Opinión

Economía, seguridad y salud

La salud es un desastre, la educación cedida a los sindicatos y la inseguridad en cifras históricas. | Julio Castillo López

  • 15/01/2020
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El inicio de año ha sido muy malo para el gobierno y se ha demostrado que las buenas intenciones y los conceptos arqueológicos (aquellos que buscan construir sobre el pasado destruido) no sirven y que acusar al ayer no se puede considerar una justificación.

La economía no se le ha dado a la autonombrada 4T y además del nulo crecimiento económico, la falta de certidumbre para inversionistas, la absurda decisión del aeropuerto y otras muchas tonterías, los números del crecimiento del desempleo indican que las cosas van bastante mal. Sin contradecir el repetido argumento de que la inflación y el precio del dólar se han mantenido, la pérdida de cerca de 400,000 empleos (la más alta del México moderno) debe prender las alertas de que algo ya está pasando.

En materia de seguridad, las cifras se mantienen y la falta de capacidad es cada vez más notoria. La tendencia creciente de violencia, feminicidios, asesinatos, asaltos y crímenes de alto impacto no se ha detenido y cada día se pierde más la confianza en la capacidad del gobierno para enfrentar el problema. Si a esto le sumamos ciertas acciones, como el trágico operativo en Culiacán que terminó con la liberación del hijo del "Chapo", la claudicación en los decomisos de estupefacientes y las constantes declaraciones del presidente López Obrador respecto a la política de paz, abrazos o cualquier otro eufemismo, cada vez son más verosímiles las versiones de que hay un pacto con el crimen organizado y eso acabaría con el México que conocemos y abriría paso a lo que llaman narcogobiernos... No estoy negando posibles pactos anteriores o la posibilidad de que muchos espacios en municipios y/o partidos políticos estén cooptados por el crimen organizado desde antes; estoy hablando de cambiar incluso la intención de aparentar y claudicar en el combate.

La salud es el tercer tema y en este momento el peor. En un afán de hacer ruinas todo pasado con el que no concuerden, la 4T ha logrado hacer un verdadero caos que está costando vidas. El Seguro Popular era una política pública que funcionaba y funcionaba bastante bien, su único pecado era que fue creada en administraciones panistas. Hoy el intento de implementar mediocremente otro sistema ha llevado a consecuencias terribles, como el abandono de los enfermos, un aumento exponencial en los precios de los servicios y la falta de certidumbre en el financiamiento y en la atención, esto sumado a otros problemas que se venían cargando desde antes como la falta de medicamentos y los tiempos de espera para ser atendidos.

Ahora sólo resta la pregunta ¿qué va bien en este gobierno y qué tanto se parece el México hoy, al concepto que prometió López Obrador en campaña? La salud es un desastre, la educación cedida a los sindicatos, la inseguridad en cifras históricas, el desempleo también, sin crecimiento, con aumentos a los combustibles y además con un afán triunfalista por ideas morales o de honestidad que ni siquiera son congruentes con los resultados, ahí está la investigación que dice que Bartlett no es corrupto, aunque su patrimonio y el sentido común indiquen lo contrario.