Opinión

Día Internacional de las Mujeres. ¿Cómo va México?

Por: Víctor Pichardo.

  • 08/03/2016
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México se ha caracterizado por tener un movimiento feminista importante, el cual ha impulsado avances significativos en la búsqueda del cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres. Su trabajo recibió un impulso importante con la reforma constitucional en materia de derechos humanos del año 2011, al darle carácter constitucional a los acuerdos internacionales de los que forma parte el estado mexicano en la materia, algunos de estos son: Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) y; Declaración y Plataforma de Acción de Beijing.

 

En el plano federal se cuenta con: Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y su reglamento; Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y su reglamento. Derivan de estas leyes: el Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres; la Alerta de Violencia de Género; el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres y el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y no Discriminación contra las Mujeres 2013-2018.

 

En el plano estatal, se cuenta con 32 leyes de igualdad entre mujeres y hombres, y 32 leyes de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.

 

En el país además, se cuenta con los siguientes Mecanismos para el Adelanto de las Mujeres: Instituto Nacional de las Mujeres; 32 Instancias de las Mujeres en las Entidades Federativas y alrededor de 1900 Instancias Municipales de las Mujeres.

 

En el tema presupuestal, en el año 2008 se incorporó al PEF el artículo 25 y el Anexo 9A Presupuesto para Mujeres y la Igualdad de Género, el cual contempló $8,981.6 millones de pesos, para 2016 se presupuestaron $25,898,525,508 pesos en el Anexo 13 Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

 

El objetivo de este entramado institucional y presupuestal es mejorar las condiciones que viven las mujeres en el país, mediante la inclusión de la perspectiva de género en el quehacer gubernamental, más allá del ya trillado “las y los”; reducir las brechas desigualdad entre mujeres y hombres y; mejorar las condiciones para el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres.

 

Sin embargo, las estadísticas no son muy alentadoras. Aquí una muestra: En 2012 el valor económico del trabajo no remunerado doméstico y de cuidados de los hogares, suma 3 mil 061 billones de pesos, equivalentes a 19.7% del PIB de ese año. 15 puntos porcentuales son aportados por las mujeres y 4.7 puntos por los hombres; la participación en el trabajo remunerado de mujeres de 14 años y más que tienen entre 1 y 2 hijos es del 45.9, mientras las que tienen de 6 a más hijos solo logran una participación del 21.6 por ciento; para el segundo trimestre de 2013, la tasa de participación en el trabajo remunerado de los hombres de 14 y más años fue de 69.8% y de 37.8% para las mujeres; según la ELCOS 2012, de 11.1 millones de personas integrantes del mismo hogar que realizaron actividades de cuidado en las zonas urbanas del país, 73.1% está integrado por mujeres y 26.9% por hombres.

 

En el aspecto positivo, existen estos ejemplos. La tasa global de fecundidad se ha reducido a 2.2 hijos por mujer en 2014, en comparación con el 2.9 que se tenía en 1999; la paridad de género en la postulación a candidaturas a cargos de elección popular que se comenzó a implementar en 2015 ha incrementado la presencia de las mujeres en el Congreso, sin que esto se vea reflejado en las elecciones a gobernador.

 

A qué se podría atribuir este lento avance en el abatimiento de la desigualdad que afecta a las mujeres. Aquí unos supuestos que habría que comprobar:

 

a) El discurso de la igualdad entre mujeres y hombres ha superado el real interés del gobierno mexicano en favorecer la reducción de las brechas de desigualdad.

 

b) Se cuenta con leyes generales y estatales desarticuladas y que no se aplican.

 

c) Tanto el Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres no han mostrado avances significativos e incluso, en la mayoría de las sesiones, si es que no en todas, quienes asisten son representantes de las y los titulares que lo conforman, restando importancia a dichos mecanismos.

 

d) Las diversas políticas públicas en materia de igualdad y de atención, prevención y erradicación de la violencia parece que se han olvidado de su población objetivo: las mujeres.

 

e) La labor de los mecanismos para el adelanto de las mujeres, tanto estatales como municipales, se encuentra supeditado a una visión asistencialista.

 

f) El tema de la igualdad entre mujeres y hombres, así como el de acceso a una vida libre de violencia de las mujeres se ha mercantilizado, lo que ha contribuido a que el objeto de las intervenciones que se realizan sea la ganancia económica y no el adelanto de las mujeres.

 

Este panorama, deriva de que el tema de la igualdad no goza de legitimidad, Es por esto que más allá del festejo o la conmemoración, se debe establecer una estrategia para aprovechar el entramado institucional y replicar las buenas prácticas y experiencias exitosas para optimizar al máximo los recursos con los que se cuenta para trabajar a favor de la igualdad y la erradicación de la violencia, ya que esto no solo favorece a las mujeres, sino a toda la sociedad.

 

Por lo que este 8 de marzo no se debe felicitar a las mujeres, se debe reflexionar acerca de cómo podríamos tener relaciones igualitarias. 

 

 

@vicpiang

@institutomora

www.mora.edu.mx

*Mtro. Víctor Pichardo.

Politólogo con maestría en Sociología Política por el Instituto Mora. Analista e investigador sobre temas políticos, derechos humanos, perspectiva de género, prevención y atención de la violencia, medios de comunicación, comunicación política y gubernamental, procesos electorales, inteligencia y contra-inteligencia empresarial, políticas públicas y relaciones inter e intrainstitucionales.

 

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