Opinión

Dinero a manos llenas a partidos políticos

¿Quién inventó este sistema de hacer de los dineros públicos una manera de financiar su vida y la de futuras generaciones?

  • 23/08/2017
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Apenas si me entero de que los partidos políticos recibirán más de 12 mil millones de pesos para las elecciones de 2018 y estallo en rabia. Más porque muchos de los partidos políticos se convertirán en una especie de cirqueros, maromeros o hasta maleantes, para ganarse la gracia de los electores o, lo más grave, para comprar conciencias al mejor postor con toda impunidad.

Algunos políticos inexpertos cuando llegan a las casas de los votantes les preguntan sus habitantes ¿qué “obsequios” nos traen? y si llegan con las manos vacías ni les hacen caso o los corren del lugar.

Que si cubetas, plumas, playeras, pintura, tinacos, tarjetas, dinero, garrafones, cucharas, juguetes y no sé cuánta porquería más; pero para algunos grupos de electores es una gran noticia.

Les llevan muchas promesas de que el gobierno será el mejor, que su comunidad mejorará, que el Metro de la Ciudad de México se ampliará hasta las ciudades más lejanas y no sé cuántos cuentos más.

Será la fiesta de los dineros que los partidos esperan con ansia. Muchos han encontrado una fuente de vida y de negocios con el financiamiento público y no hay una manera efectiva para detener tantos vicios de políticos advenedizos y corruptos que están como zopilotes a la espera del presupuesto.

¿Quién inventó este sistema de hacer de los dineros públicos una manera de financiar su vida y la de futuras generaciones

¿Cuándo se sancionará a esos políticos que ofrecen propuestas imposibles de cumplir, pero cuando llegan a gobierno dicen que no sabían que se requería de presupuesto?

Nuestro país no merece un sistema de partidos que abuse, que use la miseria del pueblo para darles baratijas a cambio de su voto. Cuántas promesas se quedarán en los discursos, en los carteles, en los anuncios radiales, para que muchos de estos líderes tengan acceso a las adjudicaciones directas y den facilidades a sus amigos para que se harten del presupuesto a cambio de buenas “propinas”.

Nuestros trabajadores mexicanos no verán que las elecciones signifiquen incrementos de salarios, una mejora en sus condiciones de trabajo y empleos adecuados. No lo verán, porque la mayoría de los que llega gobierna para si y no para los demás.

El sistema de partidos se ha pervertido en un manejo multimillonario de recursos, que escapa de las manos, de todo control. Los topes de campaña se rebasan y no pasa nada.

El Instituto Nacional Electoral (INE) se ha convertido en un espacio de enorme incredulidad, por su falta de respuesta pronta y autonomía, ante la perversión de los partidos de hacer lo que quieran. Recibir dinero de fuentes no identificadas, de grupos de interés que actúan con la protección de los partidos políticos y del mismo INE.

La única manera de detener esta rapiña en el presupuesto público es el aparato legislativo, pero mala noticia: ¡está también en manos de los partidos políticos!

De otros avatares

Diversas organizaciones sindicales independientes están sumamente preocupadas por el lanzamiento de una iniciativa presidencial que pretende acabar con los resquicios de la legislación laboral con un sentido social y tutelar.

Ya se apura también la terna en los Pinos de quienes participaran para dirigir ese monstruo corporativo durante los siguientes seis años de manera inamovible, para controlar el registro de todos los sindicatos y contratos colectivos, con el único requisito de ser leal al presidente de la república que lo designó para tranquilizar al sector empresarial.

Una reforma que siga solapando los contratos colectivos de protección para que los salarios sigan pagándose de manera miserable.

Una reforma que se hace a las prisas, sin contar con el presupuesto necesario y a espaldas de los trabajadores y de la sociedad.

Un órgano conciliatorio para amenazar a los trabajadores a que desistan de sus reclamos para beneplácito patronal.

Una reforma que, de seguir bajo el capricho de unos cuantos, será un verdadero fracaso.

@Manuel_FuentesM



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