Opinión

Cómo opera la corrupción

Parece extraño que sean pocos los que tuvieron la capacidad para encubrir dinero mediante complejas redes estructurales.

  • 10/04/2016
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El fin de semana pasado el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) dio a conocer el escándalo conocido como #PanamaPapers que revela a personajes políticos, deportistas y artistas quienes ocultarían miles de millones de dólares en compañías offshore en Panamá.

 

Este escándalo a nivel global comprende 2.6 terabytes de información que contiene unos 11.5 millones de documentos, en los que comprometen 12 líderes mundiales, 128 políticos o sus familias, en lo que podría constituir actos de lavado de dinero.

 

Según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el lavado de dinero son los procesos para encubrir los recursos generados por actividades ilegales, haciendo que pasen como dinero originado en actividades legítimas para que el circulante transite por el sistema financiero.

 

El primer paso es colocar el dinero sucio en depósitos bancarios en efectivo o en instrumentos de inversión financiera; despues se diversifica en transferencias bancarias, compra de bienes raices o artículos suntuarios o de lujo, como obras de arte; y por último, la etapa de integración, en el que los fondos aparecen como legítimos y pueden ser utilizados.

 

Esta forma es conocida por algunos personajes de la clase política, cuando utilizan a prestanombres para colocar el producto de la corrupción a nombre de ellos o de alguno de sus familiares más allegados. Otra forma la constituye la acumulación de capital, originado también en la corrupción, para crear empresas de diversa índole.

 

En las listas generadas por el #PanamaPapers aparecen (Reforma, abril 3, 2016) los nombres de Juan Armando Hinojosa, el propietario de “La Casa Blanca; también aparecen nombres como Amado Yáñez Osuna, Martín Díaz Álvarez y los hermanos Oscar y Francisco Javier Rodríguez Borgio, socios de Oceanografía, Emilio Lozoya Austin, ex director de PEMEX, Omar Yunez Márquez, hijo del candidato a la gubernatura de Veracruz, Miguel Ángel Yunez; el presidente de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego; el vicepresidente ejecutivo de Televisa, Alfonso Angoitia; la actriz Edith González y para cerrar con broche de oro, el narcotraficante Rafael Caro Quintero.

 

La fortuna que parece que pasa desapercibida en este escándalo por las autoridades mexicanas es la de Joaquín El Chapo Guzmán. Pero es muy posible que no sean todos los nombres de mexicanos que podrían aparecer.

 

Parece extraño que no aparezcan nombres de gobernadores, ex gobernadores, diputados, senadores, secretarios de Estado, como si los únicos inteligentes y con la capacidad para encubrir el dinero mediante complejas redes estructurales sólo hayan sido los nombrados arriba.

 

De Edith González podría tratarse de otro caso de sobrepago de Televisa por sus servicios prestados a la cultura de este país, como pudo haber sucedido con Angélica Rivera, para que haya podido pagar una casa con modestos 8 millones de dólares, en el que su prestamista hipotecario así como el del secretario de Hacienda, Juan Armando Hinojosa, podría ser un evasor mayúsculo de impuestos.

 

Parece burla que la fortuna de un narcotraficante aparezca en esta lista, pero así es.

 

Así que mientras el Servicio de Administración Tributaria (SAT) dice en un comunicado que investigará a los nombrados en este escándalo, en el Senado se encuentran (Reporte Índigo, marzo 31, 2016) empantanadas las leyes secundarias del Sistema Anticorrupción. No sea y salga a relucir el nombre de alguien más, que suficientes problemas tiene el sistema político mexicano en encubrir algún político corrupto o su parentela.

 

El delito no es colocar dinero en otros países, sino que esto se constituya en una maniobra para evadir impuestos. Así que la pregunta debería ser: ¿pagarían Juan Armando Hinojosa, los socios de Oceanografía, Emilio Lozoya, Omar Yunes, Ricardo Salinas, Edith González y Caro Quintero sus impuestos por transferir sus fortunas a otros países?

 

@racevesj

@OpinionLSR