Esta semana se desarrollaron los trabajos de la XXII Asamblea Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), de cara al Proceso Electoral Federal y de varios locales en el 2018 en los cuales, se elegirán 3,416 cargos de elección popular que van desde el presidente de la República, 8 Gubernaturas y 1 jefe de Gobierno de la Ciudad de México, 500 diputaciones federales, 128 senadores, 982 diputaciones locales, 1596 regidores, entre otros cargos.

Parece que la principal incógnita es, si se abrirá la limitante para ser postulado como candidato a la Presidencia de la República, en cuyo escenario estarían imposibilitados algunos cuadros que esperarían ese consentimiento.

Esto podría implicar abrir la candidatura a la modalidad ciudadana, pero que tendría como objetivo cubrir las formas para preservar el proyecto político del presidente Enrique Peña Nieto y, con ello, del grupo político del Estado de México. Sin embargo y en la práctica, esta modalidad ciudadana que pretendería el PRI se encuentra alejada de la realidad.

Esta óptica se enfrenta con la visión de los cuadros militantes de años del PRI, que podrían considerar que la militancia y trayectoria ofrece la mejor opción para gobernar al país, en cuya identidad se encuentran cuadros políticos de amplio camino político en sus carreras.

El reto de los trabajos de la Asamblea del PRI será, que las resoluciones adoptadas por las discusiones de las mesas temáticas en el país, estén en congruencia con las demandas ciudadanas, esto porque parece que para la clase política del PRI lo importante es el método de definición de candidaturas, no de aportar las soluciones a los problemas de los ciudadanos o del país.

El PRI tiene en su Asamblea una posibilidad corregir el desgaste político provocado por las desacertadas decisiones de política pública, que le ha valido el descrédito y una baja calificación de los resultados de las encuestas.

No solo eso, sino que nada contra corriente por la ventana de oportunidad que los errores de la administración del presidente Peña Nieto, le han abierto a los demás partidos y sus precandidatos.

De sus mesas de análisis debe arrojar compromisos en solucionar los temas de la agenda de seguridad; o bien, solucionar los temas la agenda de anticorrupción, de castigo a gobernantes y clase política emanada del PRI, junto con controles en la administración pública para proscribir esas prácticas.

Empero, si la Asamblea solo se convoca para definir el método de elección de candidato a la Presidencia, eso no va a solucionar problemas internos por la selección de candidatos o electorales, pero sin atender las demandas de la sociedad y, en un futuro no muy lejano se volverán crisis, en el contexto de hacerse pasar por candidato ciudadano, pero con intereses ajenos y muy bien focalizados.

@racevesj



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