Opinión

El establecimiento del nuevo orden

México está atravesando diversos cambios los cuales son necesarios para establecer un nuevo orden, pero no a todos les gustan. | César Gutiérrez

  • 03/12/2019
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Cambios radicales

México está atravesando diversos cambios los cuales son necesarios para establecer un nuevo orden, pero no a todos les gustan, principalmente a quienes habían vivido en la hegemonía del poder en el ámbito político, militar, social y económico. Se tuvieron que derrumbar muchos obstáculos y, aunado a este escenario, es necesario que los directivos de alto nivel ejerzan una fuerte supervisión y control de sus resultados de manera eficiente. Es necesario que la justicia e imparcialidad prevalezca, sin caer en la tiranía de tiempos pasados. Los colaboradores de los niveles subordinados deben cambiar su mentalidad con la que venían trabajando, para agilizar los procesos y evitar la burocracia, dando la certeza jurídica al ciudadano que provoque el cambio cultural de las masas.

Narcoterrorismo

Observamos que en el ámbito internacional, el narcoterrorismo es identificado como la cooperación y alianza estratégica entre mafias del narcotráfico y grupos armados extremistas, así como otros grupos insurgentes o terroristas. En los años noventa, se observó que era una alianza natural entre grupos de narcos y guerrilleros que, aunque persiguen objetivos opuestos, operan en la clandestinidad. Así, muchas organizaciones terroristas en declive son capaces de reconstituirse gracias a la poderosa financiación que obtienen de proporcionar cobertura y apoyo armado al narcotráfico. Por otro lado, los cárteles de la droga consiguen una capacidad de respuesta militar frente a los gobiernos con los que están en constante pugna (como sucedió en Colombia y Perú).

En el Derecho Internacional Humanitario, se exige la presencia de dos condiciones para determinar la existencia de un conflicto armado no internacional: los grupos armados deben tener un nivel mínimo de organización y los enfrentamientos armados deben alcanzar un nivel mínimo de intensidad (indicadores fácticos).

El nivel de intensidad de la violencia se determina en función de indicadores tales como la duración y la gravedad de los choques armados, el tipo de fuerzas gubernamentales que participan, el número de combatientes y de tropas, los tipos de armas que se utilizan, el número de víctimas y la medida del daño causado por las hostilidades. El nivel de organización del grupo armado se evalúa analizando factores como la existencia de una cadena de mando, la capacidad de transmitir y hacer cumplir las órdenes, la capacidad de planificar y desplegar operaciones coordinadas y la capacidad de reclutar, entrenar y equipar a nuevos sicarios.

En México, se han comenzado a distinguir estas formas de violencia colectiva de menor nivel, provocando disturbios civiles, los motines en los centros penitenciarios, actos de violencia aislados o esporádicos. Se observa la mutación de este tipo de organizaciones tanto a nivel local y en extensión territorial, ya que comenzaron a emplear líderes de plaza con brazos armados, quienes han recibido entrenamiento paramilitar y uso de nuevas tecnologías, junto con el uso de armamento de grueso calibre (uso exclusivo de las fuerzas armadas), quienes realizan golpes de mano, secuestros, extorsiones y emboscadas al personal militar y policías de las diferentes entidades federativas, causando una alta violencia y terror en la población civil quienes en su mayoría son víctimas inocentes.

El gobierno mexicano sin duda tomará la mejor decisión para mantener la soberanía y cooperar mediante un convenio bilateral con EU en una solución que ayude a controlar tal situación.

El poder judicial de la federación

El poder judicial, es la institución encargada de la solución de los diversos conflictos que se presentan con motivo de la aplicación de todas las normas, es la facultada para interpretar las disposiciones jurídicas, su alcance y significados. Tiene a su cargo el control de constitucionalidad y de legalidad, según corresponda. Los juzgadores –sean jueces, magistrados o ministros– en el ámbito de sus competencias deben cumplir los procedimientos establecidos para ello, interpretando las normas, determinando su significado y, a partir de ello, se dicten sentencias que confirman o invalidan decisiones de los otros órganos de autoridad. De ahí la importancia de que los jueces lleven a cabo un riguroso apego a la imparcialidad, la independencia, el profesionalismo y la probidad.

En últimas fechas hemos observado áreas de oportunidad que deben ser analizadas y mejoradas, al revisar la manera en que se han reclasificado la tipicidad de diversos delitos y las medidas cautelares que se han impuesto, de esta manera han quedado en tela de juicio, ya que los criterios son muy variables y superfluos, pero tiene su razón de ser. El juzgador, al no contar con un buen trabajo de la fiscalía, no puede dar un veredicto que viole los derechos fundamentales emanados de la constitución, es necesario que los operadores jurídicos hagan bien su trabajo y no dejen cabos sueltos, por eso también es la insistencia de la profesionalización y constante capacitación de quienes materializan la trazabilidad del caso, si no se obtienen los elementos materiales de prueba para fincar una acusación. Un juez no podrá vincular a proceso a nadie, es necesaria la infraestructura y procedimientos ágiles que eviten la burocracia en la impartición de justicia.

El desempleo

En cada sexenio se observa un movimiento cíclico, entran nuevos equipos de trabajo y salen los equipos de trabajo del gobierno anterior, esto provoca –principalmente en el sector público– que exista una alta tasa de desempleo, ya que no hablamos de pocas personas, –lo cual provoca el aumento de trabajos informales– en comparación de lo que sucede en el sector privado, de ahí nace la nueva problemática, ya que ese empleado no puede incorporarse por los antecedentes de haber trabajado en otro ámbito laboral, con sueldos más castigados y con más responsabilidades o actividades. Son pocos organismos que tienen un servicio profesional de carrera que permita evitar la rescisión de contratos de personal eficiente. Por lo anterior, se observa el aumento de pagos por concepto de retiros parciales por desempleo, así como el aumento de las remesas de los paisanos para ayudar a sus familiares en México, ya que el tipo de cambio ayuda a que puedan soportar la carestía de la población que esta marginada de apoyos. Para paliar estos problemas, se requiere una trasformación de fondo en todas las dependencias gubernamentales, para sancionar e inhabilitar a quien haga mal su trabajo, y no sea por discriminación del nuevo equipo de trabajo entrante

Oportunidades para militares retirados

Es importante sugerir al señor presidente que la Guardia Nacional representa una nueva oportunidad para el personal militar retirado, ya que para formar a un comandante y especialistas se requieren años y profesionalización. Existe un buen número de personal militar retirado que puede realizar exámenes, acordes a su experiencia y constitución física, para formar pie veterano, en tanto se forman los cuadros y se consolida la ruta profesional que crea la Guardia Nacional.

Los especialistas chayoteros

Por último, es importante recalcar que existen diversos opinólogos y especialistas en seguridad nacional, que sin la mayor imparcialidad describen situaciones que pueden o no existir, desestimando la veracidad de la información. Debemos ser congruentes con lo que se dice y se hace, por lo que sería bueno revisar quiénes reciben esa retribución por sus servicios o a la nómina donde están inscritos.