Opinión

El estilo, la realidad, el futuro

¿Es un gobierno secuestrado o es un gobierno cómplice?

  • 05/03/2016
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En todos lados se cuecen habas, según el viejo dicho. Nunca mejor señalado que en la selección de candidatos o de funcionarios. Hablemos de un candidato, para empezar. Omar Fayad, candidato del PRI para el gobierno del estado de Hidalgo, ahí donde nunca se ha dado la transición y siempre han ganado los candidatos de ese partido. Una de sus últimas acciones como senador de la República fue la propuesta de Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Informáticos, que a decir de organizaciones civiles intentaba regular, y limitar, el uso de internet.

 

Según el hoy aspirante a gobernador, no se trataba de una ley mordaza pues no se limitaba la libertad de expresión sino que “buscaba perseguir a los delincuentes que actúan en la red” (hubiera volteado los ojos a algunos legisladores…); sin embargo, por su redacción cualquiera de nosotros que usemos un medio informático podríamos ser acusados, convertirnos en delincuentes y ser sancionados, en algunos casos con bastantes años de prisión.

 

Las iniciativas

Veamos un ejemplo: Artículo 3, fracción XX: “Terrorismo informático”, que es definido como “el uso de tecnologías de información, comunicación e internet con fines terroristas” y aquí entra el problema de indefinición pues se determina que esos fines pueden ser “la difusión de información con el objetivo de causar pánico y desestabilización de la paz pública”, así, dejando un margen muy amplio a la especulación y opacidad. Un periodista que hable sobre un tema en específico, que comente algún tema espinoso sobre la autoridad (por ejemplo, de Javier Duarte), podría ser castigado.

 

El problema del senador con licencia, en todo caso, es de falta de reflexión, de análisis, y entonces pregunto ¿así gobernará? En Estados Unidos, el FBI tiene una disputa judicial con Apple para que desbloquee el iPhone de uno de los atacantes de San Bernardino, en diciembre pasado. La empresa se defiende argumentando que se basa en la constitución norteamericana y en su preocupación por la seguridad, la privacidad y los excesos del gobierno; es decir, la autoridad busca controlar nuestras vidas y las expresiones sociales en las redes.

 

Mientras, en la secretaría de Gobernación, fue designado Alberto Begné, como subsecretario, en lugar de Arturo Escobar. Parece que ese cargo está destinado a partidos desaparecidos, cuyos dirigentes fueron golpeadores de sus propios militantes y disidencia, o a partidos verdes de infausta tradición.

 

La tragedia

Lo más terrible del tema de Tierra Blanca, además de la propia muerte de los jóvenes, es tener que reconocer que entre la policía y los cárteles o las bandas no hay connivencia; lo más terrible es tener la certeza de que la policía es el crimen organizado. ¿Qué hace el gobierno estatal? ¿Voltear los ojos, dejar que la impunidad siga? ¿Es un gobierno secuestrado o es un gobierno cómplice?

 

Hay un extenso relato (Fueron los policías) donde se describe cómo se dio la detención, cómo los policías intentaron ultrajar a la joven y cómo sus compañeros intentaron defenderla; cómo los irracionales policías mataron a uno, a otro y así a todos; cómo intentaron desaparecerlos y cómo, al final, las autoridades buscaron desviar la atención.

 

La insistencia de los padres logró que tuvieran que reconocer y "aparecer" a un octavo policía para declarar lo sucedido. ¿Fue así? No lo sabemos y ojalá no vaya a ser otra "verdad histórica" pero lo que parece claro es que las desapariciones y asesinatos tienen ya un método. Justicia para los padres, justicia para el país. Que Javier Duarte sea cesado y enjuiciado, por omisión, por complicidad. ¿Quién más?

 

De pilón…

Para que el terror acabe de afianzarse sólo tendremos que esperar al mes de noviembre, cuando Trump gane las elecciones norteamericanas. ¿Un mal chiste? ¿Pesimismo puro? No, lamentablemente. El norteamericano medio, ese al que no le gustan los radicalismos (cuando atentan contra su modo de vida) hoy está más que dispuesto a recuperar ese “honor perdido” desde los años setenta cuando tuvieron que admitir su derrota en Vietnam.

 

Aunque cuarenta años después todavía siguen sintiéndose el imperio, su fuerza ha minado y hoy tienen grandes competidores (que se expresan en el comercio, por eso el TPP que beneficia sobre todo a ese país). El nacionalismo a ultranza (ese que llevó a Hitler al poder) del bocafloja del candidato republicano (por cierto, aclaremos, ninguno de ellos, ni la dama demócrata representan algún beneficio para México) tiene un impacto de revancha en ese norteamericano, ignorante, enajenado, producto de la mediatización social y con gran rencor hacia el otro, no importa quién sea y si él mismo vino de alguno de esos hoy definidos como “lacras”.

 

En julio de este año se cumplen 80 años de que las potencias capitalistas hicieron un gran experimento de guerra, con el levantamiento de la recalcitrante derecha española, que provocó la muerte de la democracia y fue el aviso de lo que vendría después: el totalitarismo, ese que hoy está por sacar sus garras y que, para nosotros, es el mayor peligro pues es el vecino, con una frontera común de 3,200 kilómetros. ¿Cómo nos defendemos?

 

@OpinionLSR

Facebook: carlos.anayarosique

Twitter: @anayacar

(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier  régimen, no importa el partido, por supuesto)

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