Opinión

Diálogo es colaboración

En la democracia debe prevalecer la pluralidad para así avanzar en la construcción de un acuerdo ante el tema de la Reforma Educativa. | Cesar Cravioto

  • 02/04/2019
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Continúan las negociaciones entre el gobierno federal y la CNTE sin que hayan llegado todavía a un acuerdo sobre la Reforma Educativa.

Desde que se dio la Reforma Educativa el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador manifestó su desacuerdo en que se violentaran los derechos de los trabajadores, y una de sus promesas de campaña fue precisamente la erogación de dicha Reforma.

Ha actuado en defensa del magisterio y refrendado su compromiso de cancelar la Reforma Educativa, está cumpliendo lo que prometió en campaña, ha reconocido a este gremio como agente primordial de la trasformación social, ha dicho que no habrá evaluaciones punitivas.

El propósito no es afectar los derechos laborales del magisterio, pero es inadmisible seguir permitiendo que se vendan plazas por parte de cualquier sindicato. Debe ponerse orden en la parte administrativa: contratación de maestros, número de vacantes, aspirantes, observar la asignación trasparente de plazas y presupuesto, revisar los procesos de selección para el ingreso, la promoción y el reconocimiento de los profesores.  

La promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador fue respetar la vida interna de los sindicatos, pero sin el regreso de la venta ni la herencia de plazas para maestros. Los dirigentes deben tener cuidado, porque como ya lo expresó el presidente: “cuando no hay racionalidad, cuando las causas que se defienden no tienen sustento, cuando no hay racionalidad se pierde credibilidad y los dirigentes pierden autoridad”.

El presidente ha rechazado la venta de plazas “el trafique de nómina”. A su vez, los maestros disidentes han ratificado su “alerta máxima” ante la pretensión de la Cámara de Diputados de aprobar una “nueva Reforma Educativa de carácter laboral”. Desde hace semanas los maestros disidentes  protestan en la Cámara de Diputados.

La Coordinadora Nacional de trabajadores de la Educación (CNTE) ya ha anunciado la realización de su próximo Congreso Nacional Extraordinario, del 5 al 7 de abril próximo, en la ciudad de México.

La principal demanda de los integrantes de la CNTE –organismo gremial disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)– es que se elimine la Reforma Educativa que impulsó el ahora expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Los profesores han acordado pedir a las fuerzas políticas representantes en la Cámara de Diputados que el dictamen de la nueva Reforma Educativa no se suba al pleno en tanto no se atiendan las observaciones hechas por la CNTE.

Hasta ahora las manifestaciones han llevado a plantones y bloqueos a la sede de la Cámara de Diputados, que ha cancelado sus sesiones ordinarias en cuatro ocasiones debido a la imposibilidad de que legisladores, asesores y trabajadores de San Lázaro accedan al recinto.

El tema ha confrontado a la oposición con el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo.

El PAN, el furibundo Partido Acción Nacional ha solicitado la remoción de Muñoz Ledo por no haber impedido que la CNTE afectara los trabajos legislativos, la dirigencia nacional panista culpa a Muñoz Ledo, pero no es sí como se dialoga. Para dialogar se tiene que ser paciente, tolerante.

El presidente de la Cámara de Diputados aseguró a su vez que optará por el diálogo y la razón ante el radicalismo de la CNTE y el golpismo de los panistas.

Ante este panorama el gobierno federal no ha usado la fuerza. Se está dialogando, y se va a resolver positivamente. Todos debemos entender que las cosas tienen que cambiar, optemos por resolver el conflicto sin caer en confrontaciones.

En la democracia debe prevalecer la pluralidad para así avanzar en la construcción de un acuerdo que ante el tema de la Reforma Educativa tenga en el centro a las niñas, niños y jóvenes estudiantes del país.

Las primeras 2,400 horas

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