Opinión

El (anticipado) derrumbe de "Billy" Álvarez

"Billy" Álvarez comenzó a enfrentar el desmoronamiento de su imperio a inicios de junio pasado. | Roberto Rock L.

  • 30/07/2020
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La noche de ayer surgieron desde el ámbito judicial señales que confirman versiones de que el gobierno López Obrador ha empezado a cerrar la pinza sobre las operaciones ilegales que tuvieron su centro por años en la Cooperativa Cruz Azul y su director general, Guillermo "Billy" Álvarez

En las próximas horas deberá conocerse oficialmente un primer paquete de órdenes de aprehensión en contra de Álvarez Cuevas, integrantes de su familia, otros directivos de la cooperativa y de intereses cercanos a un influyente grupo de abogados que tienen en esa empresa virtualmente a sus únicos clientes. Entre ellos destacará el despacho de Ángel Junquera, entre otros.

Las denuncias iniciales por lavado de dinero y fraude fiscal abarcan operaciones realizadas por Cruz Azul con siete empresas identificadas ya por reportes del SAT como compañías fraudulentas, por un monto inicial cercano a los 120 millones de pesos, entre 2011 y 2017, pero quedará confirmado que las investigaciones prosiguen en torno a otras sociedades anónimas que se presume emitieron facturas falsas hasta sumar entre 700 y 900 millones de pesos. 

Debe subrayarse que por este tipo de crímenes los señalados no alcanzarían libertad bajo fianza, pues están considerados entre los que generan prisión oficiosa; es decir, automática.  

Se confirmará, igualmente, que resultará imposible que las pesquisas no lleguen hasta el club de futbol de Cruz Azul, cuya presencia en la liga de futbol profesional mexicano quedará entredicho, al tiempo que se abrirán dudas sobre otros equipos.  

Tras años de conocerse todos estos hechos, pero en los que eludió su responsabilidad gracias a la presunta protección desde altos niveles del gobierno Peña Nieto, "Billy" Álvarez comenzó a enfrentar el desmoronamiento de su imperio a inicios de junio pasado. 

El actor principal hasta ahora de este derrumbe forma parte de su círculo familiar, su hermano, José Alfredo Álvarez Cuevas, también señalado como parte de una conspiración de lavado de dinero y delincuencia organizada, pero quien apeló al llamado "criterio de oportunidad" para aligerar el castigo que se le pueda aplicar. Los otros imputados son inicialmente su hermano Guillermo, y un cuñado, Víctor Manuel Garcés Rojo, pero la lista incluirá a más funcionarios de la cooperativa. José Alfredo Álvarez rindió testimonio ante la Fiscalía General de la República (FGR), donde reveló lavado de dinero mediante la compra de jugadores para el equipo de futbol fijando sobreprecios; la utilización de empresas fantasma "que cobraban servicios que no se prestaban", pero que presentaban facturas falsas. 

También, "indebidas aportaciones a fideicomisos del patrimonio propiedad de la Cooperativa y sus socios, sin facultades para hacerlo y sin la aprobación de la Asamblea General de Socios". 

Asimismo, dice la declaración judicial de José Alfredo Álvarez, "el pago excesivo de servicios profesionales a despachos externos para la atención de asuntos legales que no prestaron o que, si se prestaban, no defendían o patrocinaban los intereses de la Cooperativa, sino de su director general, Guillermo Héctor Álvarez Cuevas...".

La denuncia de la propia FGR ante el Poder Judicial incluirá otros personajes que se prevé sean apresados pronto y recluidos en el penal de alta seguridad del Altiplano.  

Se trata de lo que parece apenas un cabo importante en la madeja de intereses que puede conducir a personajes clave del sexenio pasado, lo mismo que un selecto grupo de abogados que según las investigaciones, participaron en un esquema de extorsión coordinado desde la entonces Procuraduría General de la República y la UIF.

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