Opinión

Contra viento y marea

Por México al Frente es una hazaña política a base de paciencia, generosidad y voluntad política | La opinión de Marco Adame

  • 12/12/2017
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Integrar el Frente Ciudadano por Mexico como coalición no electoral; acordar una plataforma electoral plural así como los Apuntes para un programa de gobierno y registrar la coalición electoral “Por Mexico al Frente”, fue una hazaña política construida a base de paciencia, generosidad y voluntad política de los representantes del Partido Acción Nacional, del Partido de la Revolución Democrática y de Movimiento Ciudadano.

El camino no fue fácil


A las presiones, tensiones y pretensiones legítimas al interior de cada fuerza política, hay que agregar la feroz embestida del régimen que usó todos los medios a su alcance para dividir, difamar y desestimar cualquier posibilidad de concretarlo al punto en que, en no pocas ocasiones, todo parecía irse por la borda ante la presión mediática y los protagonismos de actores inducidos a fin de descarrilar a la coalición electoral.

Sin embargo, triunfó la paciencia, la prudencia y la persistencia de los negociadores que supieron resistir hasta último momento para confirmar su decisión de ir juntos a ganar las elecciones del 2018. Hoy se sabe que los acuerdos finales estuvieron pendiendo de un hilo y que no fue sino hasta minutos antes de presentarse ante la autoridad electoral cuando se concretaron.

Finalmente hoy está registrada la coalición electoral y se ha dibujado el tablero electoral para las próximas elecciones. Vale la pena recordar algunas de las tesis esbozadas en este largo proceso de construcción democrática.

En primer lugar, la coincidencia del agotamiento del régimen, lo que siendo evidente para muchos observadores del acontecer nacional, no se había traducido en un consenso capaz de unir en una coalición electoral por la presidencia de la república a partidos tan diferentes y en ocasiones tan contrapuestos en el espectro político. Y en segundo lugar, la coincidencia en la necesidad de un cambio de régimen, lo que no se logró en la alternancia del año 2000 ni  en el gobierno de Felipe Calderón, a pesar de los avances que se lograron en diversos campos.

El candidato del PRI, "un ciudadano decente"


Ante esto, el año 2018 se perfila como un verdadero parteaguas, un punto de inflexión que pondrá a debate el dilema de continuidad o cambio de régimen. En este sentido, la elección puede ser verdaderamente fundacional en la medida en que prevalezca la idea de cambio –hoy reflejada en las encuestas en un 70% – y este se defina en la dirección correcta.

La solución no es ni puede ser sencilla pues a la idea de cambio se opone una maquinaria de simulación que pretende presentar al candidato del PRI como un ciudadano decente, diferente, sin escándalos de corrupción y capaz de mantener un régimen agotado en aras de una continuidad cómoda y de una paz barata ante las amenazas del populismo de López Obrador. También se opone una salida falsa a favor de un cambio que en realidad es una regresión autoritaria, una vuelta al pasado con las ideas viejas y fracasadas de Andrés Manuel, quien se ostenta como un iluminado que pretende engañar con la ilusión de que con su triunfo se resolverán todos los problemas de México.

La verdadera potencia de Por México al Frente

Mexico necesita un cambio de rumbo, un cambio de sistema y de régimen a partir de un nuevo consenso democrático inspirado en los principios de respeto a la dignidad humana, subsidiaridad y solidaridad con una población lastimada por la corrupción, la inseguridad y la desigualdad. Es ahí donde se puede dimensionar la verdadera potencia y viabilidad de la coalición electoral Por Mexico al Frente, una propuesta de cambio inteligente, razonado, con visión de futuro y comprometido con una transformación de fondo apoyado por un gobierno de coalición, una mayoría estable en el Congreso y la mayor representación política en las entidades a fin de hacer viable el apoyo del constituyente permanente.

Fue alentador escuchar a Ricardo Anaya al momento de su postulación con una propuesta inteligente y autocrítica respecto a los gobiernos del PAN que, si bien impulsaron grandes cambios, no lograron el cambio de régimen. Advierto que así será la posición de los demás aspirantes a la candidatura presidencial panista, en general militantes de probado compromiso con las mejores causas de Mexico.

De acuerdo al convenio de coalición, corresponde al PAN designar al candidato presidencial y no hay duda que en el partido habrá la suficiente sensibilidad y madurez política para desarrollar un proceso democrático, legítimo y con gran potencia en las ideas de cambio como para garantizar que quien resulte electo pueda abanderar esta causa con solvencia. Por lo pronto, ya se emitió la convocatoria y está abierto el registro hasta el 7 de enero.

Mientras tanto, continuarán los diálogos y encuentros con actores relevantes de la sociedad civil que en distintos momentos han impulsado los cambios que el país necesita. Esto permitirá sumar fuerzas a la coalición Por Mexico al Frente, una opción disruptiva que de entrada ya ha cambiado el panorama político y el tablero de posiciones hacia la próxima elección. Esto apenas comienza y lo mejor está por venir.

@MarcoAdame | @OpinionLSR | @lasillarota

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