Opinión

El control de daños. ¿A quién le importan los jóvenes?

Llama la atención que sea en Xalapa, en Veracruz donde las manifestaciones no han sido tan tranquilas.

  • 08/11/2014
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Un “Pacto por la seguridad, contra la corrupción y la impunidad” es la propuesta que hace Enrique Peña Nieto, en el momento en que ya nadie o muy pocos creen en que pueda hacer algo. (¿Estamos ante un sexenio que sólo alcanzó para dos años?) La renuncia [y no es sólo un asunto de que se vaya el presidente como el único responsable sino que en esa demanda se expresa todo el malestar con la estructura económica, política y social del país], es una salida (aunque no creo que vaya a realizarla por su voluntad) y sólo la exigencia de un gran movimiento podría lograrla, si el régimen quiere salvarse; si el objetivo del pacto propuesto fuera verdadero y no sólo un mecanismo para contener los daños que se suceden día con día, con los palos de ciego y en las investigaciones, el primer imputado en la lucha contra la impunidad sería Arturo Montiel  que hoy tiene una orden internacional de aprehensión generada por la Interpol, que obliga al Estado mexicano a actuar en consecuencia.

 

Es un pequeño ejemplo, ilustrativo del discurso hueco que sólo es un recurso para darle aire a los muy maltratados partidos pactistas. En ese control de daños el jefe del Ejecutivo, sus secretarios  y la clase política en su conjunto suponen que con la aprehensión del ex alcalde y de su esposa (tongo se llama en el box a las peleas arregladas) bajará el tono del conflicto y no miden lo que sucede realmente en todo el país. El detonante ha sido el caso de los normalistas, tanto de los asesinados como de los 43 secuestrados, y se han ido sumando reclamos y afrentas que cobrar. ¿Lograrán controlar, contener la protesta, y sobre todo las exigencias sociales sin incurrir en actos represivos?

 

Las protestas, las negociaciones

La sociedad se expresa en estos momentos tanto en las protestas juveniles y en la claridad de las manifestaciones de los estudiantes, como en los reclamos de los padres de los desaparecidos y en las posiciones de los normalistas de Ayotzinapa y en la actitud y demandas de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional quienes el lunes y jueves pasados dieron un muestra de la fortaleza de su lucha y de sus argumentos ante los representantes del Ejecutivo, con el subsecretario de educación superior, Fernando Serrano Migallón, como jefe de la delegación gubernamental.

 

Recordemos que Serrano Migallón jugó un pequeño pero trascendental papel en la larga huelga de la UNAM (marzo de 1999 a abril de 2000): fue el abogado general de esa institución educativa del 19 de enero al 20 de marzo del 2000 (cuando fue nombrado director de la facultad de derecho) y  responsable, en su función, del ingreso de la policía para “recuperar” las instalaciones universitarias. Razones o no, su papel no fue precisamente de negociación. Ser el jefe de la delegación en el diálogo con la comunidad politécnica no es un buen mensaje para llegar a acuerdos.

 

Las manifestaciones

Llama la atención que sea en Xalapa, en Veracruz donde las manifestaciones no han sido tan tranquilas. El incendio de la puerta del palacio de gobierno puede verse como la expresión de un conflicto que va escalando y también, por qué no, cómo la estrategia que desde el propio gobierno se esté fraguando para organizar la provocación y justificar la represión a un movimiento que va tomando nuevas formas.

 

En Veracruz, el día 14 para ser precisos, se inician los juegos panamericanos y el gobernador no debe estar muy contento de que haya protestas y aspiraría a repetir la "hazaña " de su maestro Díaz Ordaz. Hay que andar con pies de plomo, seguir construyendo desde abajo la participación ciudadana, exigir  la renuncia de todos y que devuelvan con vida a los 43 normalistas. ¿A quién le importan los jóvenes? La respuesta es a la sociedad toda, sin duda, no a la clase política, parece.

 

De pilón…

 

Hace unas horas el procurador informó que unos detenidos se declaran responsables de haber matado e incinerado a los normalistas. Hoy más que nunca se muestra la mano que dosifica los anuncios, como parte de un guión escrito, lamentablemente. El Estado es el responsable y lo es porque está en todo y ahora es el tiempo de la sociedad. El siguiente texto estaba escrito antes de la terrible noticia. Puede diferir en algunos puntos pero en esencia vale.

 

¿Tendremos tren rápido a Querétaro? La licitación, a la que sólo se inscribió un grupo empresarial chino asociado con algunas empresas  mexicanas, y a quien le asignaron el contrato, es otro ejemplo de lo que no funciona en la propuesta de pacto por la seguridad, contra la corrupción y la impunidad, por lo que tuvieron que revertir el proceso.

 

Mientras, Videgaray, el secretario de Hacienda dice que sí, que los actuales acontecimientos afectan a las finanzas; eso dijo también Carstens, del Banco de México, y lo repitió Guillermo Ortiz, de Banorte; a tantas observaciones de que ahí viene el lobo, más vale que hagamos caso y nos preparemos para una crisis de grandes proporciones: crisis económica, sí, pero sobre todo crisis política y social.

 

Mientras tanto, en Cataluña, en 942 de los 949 municipios que la componen, este próximo domingo los habitantes irán a las urnas para decir, en una consulta ciudadana para la soberanía de Cataluña, si quieren seguir siendo parte del Estado español o si buscarían su independencia, aspiración añeja de muchos de sus habitantes y de algunos de sus partidos políticos.

Facebook: carlos.anayarosique

Twitter: @anayacar

 

(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier régimen, no importa el partido, por supuesto)

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