Opinión

Cómo llegar a Polanco

Polanco es uno de los distritos laborales más relevantes de la ciudad, y en este sentido necesitamos alternativas funcionales para todos. | Roberto Remes

  • 21/09/2021
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No sé si exagero cuando afirmo que todos los habitantes de la Ciudad de México, alguna vez en la vida, tenemos que ir a Polanco. Sin embargo, hay miles de personas que, desde distintos puntos de la Zona Metropolitana, deben viajar a Polanco todos los días, sin que haya alternativas cómodas y sustentables desde los extremos opuestos de la urbe. Polanco es uno de los distritos laborales más relevantes de la ciudad, y en este sentido necesitamos alternativas funcionales para todos, incluidos los vecinos.

A lo largo de los años se han llevado a cabo múltiples análisis sobre los viajes a Polanco, además de la Encuesta Origen Destino que se realiza una vez cada década. Sin embargo, en términos de alternativas de movilidad, seguimos careciendo de las necesarias para facilitar la vida de los trabajadores de Polanco y disminuir la llegada en automóvil.

Partamos de una delimitación básica de la zona: Mariano Escobedo, Reforma, Periférico y Ejército Nacional. En esa área hay 8 unidades territoriales, con diversos nombres, pero para muchos identificadas como Polanco, y a la vez con un número muy acotado de entradas y salidas. Si añadimos las colonias vecinas, como Periodista, Irrigación, Granada, Ampliación Granada y Anzures, las fronteras serán Circuito Interior, Reforma, Periférico y Río San Joaquín, igualmente, como si fuera una ciudad amurallada el polígono está muy limitado en entradas y salidas, lo que complica el tráfico y la oferta de servicios de transporte público.

Sabemos que Metrobús, por medio de un contrato de consultoría, está analizando el corredor Cuatro Caminos-Chapultepec, lo cual ha generado preocupación entre los vecinos. Algunas personas me han pedido opinión al respecto y es ocasión de este artículo compartir mis reflexiones.

La mayoría de servicios de transporte hacia el área cercana a Polanco se interrumpen en sus alrededores o sólo atienden los extremos oriente y poniente del polígono, a través de Periférico o Mariano Escobedo. El metro atraviesa Polanco de norte a sur pero con una sola estación, muy saturada en horas pico. Hay algunos servicios oriente-poniente, pero partiendo de los metros Sevilla y Chapultepec, ninguno que conecte de manera directa a otras zonas de la ciudad.

No soy partidario de que las líneas de transporte tengan un diseño político. Es decir, que las necesidades de transporte del común de la gente, queden subordinadas a una negociación vecinal. Sin embargo, también hay que entender la escala de cada vialidad. En Polanco, el transporte público ha atravesado por dos vías: Ejército Nacional, que es una vialidad primaria; y Horacio, que es una vía secundaria. El transporte colectivo debe mejorar su servicio en ambas, pero sólo Ejército Nacional tendría la escala para un servicio de Metrobús, con carril exclusivo, mientras que Horacio y otras calles secundarias, deberían plantearse servicios con autobuses eléctricos, de entrada baja y de unos 10 metros de largo.

Aún bajo el supuesto de que el corredor Cuatro Caminos-Chapultepec esté considerando Ejército Nacional, en realidad el reto de conectar otras zonas de la ciudad se mantiene, y en este sentido, me parece, Metrobús tendría que estar haciendo un análisis más amplio.

Por ejemplo, la línea 2 del Metrobús pasa muy cerca de Polanco, al girar hacia Parque Lira, que es una de las principales entradas a esta zona. No planteo que los autobuses articulados entren a Polanco, pero sí el que se estudie tanto una posible terminal de éstos en el Auditorio Nacional, como la ramificación del servicio con autobuses más cortos y flexibles, que puedan operar tanto en las estaciones de Metrobús como sin estaciones, para continuar el servicio hacia Polanco y Granadas.

Lo mismo puedo decir del servicio sobre Ejército Nacional. Es absurdo que termine en el Metro Chapultepec o en Sevilla, pudiendo atender las colonias Roma Norte, Roma Sur, Piedad Narvarte, Del Valle, Acacias y El Carmen. A estas ideas añadiría la posibilidad de vincular otros servicios entre la Secretaría de la Defensa Nacional y la estación Buenavista, lo que ampliará la gama de opciones para los visitantes de Polanco.

Todas estas medidas, además, deberían ir acompañadas de estrategias adicionales que desalienten la llegada en automóvil tanto a Polanco como al distrito de oficinas en las Granadas, no sólo con el reforzamiento de Ecobici, sino también con la restricción al estacionamiento de “no residentes” en calles con vocación residencial.

De igual manera, dejo sobre la mesa que para el largo plazo se planeen servicios adicionales de metro, algunos de los cuales ya se encuentran en planes existentes (como las líneas B a la Sedena y 11 bajo Paseo de la Reforma y la ramificación del tren suburbano por el derecho de vía del Ferrocarril de Cuernavaca), de tal manera que sus instrumentaciones provoquen menor alteración del entorno de la que hoy causan la falta de planeación y un transporte público inadecuado.

Esperemos que las autoridades de la ciudad puedan llevar a cabo un análisis más profundo de la zona de Polanco y alrededores, y que no se enfoquen sólo a un corredor, además con un enfoque inadecuado.

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