Opinión

Economistas decrépitos

Carstens cree que los trabajadores no necesitan aumento porque si se les da, seguramente descomponen el país

  • 01/11/2017
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Sin pudor alguno, Agustín Carstens, actual gobernador del Banco de México, anda dando sus últimos coletazos, pidiendo “prudencia” a los sectores que negocian un aumento al salario mínimo general.  Esos 15 pesos que dicen los patrones quieren otorgar, según el próximo gerente de Banco de pagos Internacionales, pondrá la inflación en aumento.

De acuerdo con el ilustre economista, los aumentos salariales deben estar siempre de la mano del incremento en la productividad y no por acuerdos cupulares (no importa para él los salarios de miseria que perciben los obreros mexicanos ni su bajo poder adquisitivo).

A Carstens, quien será Gobernador del Banco de México en funciones hasta el último día de noviembre, le inquieta que el sector más pujante por incrementar los salarios mínimos sea la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). Este organismo busca incrementar el salario mínimo a 95.25 pesos diarios, es decir $15.21 adicionales, y que para el primer día de enero de 2018 este alcance los $100.00 diarios. Carstens dice que un aumento en esa proporción en los salarios puede significar “una presión adicional a la inflación” (incremento excesivo al precio de algunos bienes y servicios). 

Carstens cree que los trabajadores no necesitan aumento porque si se les da, seguramente descomponen el país, lo ponen de cabeza. De suceder, las ganancias de los grandes empresarios e inversionistas disminuirían y eso no conviene al país con una economía que se encuentra casi en la bancarrota, que no cesa de incrementar la deuda externa. Ahora se anunció que el gobierno mexicano contrató más deuda para pagar adeudos pendientes (¡deuda para pagar más deuda!) por mil 570 millones de dólares mensuales.

Para personajes como el gobernador del Banco de México el ideal es que los trabajadores tengan salarios más bajos, los más miserables del planeta. Para él no importa que los precios de los bienes y servicios de primera necesidad aumenten constantemente y los salarios se queden estáticos, congelados, como un ejemplo de la mayor miseria.

El actual salario mínimo en México alcanza los 80.04 pesos diarios mientras que en Estados Unidos de Norteamérica el salario mínimo es de 130 pesos la hora. (¡¡!!)

Pide mayor productividad el gerente del Banco de México, pero si los trabajadores no perciben un ingreso suficiente que satisfaga sus necesidades básicas ¿entonces cómo va a mejorar la economía? Si el salario de los trabajadores no es suficiente para consumir ¿cómo sacar los miles de productos que hay en las bodegas y no se venden? ¿Cómo mejorar lo que llaman “productividad”, si la mayoría de los asalariados (un 60%) gana en promedio dos veces el salario mínimo?

Esas teorías de economistas “modernos” impartidas en universidades extranjeras, solo justifican la miseria de millones de personas. Ellos ponen un grito en el cielo cuando se propone aumentar los salarios, pero eso sí, festinan cuando aumenta la gasolina, el gas o la electricidad.  Dicen que es un mal necesario, que los aumentos son para que esas mercancías alcancen su verdadero precio, que en el corto plazo se estabilizaran (al alza) con la competitividad (que se ha vuelto un contubernio y una farsa al imponer precios desorbitados) y que pronto será el mundo feliz. Siguiendo esta lógica, la fuerza de trabajo, que es la única mercancía que la mayoría de los mexicanos posee, ¿cuándo alcanzará su verdadero precio?

Pero la realidad, es el mundo del terror de los trabajadores: tener las alacenas vacías, mala alimentación, los bolsillos rotos, la ropa remendada, zapatos agujerados, sufrir las inclemencias del transporte, de la vivienda cara, del agua escasa y de mala calidad, de la electricidad, del gas, de las gasolinas en las nubes, sin seguridad social o la mínima y jornadas largas y extenuantes.  Eso no les importa a esos decrépitos economistas, porque les rompe sus esquemas de teoría galáctica de la usura. De ese mundo ideal en que viven unos cuantos.

No quiere Carstens irse de México y ser el gobernador con el mayor índice de inflación de los últimos años. Dice: tengan cuidado con el incremento de salario porque se me acaba el éxito, el prestigio. Cuidando la política económica desde su ego por encima de la economía mundana del trabajador, la que es la base de un país.

El Secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, considera que los $95.25 diarios que propone la Coparmex no son viables porque el monto que ha creado consenso ha sido el de $90.00 pesos diarios. Con la excusa de que son aún incontables los créditos hipotecarios que los trabajadores tienen con el Infonavit (que están expresados en Udis y no en pesos) y que el aumento al salario mínimo solo generaría “un problema inflacionario con las hipotecas”.

¿Quién es el responsable que no se haya puesto orden con los créditos hipotecarios que tienen los trabajadores con el Infonavit? Empresas privadas vivales que se benefician de esos “olvidos”. De funcionarios que se hacen de la vista gorda para no afectar un negocio prospero en perjuicio de los trabajadores.

Vivimos año con año la farsa del aumento al salario mínimo, que deja al trabajador en la peor de las miserias, con aumentos mediocres que no alcanzan a cubrir ni una parte de lo que significa el aumento de otras mercancías, pero a este gobierno no le importa, festina la miseria del pueblo porque aumentan las ganancias de los capitales.

@Manuel_FuentesM | @OpinionLSR | @lasillarota