Opinión

¿Dónde está el Presidente?

¿Quién puede decir que el México de hoy es mejor que el de hace 10 meses? | Ricardo Alemán

  • 02/09/2019
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No, la pregunta anterior no es copia del título de una muy mala película que, a pesar de todo, resultó exitosa y muy comercial.

No, tampoco son ganas de molestar al nuevo presidente –al que le incomoda toda crítica–, y que hace pocas horas cumplió el ritual del Primer Informe de Gobierno; colección de mentiras y medias verdades que a pocos convenció.

En realidad cuando preguntamos ¿dónde está el presidente? formulamos la interrogante que se hacen millones de mexicanos que no encuentran, por ningún lado, al presidente mexicano por el que votaron en julio de 2018 y que está en el poder hace justo nueve meses.

Por eso vale insistir. ¿Por qué muchos ciudadanos preguntan dónde está el presidente López Obrador?

1.- Porque no es un presidente –o no es lo que nos enseñaron que era un presidente–, aquel que no entiende que fue votado y llevado al puesto de presidente no para culpar al pasado de todos los males actuales sino –por el contrario–, para resolver hoy todo aquello que fue mal planeado, mal atendido y mal ejecutado en el pasado.

2.- Porque no es presidente aquel que, en lugar de lograr que las cuotas obrero-patronales del IMSS y del ISSSTE sean más eficientes y lleguen a más derechohabientes, le pide a los ciudadanos que compren las medicinas de sus enfermos y que –en una de esas–, hasta podría exigir que los derechohabientes paguen el salario de los médicos.

3.- Porque no es presidente quien le pide a médicos y enfermeras que en lugar de prepararse mejor para desempeñar con mayor eficiencia su labor de salvar vidas, les pide que corran a la farmacia de la esquina a comprar las medicinas de los enfermos y que –en un insulto mayor–, paguen esas medicinas con su pírrico salario.

4.- Porque no es presidente aquel que desvía miles de millones de pesos de las cuotas obrero-patronales del IMSS, para regalar ese dinero a quienes no trabajan y –como consecuencia–, deja sin atención médica a aquellos que ya pagaron con sus cuotas la mejor atención médica posible.

5.- Porque no es presidente aquel que en campaña prometió una atención médica como en Suecia –la mejor del mundo–, y que ya presidente termina por debilitar todo el sistema de salud hasta llegar a los peores niveles del mundo.

6.- Porque no es presidente aquel que en lugar de ordenar que las fuerzas del Estado –policías, militares y marinos–, hagan frente a criminales, secuestradores, narcotraficantes y matarifes, les pide a esas fuerzas represivas del Estado que se dejen golpear, cachetear, apalear, humillar y sobajar.

7.- Porque no es presidente aquel que dice que militares y marinos hacen bien su trabajo cuando dejan indefensa a la población ante los embates de los criminales, secuestradores, narcotraficantes y matarifes.

8.- Porque no es presidente aquel que dice que en lugar de balazos quiere abrazos; no es presidente el que dice que los criminales no serán perseguidos porque son ciudadanos y porque al pueblo no se le reprime.

9.- Porque no es presidente aquel que prometió acabar con la violencia criminal desde el primer día de su gestión y que hoy, nueve meses después, reporta los mayores niveles de violencia, con por lo menos 26 mil muertos.

10.- Porque no es presidente aquel que todos los días le miente a los ciudadanos; que niega todos los días un inocultable fracaso de su gobierno, que culpa todos los días al pasado y que niega la triste realidad de un país que se ha convertido en uno de los más violento del mundo.

11.- Porque no es presidente aquel que en lugar de invertir el dinero público en una estrategia eficaz contra la violencia y el crimen, le pide a las madres de los criminales que “le den de ´chanclazos´ a sus hijos” y que a los criminales, secuestradores, ladrones, huachicoleros y matarifes les pide “que se porten bien” y que no le hagan daños al prójimo.

12.- Porque no es presidente aquel que dice que no importa el crecimiento económico, sino que lo importante es la redistribución del ingreso; porque no puede ser presidente aquel que no entiende que el motor de toda economía saludable es, precisamente, el crecimiento económico.

13.- Porque no es presidente quien todos los días insulta y ofende a los críticos de sus errores y desaciertos, en lugar de reconocer que poco sabe de mucho y mucho ignora de todo.

Y si tenían dudas de que el presidente mexicano, el responsable de llevar a México y a los mexicanos a un mejor futuro, no aparece por ningún lado –a pesar de que todas las mañanas se le ve hasta en el café del desayuno–, basta ver el fracaso de los nueve meses de gobierno.

¿Quién, con un gramo de honestidad, puede decir que el México de hoy, el de López Obrador, es mejor que el México de hace 10 meses?

Al tiempo.