Opinión

Dejar hacer, dejar pasar: El caso del PVEM

Después de seis meses de difusión de sus materiales, el partido recibe una multa de 67 millones.

  • 11/03/2015
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Laissez faire, laissez passer”o dejar hacer, dejar pasar; con esa expresión los revolucionarios franceses del siglo XVIII, y el célebre inglés Adam Smith, creador de la teoría de la “mano invisible” sintetizaban sus propuestas de una economía de mercado, con mínima o nula intervención del gobierno. El caso del partido Verde Ecologista de México pareciera demostrar que dicho principio no solamente tiene aplicación en la economía, sino también en los asuntos electorales.

 

El viernes pasado el INE aprobó una multa por 67 millones de pesos en contra del PVEM por no cumplir una orden previa de retirar sus materiales publicitarios del cine y de otros medios de comunicación. Ciertamente la multa es un monto bastante considerable, y según el Presidente del Consejo General del INE, ello atiende a que es la primera vez que un partido político, no sólo no cumple con la instrucción de la autoridad de retirar un material publicitario, sino que continúa realizando acciones adicionales para no atenderla.

 

Visto de manera aislada, uno podría tener la impresión de que la autoridad electoral actuó con gran severidad en contra del partido, e incluso algunas voces hablan hasta de censura. Sin embargo, si rastreamos el origen del asunto, nos podremos dar cuenta que las autoridades electorales federales han sido todo, menos severas con respecto a dicho partido político, y más bien han dejado hacer y han dejado pasar.

 

Si revisamos con atención los detalles del caso, veremos que la multa llega 7 meses después de iniciado el asunto original; que durante ese tiempo, la posición del PVEM respecto de otros partidos y el electorado ha cambiado; que su monto no es tan relevante, si consideramos el financiamiento al que tiene acceso el partido; y finalmente, que hace unos meses el propio INE tenía una postura muy diferente a la que sostiene actualmente.

 

En octubre del año pasado, seis partidos políticos nacionales presentaron denuncias ante el INE en contra de varios diputados del PVEM, al considerar que la difusión de sus spots en radio y televisión era contraria a las normas electorales. En aquella ocasión, el INE se negó a ordenar el retiro de los materiales, ya que no advertía que se incitara, provocara o indujera de manera directa o indirecta la obtención del voto a favor de dicha fuerza política.

 

Sin embargo, el asunto llegó a la Sala Superior del Tribunal Electoral, la cual determinó que los spots difundidos por diversos legisladores de ese partido, desde septiembre del año pasado, conformaban un esquema de difusión o una estrategia de comunicación política para posicionar al partido con fines electorales, y con ello se estaba realizando una promoción permanente del partido, por lo que le instruyó al INE que de inmediato ordenara la suspensión de transmisiones de los promocionales denunciados.

 

Ya para finales del año pasado, la Sala Especializada del Tribunal Electoral resolvió el asunto principal, vinculado con la difusión de diversos spots de legisladores del PVEM, y concluyó que el partido afectó el principio de equidad electoral en el proceso, toda vez que se llevó a cabo una difusión reiterada, permanente y continua que se traduce en mensajes que pretenden posicionar al partido frente al electorado. Sorprendentemente, a pesar de la gravedad de las conductas y de la afectación a la equidad en la contienda como el mismo tribunal lo afirmó en su sentencia, se le impuso al partido únicamente una amonestación pública.

 

En enero y febrero de este año se volvieron a presentar diversas quejas en contra del partido porque los promocionales seguían apareciendo en el cine, radio y televisión, además de otros espacios publicitarios. El Tribunal Electoral volvió a pronunciarse en todos y cada uno de esos casos, manifestando que esos materiales tenían elementos coincidentes con los que ya había sido considerado por esa autoridad como una campaña ilegal del partido, para ubicarlo en una posición de ventaja indebida en el proceso electoral, y que evidenciaba una posible estrategia o campaña conjunta del partido para posicionarlo ante la ciudadanía.

 

¿Por qué la negativa reiterada del partido de retirar sus materiales?

 

Probablemente la respuesta esté en los resultados que publican las encuestas de Parametría-El Financiero y El Universal-Buendía Laredo que le asignan en febrero de este año 11 puntos de intención de voto al PVEM, una marca inédita en su historia.

 

En septiembre del año pasado, cuando inició la difusión de lo que las autoridades denominan como una estrategia de difusión continua y sistemática para posicionar al partido político, el PVEM contaba con 4% de intención de voto según la encuesta de El Universal-Buendía Laredo. Es decir, todo pareciera indicar que la estrategia publicitaria del PVEM le ha reportado seis meses casi tres veces más posibilidades en la intención de voto de los electores de lo que el partido ha obtenido tradicionalmente.

 

Si la intención de voto se correspondiera realmente con los resultados de las urnas, ello implicaría un incremento considerable para el partido durante los próximos tres años, en el financiamiento público tanto para gastos ordinarios, específicos y de campaña; mayores tiempos oficiales en radio y televisión; por supuesto, más diputados por mayoría relativa y de representación proporcional, y seguramente en lo inmediato, un mejor capital político con el cual negociar las candidaturas para este proceso electoral con su aliado electoral el PRI.

 

Después de seis meses de difusión de sus materiales, el partido recibe una multa de 67 millones, mientras recibe un financiamiento público total para este año por aproximadamente 444 millones a nivel federal, más lo que percibe de las 32 entidades como financiamiento estatal, aproximadamente 338 millones y hasta 153 millones por financiamiento privado.

 

Si tomamos en consideración estos datos, en un análisis costo-beneficio parece claro que al PVEM le resulta más caro bajar su publicidad de todos los espacios públicos, que pagar la multa que le impuso el INE, y tal vez prepararse para pagar otras más mientras siga creciendo en las encuestas.

 

Sobre este caso cabría hacer varias preguntas, pero en principio las tres básicas que me vienen a la mente son: Primero, si la sanción impuesta por el Tribunal Electoral consistente en una amonestación pública al partido político de verdad cumplió con su fin de disuadir al partido de seguir cometiendo las conductas ilícitas; la segunda, si las encuestas realmente reflejan lo que pasará en las urnas en junio próximo, y tercero, si el PVEM cambiará su estrategia de difusión para las próximas semanas.

 

Un dato interesante es que las casas encuestadoras antes referidas, coinciden en ubicar en la pelea por la tercera fuerza política a nivel nacional, al PRD, MORENA y el PVEM. El primero de ellos no representa ninguna novedad, ya que tradicionalmente en las elecciones que ha participado se ha ubicado como la tercera fuerza política a nivel nacional. Sin embargo, los otros dos partidos que compiten por obtener el tercer sitio han tenido estrategias publicitarias muy diferentes, pero en las encuestas con los mismos resultados. MORENA basa sus campañas en la figura de López Obrador, mientras que el PVEM se centra en posicionar la imagen del partido político. Ambos casos seguramente serán seguidos con atención por los expertos de marketing político, y ya veremos a qué conclusiones llegan.

 

@pacozorrilla

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