De "dientes para afuera" muchos hombres y mujeres del poder y la política presumen una supuesta solidaridad con aquellos mexicanos a los que enlutan las tragedias naturales.

Sea un terremoto, un huracán... los políticos de todos los signos presumen un sentimiento que, en la mayoría de los casos, no es más que de dientes para afuera.

Y el mejor ejemplo lo vimos en la última semana, luego del terremoto de 8.2 grados que azotó distintas regiones del país y que causó severos daños en Oaxaca y Chiapas.

Sin embargo y a contra pelo de la supuesta solidaridad de partidos, gobiernos, legisladores, dirigentes políticos y organizaciones sociales, lo cierto es que a la mayoría poco o nada les importa el prójimo.

¿Dónde está la solidaridad de Morena?

¿Dónde está, por ejemplo, la solidaridad del partido Morena? De sus dueños, gerentes, líderes, candidatos, legisladores, gobernantes... Lo cierto es que a Morena nada le importan los millones de oaxaqueños y chiapanecos damnificados.

¿Dónde está la solidaridad de la CNTE?


La mafiosa organización del magisterio que por décadas ha medrado con la educación en Oaxaca y en Chiapas; que ha saqueado a esos dos estados, que condenó a muchas generaciones de oaxaqueños y chiapanecos a la miseria educativa... Lo cierto es que la CNTE hace mucho que dejó de ser una organización social para convertirse en una organización criminal.

¿Dónde están los partidos políticos?


Sobre todo aquellos que pregonan como bandera la militancia de izquierda y que enarbolan el estandarte de la primacía de los pobres; por qué han sido incapaces de destinar un mendrugo de las fortunas que dilapidan para hacer política, a los damnificados del terremoto; por qué muy pocos legisladores de todos los partidos, del Senado, de la Cámara Federal de diputados o de los Congresos locales han sido incapaces de destinar un peso a la causa de los damnificados.

¿Dónde está la ayuda solidaria de los 32 gobernadores del país?


De los miles de legisladores, de los miles de maestros del CNTE... que han sido insensibles al dolor de los damnificados.

Lo cierto es que la solidaridad a favor de los que menos tienen y de aquellos que todo perdieron a causa del terremoto, no es más que retórica de dientes para afuera.

La única respuesta real, la solidaridad auténtica es de la propia sociedad. Otra vez los ciudadanos dieron el primer paso al frente.



¿Cuándo lo harán partidos y políticos?

Al tiempo.

@RicardoAlemanMx | @OpinionLSR | @lasillarota



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