Opinión

Déjà vu’, 32 años después...

¡Y aunque el fantasma de 1985 apareció está vez fue más fuerte el espíritu de la solidaridad!

  • 21/09/2017
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Para los hombres y mujeres que se han solidarizado con los hechos lamentables, en especial para Fred Alberto, que cuando ocurrieron los sismos de 1985 tenía apenas unos meses de edad...

"La noche nos puede parecer enorme, muy oscura, pero en estos días (de dolor y tristeza), he podido constatar que en este pueblo existen muchas luces que anuncian esperanza…" 

Papa Francisco, parafraseando a Octavio Paz.

Volvió a templar en la ciudad; el quid es que fue un 19 de septiembre. Igual que hace 32 años, el fantasma regresó. Pensé que ya lo habíamos exorcizado.

Eran pasadas las 13 horas del martes 19 de septiembre de 2017 y volvió a temblar. No sonó la alarma, a todos nos sorprendió, el movimiento telúrico fue fuerte, de nuevo se escuchó el crujir de los edificios, los gritos de la gente, los llantos, los abrazos, el preguntar por la familia, por los nuestros.

A diferencia de 1985, en 2017 las condiciones son otras; las redes sociales nos acompañaron, eso es una enorme diferencia: ¡Benditas sean las redes sociales! Hay que cuidarlas y no abusar de ellas con falsa información, hay que decir la neta... no mentir y mucho menos gastar con falsa información.

La cifra de víctimas es elevada, todo mundo habla de ellas, no vale la pena dar datos duros, seguramente las víctimas se incrementaran conforme pase el tiempo. Nos duelen.

El Servicio Sismológico Nacional estimó en 7.1 grados Richter la magnitud del fenómeno natural; el epicentro se localizó a 12 kilómetros de Axochiapan, Morelos

¡No lo creemos, se sintió como como de 9 grados!

Confieso que no sentí el temblor como otras veces, quizá porque estaba en suelo firme, me asustó la gente, los gritos de dolor. Y más lo que viene después de un sismo de esta naturaleza.

De inmediato tomé la bicicleta y llegue a casa en menos de 10 minutos; allí todo bien, salvo varios objetos tirados: peccata minuta. Había que ir por los nietos, lo hice de inmediato y los cargue en la parrilla de la bici. Gracias a la bici eléctrica me pude mover por la ciudad.

Lo primero que hice, después de tener informacion en redes, me dirigí a la colonia Roma y Condesa; más tarde, cuando descubrí la magnitud, me fui a la calle de Torreón y Viaducto para ayudar. No había necesidad, antes de mí había una multitud de hombres y mujeres jóvenes ayudando. Todos querían ayudar en lo que fuera. Allí me agarró la noche, fue una noche oscura, no había luz y fue larga, muy larga...

La gente en las calles, asombradas, abrazadas, asustadas, con temor, pero sin miedo. Las imagines son inenarrables... allií estaba el fantasma de 1985; esta película ya la vi, me dije: Déjà vu.

Sentí tristeza, pero también una emoción difícil de describir, la piel se pone de una matera especial cuando se relacionan emociones extremas, ello fue debido a la emoción de ver la solidaridad a todo lo que daba. 

¡Y aunque el fantasma de 1985 apareció está vez fue más fuerte el espíritu de la solidaridad!

¡La movilización exorcizó el miedo... Neta! Confieso que lloré de emoción. Los jóvenes se la rifaron, se la rifan, mis respetos a ellos: está tragedia les cambiara la vida... Quizá digan dentro de 32 años:

"Nosotros los de entonces ya nos somos los mismos"

Los hechos son innenarrables. Uno de los casos más sensibles ha sido lo ocurrido en el Colegio Rébsamen, en la Delegación Coyoacán... los otros en la Colonia Roma, la Condesa. Otros que duelen son los hechos de Jojutla, Morelos, donde la naturaleza fue devastadora.

Muchos difuntos, muchas víctimas, muchos daños materiales. En síntesis, la sociedad civil salió a flote de nuevo; miles (de verdad), miles de voluntarios se unieron a las corporaciones de rescate, mientras que en redes sociales se creó una fuente de apoyos que lo mismo alertaba de desaparecidos o rescatados, que de centros de ayuda, así como labores para realizar, o consejos que seguir. Todo mundo quería participar en la ayuda, algunos no fueron necesarios; había gente formada para hacerlo, fueron los héroes de hoy y se llaman con todos los nombres del calendario y más.

¿Y las redes?

Fueron ellas las primeras en circular imágenes y videos de la catástrofe e incluso algunos reflejaron el momento exacto del colapso de edificios. 

Los hechos de 1985 nos hicieron cambiar, México ya no fue el mismo, cambiamos.

Nosotros los de entonces ya no fuimos los mismos. Diría Pablo Neruda

El sismo de 2017 cambiará México, la generación de hoy no será la misma.

Celebró que mi hijo se haya enlistado de voluntario; estuvo con pico y pala en la Roma, después se fue a Topilejo, más tarde viajó a Morelos, por allá anda. Espero que esté bien...

El Presidente Enrique Peña Nieto decretó 3 días de luto nacional en honor a las víctimasLas replicas han sido muchísimas... no se asusten... Los daños son muchísimos, México saldrá de entre la cenizas, hay que reconstruir no sólo los edificios, sino en el fondo; el espíritu de solidaridad exorciza el miedo, no teman..

Los jóvenes se dieron cuenta que estas cosas cambian la vida, seguramente van a participar en las elecciones de 2018, se han dado cuenta que es mucha la política para dejárselas a los políticos. Por cierto a uno de ellos lo corrieron...

Debo confesar, a la vez que estoy triste también feliz, si se vale decirlo. Lloré la noche del martes y no sabía de escribir en La Silla Rota, una disculpa. Creo que la poesía ayuda a mitigar el dolor, el papa Francisco parafraseo a Octavio Paz. Cuando vino a México usó un poema perfecto, se llama "hermandad" y dice:



 


Soy hombre: duro poco

y es enorme la noche.

Pero miro hacia arriba:

las estrellas escriben.

Sin entender comprendo:

también soy escritura

y en este mismo instante

alguien me deletrea.

Quiero compartir un poema atribuido a Walt Whitman ayuda a mitigar el dolor...

No te detengas/Walt Whitman en la la versión de Leandro Wolfson

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,

sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,

que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías

sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima,

nos enseña,

nos convierte en protagonistas

de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,

la poderosa obra continúa:

Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,

porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:

el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes.

Huye.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",

dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,

pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca

tener la vida por delante.

Vívela intensamente,

sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro

y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron

de nuestros "poetas muertos",

te ayudan a caminar por la vida

La sociedad de hoy somos nosotros:

Los "poetas vivos".

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ..."

La poesía si puede cambiar las cosas, los abrazo...


¿Y la solidaridad del papa?

Recientemente hice un par de reclamos en Twitter por la falta de mensaje del papa Francisco... lo hizo ayer; en cambio Trump, al que tanto hemos criticado, se solidarizó de inmediato con México, eso cuenta. Gracias, presidente.

Ayer Francisco mostró su cercanía y solidaridad con las víctimas: 

Ayer un terrible terremoto ha asolado México. Vi que hay muchos mexicanos hoy aquí entre ustedes. Causó numerosas víctimas y daños materiales. En este momento de dolor quiero manifestar mi cercanía y oración a toda la querida población mexicana

Señaló desde la Plaza de San Pedro

Invitó a rezar por los fallecidos, los heridos, los que han perdido sus hogares y por todos los que ayudan en las tareas de rescate.

Elevemos todos juntos nuestra plegaria a Dios para que acoja en su seno a los que han perdido la vida, conforte a los heridos, sus familiares y a todos los damnificados. Pidamos también por todo el personal de servicio y de socorro que presta su ayuda a todas las personas afectadas, y que nuestra madre, la Virgen de Guadalupe, esté cerca de la querida nación mexicana.

Gracias...

@fredalvarez @OpinionLSR / @lasillarota