Opinión

Economía a pique

Hoy el país pareciera marchar a la deriva y el gobierno pareciera usar un tapabocas para que nadie vea sus mezquinas sonrisas. | José Luis Castillejos

  • 24/03/2020
  • Escuchar

En el México actual hay dos escenarios reales: 1) suspender todas las actividades, como en Perú, para frenar el avance del coronavirus con el consecuente daño económico nacional y 2) no tomar ninguna medida para no paralizar el país, pero con una cauda de muertos.

El gobierno mexicano no ha tomado con seriedad el asunto, pese a lo que diga Andrés Manuel López Obrador. No está preparado al ciento por ciento con hospitales, medicamentos, camas hospitalarias y todo lo que se requiere para atender la pandemia del COVID-19.

Hay dos posiciones en el escenario nacional. Una la de las personas que trabajan para el Estado y que reciben su ingreso, trabajen o no, que piden que se paralice todo y otra, las del sector informal que consideran que una suspensión total llevará al país a la quiebra.

Por primera vez y desde Oaxaca, uno de los estados más pobres del país, el presidente Andrés Manuel López Obrador aceptó que la pandemia sí golpeará a la economía mexicana con lo cual dejó de lado su discurso mañanero de que el país estaba blindado.

Se mostró preocupado en su gira, este fin de semana, por la caída del precio del petróleo y consideró que si la crisis económica no nos pega mucho podrían seguirse haciendo obras como ampliación de la carretera de Oaxaca-Tuxtepec.

El escenario de recesión en México ya no está lejano. Es real y ya se generalizó entre los analistas, quienes prevén una baja en la economía de 3.0 por ciento para el año, de acuerdo con una encuesta de Citibanamex

Otro banco, el Scotiabank, prevé una reducción de 5.8 por ciento en tanto BBVA, Bank of America y Evercore ISI México estiman una contracción de 4.5 por ciento.

Hay preocupación. El Banco de México (Banxico) anunció un recorte de 50 puntos base a la tasa de interés, luego de adelantar su decisión de política monetaria del 26 al 20 de marzo.

Esta decisión fue adoptada en un contexto de presiones a la economía que tienen su origen por el COVID-19 que ya ha cobrado más de diez mil muertes y avanza vertiginosamente.

Si persiste la pandemia una recesión mundial será el escenario a corto plazo y de ahí la urgencia de que el gobierno de AMLO adopte medidas que atenúen el impacto.

El diario El Financiero indicó que la pandemia del coronavirus ha nublado el panorama económico a nivel global y para el país ya hay diversos pronósticos de una contracción para este año.

Estados Unidos ha cerrado literalmente su frontera y el desastre económico es inminente.

El gobierno de Donald Trump ha anunciado que ha cerrado el paso al tráfico no esencial y a quienes pidan asilo desde territorio mexicano.

Con ello Estados Unidos echará a los ciudadanos que queden entre los puertos de entrada oficiales. La medida aplica también para los que esperan entregarse. Con ello queda denegado el acceso al asilo.

El gobierno de AMLO, que se ha caracterizado por ser "candil de la calle y oscuridad de su casa" aceptará en su territorio a ciudadanos centroamericanos que sean echados de Estados Unidos lo que convertirá la frontera norte mexicana en una bomba de tiempo.

Y no que uno no deba ser solidario, pero en tiempos de crisis sanitaria se debe privilegiar la salud de los connacionales y que cada gobierno se haga responsable de sus ciudadanos.

A pesar de la avance incontenible del COVID-19, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha descartado irresponsablemente cancelar las giras.  

Su argumento es el siguiente: "La ciencia ha avanzado mucho. Yo padecí un infarto, me atendieron pronto y bien, miren aquí estoy, vamos a seguir adelante".

Recordó en una de sus tantas peroratas que en 2009 afectó el brote de influenza AH1N1, y dijo que se exageró en aquel tiempo y se prohibió incluso que se llevaran a cabo reuniones; "a mí me tocaba ir a giras, le teníamos que pedalear, era trabajar todos los días".

De esa forma se gobierna a México y según el presidente "todo se va a normalizar, se va a estabilizar, es un asunto mundial, pero cada vez van a estar más tranquilos los mercados, ese es mi pronóstico".

Las cifras y la tendencia, sin embargo, lo desmienten frente a lo cual no tiene argumentos.

Al paso en que vamos no creo que vaya a resistir mucho la economía y el peso seguirá depreciándose.

"En México no vamos a tener problemas mayores", dijo recientemente AMLO.

La realidad es distinta, ya empieza a sentirse en el comercio. Las personas que dependen de la economía informal están a punto del colapso y no hay medidas paliativas de parte del gobierno.

Hoy el país pareciera marchar a la deriva y el gobierno pareciera usar un tapabocas para que nadie vea sus mezquinas sonrisas.