Opinión

Consecuencias de la captura de Héctor Beltrán Leyva

Captura de Beltrán Leyva puede generar violencia en el corto plazo en varios estados de la República.

  • 02/10/2014
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Héctor Beltrán Leyva formó parte del Cártel de Sinaloa hasta el año 2008, cuando su hermano Arturo Beltrán Leyva decidió romper su relación con dicha organización criminal, argumentando que Joaquín “El Chapo” Guzmán eIsmael “El Mayo” Zambada entregaron a su otro hermano Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo” a las autoridades mexicanas. Si bien la traición del Chapo y del Mayo nunca fue probada, este hecho dio origen a la creación del Cártel de los Beltrán Leyva, que desde ese momento operó en los estados de Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Nayarit, Guerrero, Morelos, Estado de México, Distrito Federal, Oaxaca, Puebla, Michoacán, Quintana Roo y Nuevo León.

 

La función de Héctor Beltrán Leyva en el Cártel de Sinaloa y en el Cártel de los Beltrán Leyva, fue la de operador financiero y la de enlace con los proveedores de cocaína en Colombia, por ejemplo, se encargó de invertir y lavar los activos provenientes de las actividades delictivas de sus hermanos. A lo largo de los años, Héctor procuró mantener un perfil discreto, muy alejado de la primera línea de batalla, pero el abatimiento de su hermano Arturo Beltrán Leyva alías “El Barbas” por el personal de la Marina Armada de México el 16 de diciembre del 2009, lo obligó a asumir el mando del Cártel de los Beltrán Leyva.

 

El ascenso del Cártel de los Beltrán Leyva fue vertiginoso, pero la muerte de Arturo Beltrán Leyva y la posterior captura de varios miembros de la organización, minaron su capacidad operativa. Entre los miembros clave de la organización que han sido capturados, se encuentran: José Gerardo Álvarez Vázquez “El Indio”, arrestado el 21 de abril del 2010 en Huixquilucan Estado de México, Édgar Valdez Villarreal “La Barbie”, detenido el 30 de agosto del 2010 en el Municipio de Lerma en el Estado de México, Sergio Villarreal Barragán “El Grande”, arrestado el 12 de Septiembre del 2010 en la Ciudad de Puebla, Carlos Montemayor González “El Charro”, capturado el 23 de noviembre del 2010 en la Ciudad de México y José Jorge Balderas Garza “El JJ”, detenido el 18 de enero del 2011 en la Ciudad de México.

 

La rápida sucesión de capturas de los principales cabecillas del Cártel de los Beltrán Leyva, originó una fragmentación de la organización, primero en dos grandes grupos, uno comandado por Édgar Valdez Villarreal y el otro por el propio Héctor Beltrán Leyva, que a su vez se dividieron en decenas de grupos más pequeños, como es el caso de: los Rojos, los Guerreros Unidos, la Mano con Ojos, la Barredora, el Cártel Independiente de Acapulco, la Oficina, el Cártel del Centro, el Cártel de la Sierra, los Mazatlecos y la Nueva Administración[1]. A pesar de la escisión de estos grupos, el Cártel de los Beltrán Leyva sobrevivió como organización, incluso algunos de los nuevos grupos siguen vinculados al mismo, aunque ahora operan con mayor autonomía.

 

A pesar de que Cártel de los Beltrán Leyva ha perdido influencia y de que no tiene el tamaño de otras organizaciones criminales, como el Cártel de Sinaloa o los Zetas, la importancia de este grupo criminal, radica en los siguientes aspectos: 1) Es una de las pocas organizaciones criminales de este país, que tiene conexiones directas con los grupos criminales que producen cocaína en Colombia, 2) Cuenta con una red de distribución de droga en los Estados Unidos, 3) Tiene presencia en varias entidades del país, y 4) Ha tejido una red de alianzas, que incluye tratos con los Zetas, el Cártel de Juárez, el Cártel de Tijuana y recientemente con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

 

La captura de Héctor Beltrán Leyva se dio el día de ayer en la ciudad de San Miguel de Allende Guanajuato, es un nuevo golpe que se suma a los anteriores, el cual amenaza con mermar la capacidad operativa del Cártel de los Beltrán Leyva y en el mediano plazo, puede tener un efecto positivo en la disminución de la violencia en varias zonas del país; sin embargo, esta captura puede generar violencia en el corto plazo en varios estados de la República porque el vacío que deja Héctor Beltrán en la dirección de la organización, puede ser disputado por varios actores.

 

El personaje que se encuentra en mejor posición para tomar el control del Cártel de los Beltrán Leyva, es Fausto Isidro Meza Flores alias “El Chapo Isidro”, quien desde hace años dirige el principal grupo armado de la organización, que recibe el nombre de “Los Mazatlecos”, el cual tiene presencia en varios municipios de Sinaloa como Mazatlán, Guasave, Ahome, Salvador Alvarado, Choix y Concordia, así como en el sur de Sonora, en Baja California Sur, Chihuahua y Nayarit.

 

Para disputar el liderazgo de la organización, Isidro Meza tiene varios elementos a su favor: 1) Dirige el brazo armado más fuerte del Cártel de los Beltrán Leyva, lo que le da una capacidad de fuego mayor a la de sus posibles competidores, 2) Tiene conexiones con proveedores de cocaína en Colombia y con distribuidores de droga en los Estados Unidos, por ende, cuenta con un importante caudal de ingresos, que no tienen las otras facciones, 3) Tiene relación directa con la cúpula de los Zetas, con la del Cártel de Juárez y con la del Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que le permite recibir refuerzos en caso de un enfrentamiento, y 4) Tiene relación con muchas de las facciones del Cártel de los Beltrán Leyva, aunque no con todas.

 

A pesar de lo anterior, no se puede descartar un escenario, en el que haya grupos al interior del Cártel de los Beltrán Leyva, que no estén de acuerdo con que Isidro Meza asuma el liderazgo de la organización, de hecho, la estructura de este grupo criminal, hace que esta hipótesis sea muy factible. El Cártel de los Beltrán Leyva opera a través de unidades descentralizadas, es decir, que esta organización criminal, es en realidad una amalgama de organizaciones locales de menor tamaño, que tienen sus propias actividades y territorios, pero que también trabajan en equipo cuando es necesario.

 

Dentro de los grupos criminales que actualmente integran el Cártel de los Beltrán Leyva se encuentran los siguientes: los Mazatlecos (o Cártel de Guasave) que operan en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Nayarit y Baja California Sur, la Oficina que tiene su área de influencia en Aguascalientes, Jalisco y Baja California Sur, los Rojos que tienen presencia en Morelos, Guerrero y el Estado de México, mientras que en Guerrero operan varios grupos, entre los que se cuentan: el Cártel Independiente de Acapulco, los Ardillos y los Granados.

 

De los párrafos anteriores se desprenden varios escenarios: El primero es que Isidro Meza u otra persona se hagan del control del Cártel de los Beltrán Leyva sin la necesidad de utilizar demasiada violencia. El segundo escenario es que el propio Isidro Meza u otra persona, logren el control de la organización criminal, pero después de una cruenta lucha entre dos o más facciones, en dicho escenario, es probable que ciudades como Mazatlán, Guasave, Cuernavaca, Acapulco, Iguala y Chilpancingo sufran importantes incrementos en los niveles de violencia. Un tercer y último escenario, es que el Cártel de los Beltrán Leyva se vuelva a fragmentar en varios grupos de menor tamaño, lo que también implica el enfrentamiento entre varias facciones por los territorios que hoy controlan los grupos que conforman dicha organización.

 

Tampoco se puede descartar que a partir del arresto de Héctor Beltrán Leyva, otros grupos criminales como el Cártel de Sinaloa o los Guerreros Unidos vean la oportunidad de disputar el control de las zonas que ahora domina el Cártel de los Beltrán Leyva. En dicho contexto, las zonas que corren más riesgo de sufrir incursiones por parte de otros grupos criminales, son el norte de Sinaloa, el sur de Sonora, la parte norte de Guerrero, el estado de Morelos y el sur del Estado de México.

 

En resumen, existe una importante probabilidad de que a partir del arresto de Héctor Beltrán Leyva, se generen brotes de violencia en el corto plazo, en los estados de Guerrero, Morelos, Sinaloa, Sonora, Chihuahua y el Estado de México, así como en menor medida en Nayarit, Baja California Sur, Michoacán y Oaxaca. Es por ello, que las autoridades mexicanas deben generar una estrategia de contención, para así adelantarse a los posibles enfrentamientos en las zonas sensibles y evitar que los ciudadanos se vean afectados por los conflictos internos de dicho Cártel o por las disputas territoriales de esta organización con otros grupos criminales.

 

 

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@victorsanval

 

[1]     Algunos de estos grupos fueron desmantelados y ya no tienen capacidad operativa.