Opinión

Criminales más letales que las FF. AA.

Los verdaderos responsables de los 19 cuerpos calcinados en Camargo son los grupos del crimen organizado que operan en esa región. | César Gutiérrez

  • 02/02/2021
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El hallazgo de 19 cuerpos calcinados al sur de Tamaulipas, en el poblado Los Tres Portones de Camargo, ha dejado de manifiesto no solo que la violencia de los grupos criminales sigue, sino también que dicho hallazgo fue otra oportunidad para que diferentes organizaciones de derechos humanos, ONGS y colectivos civiles utilicen dicho suceso para atacar y responsabilizar al Estado Mexicano en sus tres niveles. Sin embargo, los verdaderos responsables son los grupos del crimen organizado que operan en esa región del país, y que durante años han estado librando una batalla por el control territorial de cada metro del estado de Tamaulipas.

Tamaulipas ha sido curiosamente el Estado de la República Mexicana más señalado por el número de confrontaciones armadas, no solo entre los grupos criminales que ahí existen, también por ser el estado de la República donde más enfrentamientos se han dado con elementos de las Fuerzas Armadas. Estos hechos han sido utilizados por diferentes asociaciones civiles para manipular la información, y asegurar que los índices de letalidad son los más altos de los últimos doce años, lo cual es totalmente falso. No toman en consideración en sus datos el número de civiles detenidos en los enfrentamientos con los elementos del Ejército Mexicano, los cuales son mucho más bajos que los dos últimos años, si los comparamos con los mismos datos del año 2011 y 2012, se puede notar que son  tres veces menores.

Pero lo que me llama más la atención es que la mayoría de esos luchadores sociales y colectivos civiles, con sus ONGS, no mencionan ni por equivocación que los grupos criminales que operan en esa región del país son los principales generadores de violencia, debido a la guerra que están llevando a cabo por el control territorial de la zona. No respetan a la población civil, a las autoridades municipales, estatales y federales; tienen la capacidad de cruzar la frontera a EU en cualquier momento, utilizan mercenarios bien entrenados y pagados para atacar a civiles, policías, guardias nacionales y soldados.

Son esas mismas ONGS, colectivos civiles y pseudos luchadores de derechos humanos quienes cuando las Fuerzas Armadas se ven involucradas en enfrentamientos con los miembros de la delincuencia organizada, utilizan cualquier suposición para atacarlas y acusarlas de ejecuciones extrajudiciales; convirtiéndose incluso en peritos en criminología, criminalística, en médicos legistas. Ministerios y jueces utilizan información filtrada y manipulada para denostar y acusar falsamente y sin pruebas, al personal militar y policiaco de delitos. Violando en todo momento los derechos humanos y la presunción de inocencia del policía, marino y soldado.

Erróneamente se piensa que los elementos del orden no tienen esos derechos, pero resulta curioso que el delincuente sí goza de ellos. Esto los ha envalentonado, ya que por más denuncias y datos duros que se muestren, eso ya no es noticia, no vende ni es popular con el público que consume un producto amarillista que busca saciar su sed de venganza. El verdadero enemigo de México, y de todos los mexicanos, son los criminales que roban, violan y asesinan a todo el que se le cruce por el camino, y tienen un poder corruptor que llega a todos los niveles.

De los 19 cuerpos calcinados en Tamaulipas nadie habla que fueron los grupos criminales quienes los asesinaron. Que por lo menos 18 de ellos serían de origen guatemalteco y que se les arrebató la vida en su intención por cruzar de nuestro país a EU. Como ya es costumbre, las investigaciones en aquí son lentas y de mala calidad.

El gobierno del estado de Tamaulipas asegura que no fueron asesinados en el estado vecino de Nuevo León, sino que fueron llevados a su estado para ser calcinados de acuerdo a los indicios del lugar de los hechos. La realidad es que nadie menciona que la guerra por el control territorial entre el Cártel del Noroeste contra el Cártel del Golfo ha generado toda esta clase de violencia; delitos considerados de lesa humanidad. Por supuesto, es más fácil acusar al gobierno de incapacidad y no ver lo que tienen ante sus ojos: que los grupos criminales han mutado en grupos de mercenarios y, con tal de generar más ganancias, no respetan ninguna de las leyes, ni la de los hombres ni la de Dios.

Me encantaría ver a un pseudo luchador de derechos humanos como Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, -y de quien se han documentado diversas denuncias por trabajar de forma coordinada con los grupos criminales de la región-, salir a realizar marchas por estos crímenes atroces. Me encantaría ver a las diferentes ONGS y colectivos civiles denunciar de forma masiva, cómo el control de los grupos criminales y sus luchas por el control territorial siguen aterrorizando a toda una región, al país y a la comunidad internacional. Pero eso claro que no lo veremos, no puedo ser iluso.

El criminal no respeta nada, pero por el contrario, las Fuerzas Armadas, no pueden salir a defenderse de los ataques y calumnias que todos los días les inventan. No les importa que algún elemento militar pague con su libertad, y deje a su familia en el abandono y desamparo porque a estos valientes luchadores sociales de escritorio se les ocurrió que sería buena idea inventar y difamar. Claro, eso vende más que defender lo que es lo correcto. Recordemos que la gran mayoría de ellos han hecho su carrera atacando y difamando a las Fuerzas Armadas, y por supuesto lo seguirán haciendo sin preocupación alguna.

Por último, es importante señalar que los 19 calcinados en Camargo, Tamaulipas, eran seres humanos a los que grupos criminales les arrebataron la vida y asesinaron de la forma más cruel y vil que puede existir. Curiosamente, quienes gritan y acusan a los cuatro vientos que los que violan los derechos humanos son los policías, marinos y militares, son aquellos que protegen a esos criminales. Para sus intereses personales es mucho más lucrativo atacar al soldado, marino o policía que no tiene voz ni puede defenderse. Eso, señores, se llama cobardía.

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