Opinión

Efectos de la pandemia en la educación

Ante la crisis económica muchos alumnos se verán en la necesidad de buscar trabajo. | Agustín Castilla

  • 06/08/2020
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La decisión de posponer el regreso a clases de manera presencial hasta nuevo aviso -que el semáforo epidemiológico se encuentre en verde lo que aún podrá llevarnos varias semanas o meses- y reiniciar el ciclo escolar a distancia, en términos generales ha sido bien recibida pues ante el riesgo que representa la reapertura de escuelas probablemente no había muchas otras alternativas, pero plantea grandes retos para tratar de aminorar sus consecuencias en cuanto al deterioro de la calidad educativa, deserción escolar, sobrevivencia de escuelas privadas y profundización de las desigualdades sociales.

Es claro que en nuestro país no es viable apostar por la impartición de clases a través de plataformas digitales por los costos que representa para las familias, quienes en su gran mayoría no tienen acceso a internet y no cuentan con la posibilidad de adquirir una computadora o tener saldo suficiente en sus teléfonos celulares. Pero incluso la educación por medio de la televisión abierta enfrenta serios inconvenientes, pues de acuerdo al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) el 11% de los hogares en zonas rurales -lo que representa aproximadamente 14 millones- no cuenta con un aparato de televisión, además de que no habrá retroalimentación maestro-alumno y también se debe tomar en cuenta las afectaciones socio-emocionales de niñas y niños por el aislamiento y la imposibilidad de convivir con sus compañeros. Otro aspecto a considerar es la preparación que están recibiendo los maestros que impartirán clases por televisión, así como la idoneidad de los contenidos, ya que de acuerdo a los resultados de pruebas como Enlace y Planea, en los alumnos de telesecundaria se observan un desempeño más deficiente, aún y cuando en este modelo se cuenta con un facilitador para resolver dudas.

Por su parte, un estudio de la ONU advierte sobre el incremento en la deserción escolar, sobre todo en el paso de secundaria a nivel medio superior, ya que ante la crisis económica muchos alumnos se verán en la necesidad de buscar trabajo para apoyar a sus familias, con lo que se va a ensanchar la brecha educativa y tendrán menores oportunidades para desarrollarse laboralmente en el futuro. Se calcula que alrededor de 800 mil niños entre 15 y 17 años abandonarán sus estudios, en tanto que para nivel superior se estima que serán alrededor de 590 mil, por lo que un millón 400 mil jóvenes dejarán la escuela.

La situación que enfrentan las escuelas privadas que atienden a 5 millones 321 mil alumnos y emplean a casi medio millón de profesores representando el 15% del sistema educativo es también muy complicada, pues de acuerdo a la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, entre 25 y 40% de estos planteles educativos se encuentran en riesgo de cerrar, ya que ante la disminución significativa del pago de inscripciones y colegiaturas no cuentan con los recursos para cubrir los sueldos del personal docente y administrativo -a diferencia de las y los maestros de escuelas públicas que han conservado íntegros sus salarios, en el sistema privado han sufrido reducciones importantes y en ocasiones de plano se han quedado sin ingreso-, así como los gastos de renta, luz, agua, pago de impuestos etc.

Aunque en las instituciones privadas hay mucho mejores condiciones para impartir educación en línea a través de plataformas digitales, en algunos casos los papás están renuentes a pagar las mismas colegiaturas por lo que prefieren esperar a que se reanuden las clases presenciales -aunque sus hijos pierdan un semestre sobre todo para los más pequeños-, y en muchos otros su economía se ha visto severamente afectada y por tanto se ven en la necesidad de buscar opciones de menor costo o de plano recurrir al sistema público, que de por sí su capacidad es muy limitada, y más ahora que se requiere contar con mayores espacios en sus planteles que permitan guardar la sana distancia. A todo ello hay que añadir que, como bien lo señala el especialista Marco Fernández, muchas mamás y papás están regresando a sus trabajos o tienen que salir a buscar algún ingreso, y en muchos casos no hay quien cuide a sus hijos en casa, lo que complica el avance en la reapertura económica con las escuelas cerradas. Son muchos los dilemas a resolver, la educación en nuestro país ya enfrentaba condiciones difíciles que lamentablemente se han acentuado con la pandemia.

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