norteamericano con sus productos con bajos aranceles. Esa es parte de la visión de Trump, por ello sus primeras amenazas han sido aumentar gravámenes de importación a ciertos productos que buscan llegar al mercado estadounidense. Seguramente, el tema de los aranceles será uno de los puntos de la agenda para renegociar el TLCAN.

 

Pero la renegociación de tratado comercial, parece ir un poco más allá, pues ya hay voces que señalan que la reciente designación de Luis Videgaray como nuevo Secretario de Relaciones Exteriores, es una injerencia de Donald Trump en el gabinete del gobierno mexicano para establecer la agenda sobre la que trabajará la renegociación del TLCAN. En pocas palabras, se dice que el magnate estadounidense, eligió quien sería su interlocutor mexicano para renegociar.

 

Pero independientemente de ello, lo que está claro es que el escenario global está cambiando y los conceptos de la globalización, no son los mismos que las escuelas de economía promulgaron durante varias décadas, y que parte del rupestre discurso que Donald Trump está enarbolando para dirigir sus ataques frontales contra México, son las bases de un nuevo orden mundial.

 

Por su puesto, existe la posibilidad de que más empresas estadunidenses reconsideren su decisión de seguir invirtiendo en México, es una posibilidad latente, que hace suponer una disminución de captación de inversión extranjera directa en nuestro país para los siguientes doce meses. Esto repercutirá en una menor generación de empleo y crecimiento económico. Pero la duda latente de la opinión pública en México es, si además de ya no traer capitales a México, las firmas estadounidenses que ya están en el país, desinvertirán.

 

Esto es importante aclararlo porque en el caso de Ford, el anunció no significó que la armadora retirará el dinero de México, si no que simplemente ya no lo traerá. El efecto en cualquier caso es negativo, pero haberlo traído y después retirarlo, habría sido mucho peor.

 

En otras palabras, no habrá una desbandada de empresas estadounidenses retirando sus inversiones, ni saliendo de México, sería un verdadero caos si eso ocurriera y de suceder, llevaría mucho tiempo pues hay miles de empresas de capital estadounidense en nuestro país que van desde los servicios financieros más sofisticados, hasta servicios de consultoría y asesoría más simples para diversas industrias.

 

Pero independientemente de ello, el gobierno mexicano debería estar trazando ya la estrategia para reactivar la economía interna, estableciendo las condiciones y regiones que deben ser impulsadas, así como los sectores económicos a los que se debe apostar para reactivar la actividad económica en todos los rincones del país.

 

La globalización está muriendo y sería un error seguir apostando por un modelo que las grandes potencias como Reino Unido y Estados Unidos están sepultando. Es cierto, habrá un nuevo modelo de libre comercio, que aún no se vislumbra cómo operará, pero que no será parecido al que hoy conocemos y sobre el que los últimos cinco gobiernos mexicanos, modificaron y sustentaron la modificación de la constitución mexicana con sus reformas estructurales.

 

El nuevo modelo económico mundial, aún se está gestado y éste ira de la mano con la definición del nuevo orden mundial, es decir la definición del nuevo mapa geoestratégico. Quizás Donald Trump no tenga tan claro el nivel de influencia que tendrá su política proteccionista en el mapa mundial, tal vez ni siquiera se dé cuenta que ha modificado ya las reglas del juego de la economía mundial, lo que es cierto es que el planeta será otro después de 20 de enero.

 

En cuanto al gobierno mexicano, éste parece estar esperando cándidamente que el presidente electo de los Estados Unidos, moderé su discurso una vez que asuma la presidencia e inicie los trabajos de la renegociación del TLCAN. Lo cierto es que, como en otras ocasiones, nos han tomado completamente desprevenidos y las autoridades mexicanas, se volverán a sentar a negociar nuevas condiciones bilaterales en posición de desventaja.

 

@ijm14

@OpinionLSR

 

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