Opinión

¿Cuántos ciudadanos votarán en las elecciones?

La sociedad tendrá la última palabra en la jornada electoral.

  • 14/04/2016
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Uno de los ingredientes fundamentales de todo sistema democrático es justamente la participación de los ciudadanos en las elecciones.  Esta participación se traduce de muchas formas que van desde ejercicios de involucramiento ciudadano en ejercicios como consultas populares, la iniciativa popular, la emisión de opiniones vinculatorias de los ciudadanos en ejercicios de Presupuesto Participativo, etcétera. Sin embargo, en un país como el nuestro que funda su Sistema Político en un sistema representativo, es decir, a través de la elección de sus gobernantes, la participación activa de los ciudadanos en elecciones para la emisión de su sufragio resulta fundamental.

 

Que los ciudadanos asistan a las urnas, independientemente del partido político o candidato por quien decidan votar, resulta un proceso que legitima al propio Sistema y a las Instituciones en que el mismo se funda y a los actores que participan en él, es decir, a los partidos políticos y a sus candidatos.  Pero qué pasa cuando en una elección se cuenta con una baja participación ciudadana.  Las lecturas son muchas y una de ellas es la falta de credibilidad del propio Sistema por un lado, pero por el otro, de los propios actores políticos que participan en toda contienda electoral y no sólo me refiero a partidos y candidatos, sino también a las Instituciones.

 

Ya a mediados del año pasado, el Grupo Reforma publicaba una Encuesta realizada a nivel nacional, en donde le preguntaba a los ciudadanos: ¿Cuánta confianza tiene en las siguientes Instituciones?  De la clasificación de las Instituciones enlistadas resaltan para nuestro Sistema Político y en particular para nuestra democracia, dos mediciones, la del Instituto Nacional Electoral (INE) y la de los partidos políticos.  En el primer caso, resalta el dato de que la población dice que en un 61% tiene poco o nada de confianza en el INE, mientras que el último peldaño lo ocupan los partidos políticos en donde el 82% de la población (en la muestra de la Encuesta) dice que confía poco o nada en estas instancias de interés público.[1]  Los datos aquí referidos son lapidarios.

 

A esto podríamos agregar que una de las principales Instituciones del país lo representa justamente la Presidencia de la República que encabeza el Ejecutivo Federal.  En este sentido, también el Grupo Reforma acaba de publicar una medición nacional realizada a principios de abril de este 2016.[2]  Los resultados muestran que el Ejecutivo Federal tendría una aprobación de aproximadamente el 30%, lo que se traduciría en una desaprobación mayoritaria por parte del resto de la población.

 

Esta desconfianza en las Instituciones y quienes las representan no es gratuita, y tiene una lectura: Hay un malestar social generalizado y que pareciera no quererse atender.  A esto hay que agregarle que el 5 de junio próximo habrá elecciones locales en 13 Estados de la República y en la Ciudad de México.

 

A nivel nacional hay poco más de 82 millones de electores inscritos en la lista nominal, según cifras públicas del propio INE, de los cuales poco menos de 40 millones son los ciudadanos que potencialmente podrán emitir su voto en las próximas elecciones (más de 37 millones).  Esto significa que la participación ciudadana debe ser un referente importante, que su presencia ante las urnas y el registro de su voto por el partido político o candidato de su preferencia resulta vital para consolidar nuestra democracia.  Pero ante algunos antecedentes que acabamos de apuntar probablemente el umbral del abstencionismo se hará presente en regiones del país como un acto justamente de esa manifestación de desencanto.

 

De lo que estoy seguro, es que un referente para nuestro Sistema Político, para nuestras Instituciones y para la democracia en nuestro país, y en especial de las entidades federativas en donde habrá elecciones es que a mayor participación mayor confianza, desafortunadamente hay varios casos de altos porcentajes de abstencionismo con el que con un 40% o menos estamos eligiendo a nuestras autoridades; de este 40% que de sí ya no es una mayoría, se segmenta un porcentaje que va al partido político o candidato que ganó la elección.  Esto debe de cambiar, pero para ello debemos recuperar la confianza de la población y esto sólo se logra atendiendo sus demandas, sus necesidades y su protección.

 

La sociedad tendrá la última palabra en la jornada electoral venidera; su participación es importante y con su voto definirá el rumbo para los próximos años de este país.  Deseamos suerte a partidos políticos y candidatos.  Los resultados de participación serán un indicador del resultado de nuestra democracia, esperamos que sea una asistencia aceptable en las urnas.

 

@fdodiaznaranjo

@OpinionLSR

 

[1]  Véase: http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/?cat=38

[2]  Véase: http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/