Opinión

Delfines y escotes revientan sesiones en San Lázaro

El interés del Partido Verde en poner fin al uso de animales marinos es espectáculos está relacionada por una diferencia con el Niño Verde.

  • 25/04/2017
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Por varias jornadas consecutivas, las sesiones en la Cámara de Diputados casi se paralizan, al grado tal, que se puso en riesgo la permanencia de la presidenta de la Mesa Directiva, la panista María Guadalupe Murguía Gutiérrez. La causa: la obstinación del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) de que se apruebe, a costa de lo que sea, una iniciativa que pone fin al uso de animales marinos en espectáculos.

El principal promotor de esta propuesta es Jesús Sesma Suárez, quien mantiene un impulso tan enérgico, que ya logró desconcertar hasta el PRI, quien es el principal aliado del partido del Tucán. Sesma hizo lo que nunca, cabildear de manera directa en el pleno para sacar el tema, como si este fuera de los más relevantes en la agenda nacional.

 Los que más saben creen que el interés del Partido Verde deriva de diferencias empresariales de su líder Jorge Emilio González, el Niño Verde, con los propietarios de la empresa Dolphin Discovery en Quintana Roo.

Incluso, el día en que se sometió a votación la propuesta, la intensidad de las negociaciones fue tal, que diputados de Morena levantaron la voz por el ingreso de “cabilderas” al recinto y en particular se señaló a Andrea Mirabent, asesora del verde, quien portaba, según versiones de los presentes, un vestido beige ajustado, con un escote que dejaba ver su atractiva silueta, es decir, algunos legisladores lo tomaron como una estrategia para convencerlos o distraerlos y lograr su  voto a favor.

En una sesión caótica, la diputada Ariadna Montiel Reyes hizo un llamado desde su curul a la presidenta de la mesa directiva y dijo literal: “Hay un grupo de cabilderas, todas ellas mujeres, incitando, ¡y el colmo del descaro es que en el momento de recoger la votación de Rodrigo Abdala, se acercaron tres de ellas a presionarlo!; el problema es que todos nos damos cuenta que la insistencia por el dictamen de los delfines se deriva de un interés de un sector por un negocio de alguien”.

Y el diputado Adán Pérez Utrera, remató:Personalmente recibí a una joven que, de manera muy coqueta, me vino a solicitar que cambiara el sentido de mi voto y no es diputada, nunca la hemos visto aquí”.

Las quejas de los representantes populares llegaron a tal grado que se dio por terminada la sesión y la asesora Andrea Mirabent del Partido Verde, presentó una carta a la Junta de Coordinación Política en donde rechazó la discriminación y la descalificación. Y agregó: “Me siento profundamente ofendida por las expresiones de sexismo y misoginia que hicieron contra mi persona”.

Pero no cabe duda que el tema dará mucho de qué hablar en las siguientes semanas, ya que para destrabarlo, César Camacho, coordinador de la bancada priísta en la Cámara de Diputados, pidió a Enrique de la Madrid, secretario de Turismo, abrir un puente de diálogo con los empresarios y dueños de las compañías que ofrecen espectáculos con animales marinos, a fin de lograr una solución favorable.

Así las cosas…  


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