Opinión

El derrumbe de 'La Prensa'

Análisis de medios.

  • 22/03/2017
  • Escuchar

Hace muchos años que el diario “La Prensa” no alcanzaba tanta notoriedad como el pasado fin de semana largo, cuando un directivo apasionado del futbol americano convirtió a ese rotativo en “trending topic” internacional por su manía – de alguna manera habría que llamarla- de hurtar camisetas y otros objetos preciados de jugadores en el llamado “Súper Tazón” que se disputa en Estados Unidos.

 

Pero el problema de ese periódico es mucho más agudo que esa noticia lamentable. Se trata de la historia de uno de los periódicos más populares y prósperos en la historia contemporánea, pero que ha sido orillado casi a la extinción. Bien puede decirse que en México los periódicos no mueren, se pudren.     

 

En agosto próximo cumplirá 89 años ese rotativo que escogió el lema de “El periódico que dice lo que otros callan”, fundado en 1928 por Pablo Langarica, muerto sorpresivamente tres años después. La publicación alcanzaría verdadero lustre bajo el mando de Mario Santaella de la Cajiga, que había sido fundador en el modesto cargo de mensajero, pero quien en 1947 se convirtió en gerente general y tomó el poder total desde 1955, ya como Director General y Gerente.

 

Formalmente una cooperativa, “La Prensa” fue conducida por Santaella como una empresa privada bajo control férreo. Pero en sus mejores momentos tuvo el mayor tiraje que haya conocido un periódico mexicano –se habla de 500 mil ejemplares diarios-, además de producir suplementos y libros de bolsillo –los famosos “Populibros”. En su redacción en la histórica sede de Basilio Vadillo 40 se formaron muchos periodistas notables en las lides de la cobertura policiaca, entre ellos Manuel Buendía, a la postre notable columnista político.  

 

Una mala administración financiera y una ruptura política con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari atrajeron una forzada declaratoria de quiebra para la cooperativa en 1993. La empresa fue puesta en manos de dos figuras cercanas al salinismo: el comunicador social Manuel Alonso y el banquero Carlos Abedrop Dávila.

 

Se intentó complementar el modelo con una breve administración por parte del Grupo Prisa, con resultados desastrosos debidos a la gestión de Alonso, que sepultó la fortaleza popular del diario para intentar convertirlo en un símil mexicano del madrileño “El País”, pero insípido y progubernamental, lo que resultaba estrafalario, para decir lo menos.

 

Finalmente, en 1996 el periódico fue comprado por la Organización Editorial Mexicana (OEM), que presidió el empresario Mario Vázquez Raña, ya fallecido. Tras casi 20 años de ese hecho, “La Prensa” parece agonizar sin lugar propio en el espectro noticioso, rebasado claramente por otras publicaciones populares, como “El Gráfico” de “El Universal” o “Metro” de “Reforma”.

 

¿Revivirá alguna vez “La Prensa”?

 

 

 

ADELA MICHA ya va a dar por terminado su descanso después de su polémica salida de Televisa y de Grupo Imagen hace unos meses. Aunque el proyecto era quedarse en online con un portal en el que reviviera las entrevistas con el estilo personal que la caracteriza. El plan actual es que Micha ocupe uno de los horarios estelares en El Financiero Televisión y haga equipo con Alejandro Cacho y Leonardo Kourchenko, curiosamente los dos también ex televisos. Micha tendría un espacio 100% de noticias y su participación sería exclusiva de la televisión y no del periódico.  

EL PERIODISTA Joaquín López Dóriga, cuya reaparición en la barra política nocturna del canal “Las Estrellas de Televisa sigue esperándose para las próximas semanas, fue motivo de expectación este feriado de primavera cuando paseaba en la bahía de Acapulco a bordo de su yate “Fiorestán”, desde el que saludaba sin empacho a turistas y residentes de la zona.
 

LLAMÓ SIN DUDA la atención el anuncio de la compra de Televisa de 50% del portal de noticias “SDP”, propiedad del periodista Federico Arreola. Se asegura que la televisora habría obtenido también una participación importante en al menos un portal de noticias más, ligado con el periodista colombiano  Issac Lee, uno de sus principales ejecutivos internacionales, residente en Miami. Se trata de un modelo de alianza común en otros países, entre una corporación mediática tradicional y un proyecto nativo digital. Valdrá la pena dar seguimiento a la reacción del público y del  mercado en general en este caso.