Opinión

Contagiadero

En estos días de pandemia quedó claro que debían irse a casa todos. | Jorge Ramos Pérez

  • 13/04/2020
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Hace poco más de un año se discutía el plan de seguridad nacional para México. Como hace cada gobierno para evaluar los riesgos a la seguridad nacional del país.

Sin embargo, la propuesta de una especialista de la UNAM para que las enfermedades y el sector salud se incorporaran como un riesgo a la seguridad nacional fue desechado por los responsables del tema.

Hace unos días el periodista Salvador García Soto reveló que el gobierno analizaba crear una oficina de inteligencia para temas de salud. Ojalá, pero hace un año la 4T tenía otros datos que dejaron fuera el tema de la agenda de seguridad nacional.

Pero quizá lo más preocupante sea que el gobierno del presidente López Obrador carezca de los diagnósticos más precisos de la terrible realidad que llegó a gobernar.

Si bien los conservadores y neoliberales saquearon al país hasta el hartazgo, también constituyeron instituciones y buena parte de esa burocracia se fue profesionalizando con el paso de los años y de los sexenios.

En las áreas de la salud, hacendaria y militar ha habido expertos que conocen su área. Sin embargo, no los escuchan. Desde Palacio Nacional se encargan de desmentirlos con palabras y con hechos.

En el sector energético el panorama es desolador. No se diga en uno de los aspectos donde el país más o menos se defendía: el turismo. En Pemex, por ejemplo, un agrónomo que tenía más de 15 años de no conducir una empresa o dirigir una dependencia, pues simplemente era aplaudidor del entonces líder social López Obrador, tiene más que hundida a la empresa. La titular de Energía, también sin experiencia, empecinada en las obras emblemáticas de la 4T.

En estos días de pandemia quedó claro que debían irse a casa todos, lo cual es correcto, pero para la 4T eso no incluye a las obras de la 4T: Aeropuerto, Dos Bocas, Tren Maya. Y está bien que un gobierno le dé preponderancia a sus estrategias para dejar su huella. Pero, ¿a costa de lo que sea? Esos tiempos, se supone, ya estaban fuera de nuestro escenario.

Por eso cuando un trabajador del Centro Médico Nacional Siglo XXI alerta que el covid-19 amenaza con ser un contagiadero no queda más que confiar en que en el sector salud sí hay profesionales y líderes. Ojalá López Obrador los deje hacer su trabajo.

Punto y aparte. Siempre sí salió un conjunto de “famosos” que se unieron para reclamarle a López Obrador. Pero, de nuevo, se quedó enano el esfuerzo. Por eso en la 4T afirman con solvencia que a sus opositores los ve moralmente derrotados. No sólo eso: son incapaces de plantar cara.

Punto final. Los empresarios no se van a pelear con López Obrador. Ya han lidiado con peores. Se la van a llevar calmada de aquí al fin del sexenio. Pero no invertir también es parte de la respuesta.

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