Opinión

De la carta al papa Francisco y otros asuntos

"Pero qué necesidad, para qué tanto problema” -Juan Gabriel | Fred Álvarez

  • 28/03/2019
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Nos dicen como si fuera una gran noticia que el papa Francisco declinó la invitación que se le hizo para visitar nuestro país en 2021, con motivo de los 500 años de evangelización que la Iglesia católica.

“En dicha reunión el Santo Padre mostró gran interés y sensibilidad por la situación del país (...) y a propósito del jubileo de los 500 años de evangelización que se conmemorará en el 2021, por lo que obispos le extendieron una invitación al Papa para celebrar juntos esta fiesta de la fe católica en el Continente, sin embargo, el Sucesor de Pedro respondió que, aunque le encantaría nuevamente visitarnos, ya había venido al menos una vez, y había otros países que todavía no había visitado".

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) institución que representa a todos los prelados dio a conocer el rechazo del Papa, un día después de que el presidente Andrés Manuel López Orador informó a través de la red social que había enviado una carta al Rey de España y al Papa Francisco para que pidieran perdón por los atropellos que se cometieron durante la Conquista.

“Envié ya una carta al rey de España y otra carta al Papa para que se haga un relato de agravios y se pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos. Hubo matanzas, imposiciones, la llamada conquista se hizo con la espada y con la cruz. Se edificaron las iglesias arriba de los templos. Bueno, se excomulgó a nuestros héroes patrios, a los padres de nuestra patria, a Hidalgo y a Morelos. Entonces es el tiempo ya de decir: vamos a reconciliarnos, pero primero pidamos perdón”, expuso López Obrador desde Comalcalco, Tabasco en un video difundido en sus redes sociales, y lo ha dicho una y otra vez en las conferencias mañaneras. Dice que con ello quiere "recordar, avivar nuestra memoria histórica.”, ya que dice que en "el periodo neoliberal no querían, ni siquiera que reconociéramos nuestra historia, hasta negaban los pasajes históricos más importantes, bueno, quitaron el civismo en la impartición de la educación”.

¡Entonces, nosotros no, a nosotros sí nos importa la memoria histórica!, dijo categórico.

Aunque precisó que el papa Francisco ya pidió perdón en Bolivia en 2015.

Leamos bien las cosas, no tiene que ver una cosa con otra. ¡Por favor!

El comunicado de los obispos esta fuera de lugar excelentísimo señor don Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey Presidente de la CEM; con todo respeto hable con su jefe el Papa y tenga una atención con el Nuncio apostólico; no confunda a la gente por favor, usted es el líder de los obispos de México.

¿Por qué informa a través de un comunicado 25 días después de la reunión que tuvieron en el Vaticano con el Papa Francisco?

Varios medios analistas hicimos el comentario en su momento. Hacerlo en el momento que el presidente habla de la carta al Papa muchos lo han leído como si fuera una reacción de Jorge Mario Bergoglio.

No es así.

Leamos por favor lo que escribió la reportera especialista en religión Eugenia Jiménez Cáliz en la web Contextos de la Palabra el pasado de 5 marzo.

"Los arzobispos Rogelio Cabrera y Carlos Garfias, así como los obispos Alfonso Miranda y Ramón Castro, presidente, vicepresidente, secretario general y tesorero de la CEM, respectivamente, se reunieron durante 30 minutos con el Papa, a quien le entregaron el Proyecto Global de Pastoral 2031- 2033, que encomendó el Pontífice durante su visita apostólica en febrero de 2016”.

Y en entrevista, Mons. Miranda le dijo a Eugenia que al tratar el tema de la reconstrucción de paz en el país, se le preguntó al Pontífice si regresaría a visitar México, a lo que respondió que ya lo visitó y hay otros países que no ha visitado y pensaba ir. Pero él estaba abierto a recibir al presidente Andrés Manuel López Obrador en el Vaticano”.

Punto.

Lo del comunicado de la CEM estuvo de más.

Por otro lado, con respecto a la carta que nuestro presidente le envió al papa, debemos decir que el líder religioso no le responderá.

Por la mañana del martes en su cuenta de red social la periodista mexicana Valentina Alazraki fue categórica:

Más tarde, Alessandro Gisotti, vocero interino de la Santa Sede afirmó en declaraciones a la agencia española Efe, que “por el momento” el Vaticano no tiene un pronunciamiento adicional, pero “como es sabido, el Santo Padre ya se ha expresado con claridad sobre esta cuestión”.

En efecto, durante su viaje a Bolivia en 2015, el Papa pidió perdón por los “muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América”.

Y con respecto a pedir perdón la Santa Sede ya lo hizo, por lo menos durante tres papas; lo mismo lo hizo Juan Pablo II en 1992, Benedicto XVI en 2007, y Francisco en julio de 2015 en Bolivia.

En diciembre de 1992 a propósito del V Centenario del descubrimiento de América, el papa Juan Pablo II lo dijo Santo Domingo, República Dominicana:

"En nombre de Jesucristo, como Pastor de la Iglesia, os pido que perdonéis a quienes os han ofendido, que perdonéis a todos aquellos que durante estos quinientos años han sido causa de dolor y sufrimiento para vuestros antepasados y para vosotros. El mundo siempre tiene necesidad del perdón y de la reconciliación entre las personas y los pueblos. Solamente sobre estos fundamentos se podrá construir una sociedad más justa y fraterna” (Véase La Iglesia ya pidió perdón/Mons. Felipe Arizmendi obispo emérito de San Cristóbal de las Casas en la web de la CEM).

Años después, en mayo de 2007 Benedicto XVI reconoció: “Ciertamente el recuerdo de un pasado glorioso no puede ignorar las sombras que acompañaron la obra de evangelización del Continente latinoamericano: no es posible olvidar los sufrimientos y las injusticias que infligieron los colonizadores a las poblaciones indígenas, a menudo pisoteadas en sus derechos humanos fundamentales. Pero la obligatoria mención de esos crímenes injustificables —por lo demás condenados ya entonces por misioneros como Bartolomé de las Casas y por teólogos como Francisco de Vitoria, de la Universidad de Salamanca— no debe impedir reconocer con gratitud la admirable obra que ha llevado a cabo la gracia divina entre esas poblaciones a lo largo de estos siglos”.

Y por último en julio de 2015, el papa Francisco en Bolivia, manifestó en un discurso: “Les digo, con pesar: Se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios. Lo han reconocido mis antecesores, lo ha dicho el CELAM, el Consejo Episcopal Latinoamericano, y también quiero decirlo. Al igual que San Juan Pablo II, pido que la Iglesia —y cito lo que dijo él— ‘se postre ante Dios e implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos’. Y quiero ser muy claro, como lo fue San Juan Pablo II: Pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América. Y junto a este pedido de perdón, para ser justos, también quiero que recordemos a millares de sacerdotes, obispos, que se opusieron fuertemente a la lógica de la espada con la fuerza de la cruz”.

Y con respecto a la excomunión de los padres de la Patria es un asunto añejo y resuelto.

Hace 10 años, el arzobispado Primado de México pidió una “corrección de actas”, es decir, una “corrección a libros de texto” para difundir que los llamados padres de la patria, Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón, no murieron excomulgados como se ha afirmado, ya que al acudir a un confesor católico antes de su ejecución se “reconciliaron con la Iglesia”. (El Universal, 31 de agosto de 2009).

Después de elaborar un estudio de los archivos históricos del proceso que juzgó a ambos héroes de la Independencia, a petición de la Cámara de Diputados, Gustavo Watson Marrón, director del Archivo Histórico del Arzobispado y de la Basílica de Guadalupe, aseguró que “no hay razón para levantar la excomunión” contra los sacerdotes. Puesto que previo a su ejecución y muerte, aseguró, ambos se sometieron a confesión para “prepararse a morir cristianamente”, y con eso quedó sin efecto la excomunión decretada por el obispo de Michoacán.

Hidalgo fue excomulgado el 24 de septiembre de 1810 por el obispo electo de Michoacán, Manuel Abad Queipo por “haber atentado contra la persona y libertad del sacristán de Dolores, del cura de Chamacuero y de varios religiosos del convento del Carmen de Celaya, aprisionándolos y manteniéndolos arrestados”. En tanto que en el caso de José María Morelos la excomunión la dictó el mismo abad sólo que el 22 de julio de 1814.

En 2004 el entonces diputado de Oaxaca Jesús Martínez Álvarez, quien quería meter una propuesta de Punto de acuerdo en el pleno de la Cámara para pedir a la Santa Sede se retirarán las excomuniones. Charlamos ambos con un amigo sacerdote y docto en la materia y la respuesta fue directa. Nos dijo que los padres de la Patria fueron sepultados conforme a los cánones de la Iglesias Católica, por lo que las excomuniones fueron retiradas y ambos pudieron confesarse antes de morir, uno en Chihuahua, y el otro en la Iglesia del Pocito en la Villa de Guadalupe, antes de llegar a San Cristóbal Ecatepec donde fue fusilado.

Por tanto no, no hubo excomunión.

Sin embargo, Guadalupe Jiménez Codinach, publicó un excelente artículo en el periódico La Jornada el 22 de octubre de 2007: La “excomunión” de Hidalgo, a propósito del Bicentenario de la lucha de independencia.

¿Qué nos dice la doctora en Historia por la Universidad de Londres, Inglaterra ?

Leamos.

1. En octubre de 1810, casi un año antes de la muerte de los primeros caudillos insurgentes, el cabildo de la catedral de Valladolid (hoy Morelia) nulificó el edicto de excomunión promulgado por el obispo electo don Manuel Abad y Queipo, por cierto amigo de don Miguel Hidalgo y Costilla.

2. Por esa razón, Hidalgo y sus compañeros de lucha, aprehendidos en marzo de 1811 y encarcelados más tarde en el Real Hospital Militar de la Villa de San Felipe Real de Chihuahua, instalado en el edificio del ex colegio jesuita, no tuvieron problema alguno para confesarse y recibir la comunión varias veces antes de ser fusilados.

3. Miguel Hidalgo y Costilla fué fusilado a las siete de la mañana el 30 de julio de 1811. A su cadáver se le cercenó la cabeza para colocarla, junto con las cabezas de Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Jiménez, en las esquinas de la Alhóndiga de Granaditas en la ciudad de Guanajuato, lugar donde ocurrió la masacre del 28 de septiembre de 1810. Esto para escarmiento público.

4. El cuerpo decapitado de Hidalgo fue recogido por los religiosos franciscanos del convento de San Francisco, cercano al Real Hospital Militar, el mismo día del fusilamiento, con el propósito de velarlo esa noche y sepultarlo al día siguiente frente al altar de la capilla de San Antonio de dicho convento. Esto no hubiera sido posible de haber estado Hidalgo excomulgado.

5. En 1821, los trigarantes de Agustín de Iturbide quitaron las cabezas que habían sido colocadas en la Alhóndiga de Granaditas para celebrar honras fúnebres en honor de esos héroes patrios en la iglesia de San Roque en la ciudad de Guanajuato, algo que hubiera sido imposible si hubiera seguido vigente la excomunión de Hidalgo.

6. En 1823 se ordenó reunir las cabezas y los cuerpos de los cuatro principales caudillos fusilados y decapitados en Chihuahua para trasladarlos, con honores y responsos celebrados en diferentes iglesias situadas a lo largo del camino a la Ciudad de México, para ser depositados, asimismo con honores y responsos, al pie del Altar de los Reyes en la Catedral de México. Estas acciones no hubieran podido ser realizadas de haber estado en vigor la excomunión de Hidalgo.

Los restos mortales de estos dirigentes permanecieron en la catedral metropolitana hasta su traslado a la Columna de la Independencia en 1926.

Nos dice la doctora Jiménez Codinach que "el cuerpo de una persona excomulgada no puede ser enterrado en terreno sagrado, como se hizo con el cuerpo de Hidalgo; tampoco podría haber sido objeto, como lo fueron los restos mortales de este caudillo, de honras fúnebres, de responsos y de misas celebrados en varias iglesias. Es por lo tanto innecesario solicitar al Vaticano la anulación de la excomunión de Miguel Hidalgo.”

Ayer en la mañana el C. Presidente insistió sobre el tema en la conferencia mañanera en Tijuana BC., dijo:

"Los padres de nuestra patria, Hidalgo y Morelos, fueron excomulgados y son los padres de nuestra patria. Vamos a conmemorar los 200 años de Independencia.

Entonces, no es para confrontación, para encono. ¿O qué, de plano vamos a olvidar ya nuestra historia?

Esa es una característica del neoliberalismo. Acuérdense que hay un autor famoso, el teórico de la política neoliberal que habló del fin de la historia [Francis Fukuyama[.

Nosotros no podemos olvidar; o sea se perdona, pero no puede olvidar la historia de los pueblos”.

Caray. Sin comentarios.

Presunción de inocencia en la Santa Sede

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