Se han cumplido 5 años 17 días (1,842 días) desde que se impuso la mal llamada reforma educativa, el día 26 de febrero de 2013, por medio de remiendos a los artículos 3º y 73 de la Constitución creando ese concepto amorfo de "Servicio Profesional Docente".

Derechos laborales

Con esta reforma constitucional se dio una de las agresiones más severas en toda la historia de nuestro país en contra de los trabajadores de la educación, de educación básica y media superior del sector público. Más de un millón 400 mil docentes resultaron afectados, desde los lugares más apartados del país hasta las urbes, de todo tamaño, de cada uno de los estados de la República

Dirigentes y legisladores del PRI, PAN, Partido Verde ecologista, PANAL, PRD (y algunos que ahora se refugian en Morena) aprobaron esta contra reforma sin medir las consecuencias de afectación a derechos laborales esenciales.

Ninguna reforma, de connotaciones laborales, había llegado a tales extremos.  No fue una modificación cualquiera, se trató de una cancelación absoluta de derechos en materia de trabajo reconocidos en la Constitución de 1917 y en las legislaciones de trabajo posteriores.


El "Servicio Profesional Docente" fue un nuevo concepto para anular la calidad de "trabajador docente". De un día para otro, los derechos laborales (de protección al trabajador) se convirtieron en derechos administrativos (que justificaron la imposición unilateral del gobierno de medidas en contra de los docentes).

El retiro de la contrarreforma laboral

De la noche a la mañana, del 25 al 26 de febrero de 2013, el trabajador docente desapareció y se convirtió en "un objeto sin derechos".  Desapareció la bilateralidad en las relaciones de trabajo docente para que solo imperará la voluntad del patrón gobierno.

¿Reforma educativa?

Como en una dictadura, se borró toda intervención sindical. Se anularon los derechos adquiridos en los contratos colectivos de trabajo y las condiciones generales de trabajo

Se obstaculizó la operación de la representación sindical afectándola en sus derechos salariales y de seguridad social, para anular todo tipo de comisión sindical con pago de salario.  Si los trabajadores querían tener representación sindical tendría que ser pagada con las cuotas sindicales de ellos mismos.

Se quitó toda posibilidad que el trabajador contará con el apoyo y representación de su organización sindical en todo lo concerniente al ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia en el empleo.

La reforma educativa se diseñó para que el trabajador enfrentara solo todo el aparato gubernamental. Decenas de abogados y funcionarios contra el docente como individuo. Se anuló, con esta supuesta reforma educativa, el derecho de representación y defensa sindical, un concepto básico de derechos humanos.

Evaluación

Se incrementaron causales de despido, para dejar a la interpretación del patrón cualquier conducta para operar en contra del docente y dejarlo sin defensa.

El gobierno se convirtió en juez y parte para imponer juicios sumarios y despidos fulminantes en contra de los docentes, simplemente con un tronar de dedos, desapareciendo la garantía de audiencia, que consistía en una resolución de la autoridad laboral competente, previa a cualquier separación.

Desapareció el nombramiento de base del magisterio, para convertirlo en un concepto temporal, para terminar la relación laboral, en cualquier momento, a capricho de la autoridad.

Discursos para la basura

Los exámenes sin respetar la especialidad, sin aportar una capacitación previa, sin informar de los perfiles, parámetros e indicadores para realizarlos.  Con fuerza pública, con amenazas, con secuestros, encarcelamientos, despidos arbitrarios y hasta asesinatos se buscó imponer está andanada de exámenes sin tener relación con la materia educativa. 

Los secretarios de educación pública del gobierno peñista, actuaron como instrumentos de una dictadura, exponiendo a los maestros como si fueran enemigos de la educación pública en México, cuando son su basamento principal.

Poder

El método fue la denostación y enfrentamiento, usando todo el poder público, para intentar avasallar al movimiento magisterial, que con toda arbitrariedad, no pudieron lograrlo.

Dispusieron de recursos públicos, sin limitación alguna, para intentar lograr beneficios personales con imágenes de cercanía con los menores, pero solo consiguieron el ridículo, como estilo de gobernar. El segundo de los secretarios de educación pública del régimen, quedó en evidencia de apenas saber "ler", ante el regaño de una menor que lo evidenció y solo fue el hazme reír de la opinión publica.

Dispuso, ese seudo funcionario, de dinero público al sentirse protegido por el Presidente de la República, para disponer de todo el aparato gubernamental y hasta de los gobiernos de los estados como si fueran de su propiedad.

Estas actitudes de príncipes venidos a menos, de estos funcionarios de segunda, dejaron en evidencia, que el único propósito de la mal llamada reforma educativa era de política burda; los menores nunca les importaron en este proceso.  

La reforma educativa se convirtió en un eslogan, pero con una práctica inexistente en las escuelas públicas. Se impulsó de manera desesperada, no importó la cantidad de dinero usado, una andanada de anuncios publicitarios falsos, para intentar levantar la imagen presidencial (que no lograron) ante el fracaso de su política económica y de seguridad pública.

Es por eso que, con este régimen de la falsedad, corrupción y arbitrariedad, los y las maestras nada tienen que festejar.

Pero no están vencidos, la lucha magisterial está en ascenso, su trabajo diario con los menores, con sus alumnos, con los padres de familia, con las comunidades, los fortalece.

Demetrio Vallejo, el indoblegable

@Manuel_FuentesM | @OpinionLSR | @lasillarota





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