Opinión

El combate al COVID-19 ¿un asunto de fe?

¿Qué no han resistido los mexicanos en su historia? | Fred Álvarez

  • 19/03/2020
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¡Increíble! Cuando el profesor norteamericano George W. Grayson publicó la biografía crítica -“El Mesías", Editorial Grijalbo-Mondadori, 2006- que hizo durante cuatro años sobre Andrés Manuel López Obrador, muchos lo criticaron por sus excesos en torno a la figura del político tabasqueño, al tratarlo como un mesías político, término que se deriva de la palabra hebrea “el ungido”. Dice Grayson que a diferencia de Hugo Chávez, por ejemplo no sólo es una opción para las masas. Más bien es un salvador listo para rescatar a los humildes de los políticos mentirosos, y sus esquemas neoliberales que favorecen a los ricos”.

Precisa el ex diputado demócrata por el Estado de Virginia que AMLO encarna “el proyecto de redención, es decir, él representa una misión viable -basada en. principios. y valores morales- para poner en alto a los desposeídos. La probidad de su causa lo inmuniza contra el escrutinio y los ataques”. (pag 10).

Cuando se publicó el libro -abril de 2006-, George Baker, primer catedrático del Programa de Intercambio de Fulbright en la UNAM en la años setentas, y quien conoció a Grayson desde 25 años atrás, escribe en un texto traducido al español por Adrián Muñoz y publicado en las páginas de El Universal criticando a su colega por tratar a AMLO como mesías y afirmando que la publicación tenía "el claro propósito de influir en los resultados (de las elecciones de 2006).” 

"Conozco al autor -dice Baker-, y he tenido mucha admiración por su obra anterior, la mayoría acerca de México. Él fue el primer catedrático estadounidense especializado en escribir, por ejemplo, acerca del boom del petróleo en la segunda mitad de los 70: la política del petróleo mexicano (1979)..” pero lo cuestionó duramente por haber hecho “una cínica falta de respeto por la singularidad de la vida de Jesús: las comparaciones de las parábolas, milagros y enseñanzas de Jesús con las políticas y los discursos de un político (AMLO) en un período o país en particular son repugnantes para el cristianismo.”

Se pregunta “¿desde cuándo un politólogo estadounidense especialista en el México contemporáneo siente la necesidad de saltar continentes, contextos y 2 mil años para mostrar los resultados de su investigación, y exponer sus conclusiones? Respuesta: en su papel de politólogo, no tiene ninguna necesidad de ello.”

Baker salva el libro precisando que “si elimináramos todas estas transgresiones, el lector encontraría en el libro muchas cosas por las cuales sentir admiración, en virtud de los años de investigación que representa el libro”.

Grayson no le respondió entonces a su colega. Me dijo en corto que no valía la pena hacerlo.

El libro tuvo una razón de ser. Es recomendable hoy para entender mejor a nuestro presidente; la publicación está agotada desde hace tiempo y sólo se puede adquirir en “mercado libre” a un alto costo.

Grijalbo debería reeditarlo.

Grayson fue severamente crítico con AMLO; de entrada habla de un político "iluminado" y predestinado a salvar a los empobrecidos de la tierra, utilizando comparaciones con textos bíblicos. 

Es como lo vemos hoy en las mañaneras, hablando como si fuera pastor evangélico.

Grayson fue investigador asociado del Center for Strategic and International Studies (CSIS), que entonces dirigía Delal Baer, fue severamente crítico con el tabasqueño; llegó a esa conclusión después de 4 años de haber entrevistado a muchas personas del entorno a AMLO

Vino a México ene veces y realizó más de 100 entrevistas a dirigentes políticos y líderes de opinión; incluso asistió por varios meses a muchas de las entrevistas mañaneras cuando López Obrador era Jefe de Gobierno de la Ciudad.

El libro lo empezó a escribir quizá en el 2002 y en un principio hablaba muy bien del tabasqueño; entonces me dijo categórico: "AMLO será el próximo candidato a la presidencia y tiene todo para ser presidente”.

Y se dedicó a realizar entrevistas, a compilar información de primera mano, confirmar fuentes y después a analizarla y publicarla. (en el libro están registradas todas las entrevistas y la fecha que las hizo), muchas de ellas fueron en Tabasco.

Incluso gente del entorno AMLO pensó que el libro venía a favor del "rayito de la esperanza”, pero se equivocaron pues conforme George conoció a AMLO, su percepción cambió.

¡Y vaya que cambio!

El libro salió en la primavera de 2006 a pocas semanas de las elecciones, y era un texto mucho más amplio (conocí la versión original en inglés de 700 páginas). Meses después se publicó en EU "Mexican messiah”.

Grayson advirtió desde entonces que AMLO actuaba por cuestiones de fe, y que tenía a su lado una especie de apóstoles que lo apoyaban, algunos aún siguen con él. Se parecen. (Hay que ver al subsecretario salud).

George no pudo ver a Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional, ya que murió de un infarto en marzo de 2015. Casi nadie sabía que tenía una sólida preparación académica, se graduó como doctor en la Paul H. Nitze School of Advanced International Studies de la John Hopkins University,

¿A qué viene todo esto?

A que muchas cosas del gobierno de la 4T se abordan como asuntos de fe.

Y no me refiero a la cartilla moral, o cuando hace unos días dijo a sus paisanos que la mentira era un asunto del diablo: “¡La mentira es del demonio, reaccionaria y conservadora!”, les dijo. cuando le dijeron. que no había recibido la beca.

¡No me refiero a eso, sino a la forma como ha sido abordado el COVID-19!

Reconozco que me asombró, y más, me asustó escuchar en la mañanera al Dr. Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud y responsable de todo lo que tiene que ver con la pandemia que azota el mundo decir que el Jefe del Ejecutivo era un ser especial, una especie de semidiós y que no podría contagiar a más personas en caso de que tuviera coronavirus.

“¡La fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio!”, dijo. Precisando a Dalila Escobar, corresponsal de UnoTV, quien fue quien hizo la pregunta, dijo: “le voy a decir una cosa muy pragmática. Casi sería mejor que padeciera coronavirus (el presidente), porque lo más probable es que él en lo individual se va a recuperar espontáneamente y va a quedar inmune y entonces ya nadie tendría esta inquietud sobre él”.

Esa declaración echó para abajo la credibilidad de López-Gatell y generó una serie de memes y caricaturas; pero todo generó miedo, un asunto aún más grave que el propio virus asiático.

Obviamente ello generó reacciones

Legisladores de la oposición lo calificaron como inepto e irresponsable. “En tiempos de pandemia hasta la ineptitud se contagia", posteó, el senador de MC Clemente Castañeda

Hay un meme video que se ha hecho viral, pusieron las imágenes con una voz fingida...

Un día después el Dr. López-Gattel pidió, más tranquilo, que por favor se le tratará como un técnico y no como un político. “La confianza que me han depositado las más altas autoridades nacionales y de salud en conducir técnicamente esta epidemia estriba precisamente en la responsabilidad de que se me vea como un funcionario técnico, que es lo que soy, y no se me trate de llevar a la esfera política, la cual no me interesa ni tengo ningún papel que jugar en ella”.

Pero su declaración había penetrado, y muchos lo vimos muy mal.

Se comportó en la mañanera como un fiel apóstol del presidente al que vio como una especie de semidiós inmune a todo, incluso al COVID-19, y eso fue grave, ya que mandó la señal, siguiendo a su jefe de que las cosas se podrían resolver a través de la fe que emana del presidente.

Un asunto que ni siquiera lo hemos visto al papa Francisco quien ora todos los días desde la casa Santa Marta, en el Vaticano, invocando a Dios para que se proteja "a la humanidad, asolada por la pandemia del coronavirus.”

Pero ese es el papel de Francisco como líder religioso, que por cierto hoy cumple 7 años de pontificado, pero no la de un jefe de Estado, un líder del que esperamos palabras sabias que nos den seguridad.

¿Qué ha dicho AMLO sobre el coronavirus últimamente?

Que no pasara nada grave, ya que estamos blindados por la fe del pueblo… ¿Qué no han resistido los mexicanos en su historia?, pregunta y responde: "Todo: invasiones, inundaciones, terremotos, epidemias, gobiernos corruptos y estamos de pie. Lo mismo ahora, vamos a salir adelante, hay que tener fe en nuestro pueblo y actuar de manera consciente, no caer en la desinformación....”.

Pero ayer, miércoles con todo respeto, se pasó con eso de las estampitas.

Cuando se le preguntó si EU pidió a México limitar el flujo en la frontera, como lo acordó con Canadá, y sin que nadie le preguntara, tomó su cartera y mostró sus estampitas religiosas, y dijo:

"Y ya vamos a estar más tranquilos, estamos tranquilos, pero vamos a estar más tranquilos porque ya vamos a tener hecho todo lo que se va a aplicar en el caso del agravamiento de la crisis; pero les digo, el escudo protector es como el detente, saben lo que es el detente, ¿verdad?

El escudo protector es la honestidad, eso es lo que protege, el no permitir la corrupción. Miren, este es el detente. Esto me lo da la gente (al tiempo que enseñó una estampita milagrosa que sacó de su cartera)”.

-”¿Es el Sagrado Corazón?”, le preguntan 

-”Ya ustedes averígüenlo”, dijo y agregó "son mis guardaespaldas”.

Dijo que este asunto de la fe "es muy común en la gente. Y tengo otras cosas porque no sólo es catolicismo, también religión evangélica y librepensadores, que me entregan de todo, y todo lo guardo porque no está de más".

“Miren, aquí hay otro detente. Detente, enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo”, dijo.

Al tiempo que precisó que él no tiene enemigos sino adversarios...

¡Increíble!

El quid es que en este momento en México tenemos un enemigo al que hay que enfrentar con la ciencia: el COVID-19. Es un asunto muy serio.

Necesitamos las palabras sabias de nuestros líderes políticos que busquen calmar los miedos que se han generado por el #COVID-19. La noticia que llegó anteayer de China es una aliciente, al parecer se ha desarrollado una vacuna por el epidemiólogo chino Chen Wei; no todo es negro… ¡Ojalá!