El golpeteo contra el secretario de Salud y director general del Instituto de Salud en Chiapas, Francisco Ortega Farrera, a quien intentan linchar mediáticamente, tiene un sólo trasfondo: interés político.

Y es que desde que llegó al cargo, en el primer semestre del 2016, comenzó a ordenar la casa y ello conllevó a un abierto combate a la corrupción institucionalizada y a vigilar con lupa los recursos federales y estatales que se asignan a esa institución.

Las pugnas entre disidentes sindicales y actuales dirigentes ha mostrado que todo es caótico. Desde luego que hay vicios ancestrales, promovidos por el mismo sindicato, en el que se escudan malos profesionistas de la salud.

Pero como pegarle a la piñata es más fácil que articular una estrategia adecuada, la cual garantice la salud de los chiapanecos, hoy el blanco fácil es Ortega Farrera; y antes fue su antecesor Francisco Javier Paniagua a quien también intentaron descalificar.

Chiapas, pareciera, que está en el foco de la revolución desde la perspectiva de que no funciona el aparato de salud. Contra lo que piensan algunos me tocó corroborar, durante 36 días, la forma de operación del Centro Médico “Jesús Gilberto Gómez Maza”, donde fue atendido mi padre, un hombre de campo que ingresó con un infarto cerebro vascular. No pagó un solo peso y hoy, a un año de distancia, camina, volvió a la vida normal. Lo logró merced al Seguro Popular.

Fomentar la salud de la población y dar asistencia a los sectores más vulnerables es una de las prioridades y para ello el sector salud ha delineado sus principales acciones en torno a cuatro grandes líneas de trabajo: mejorar la cobertura de los servicios de salud de la población, el fortalecimiento de la infraestructura, el abasto de medicamentos y la mejora continua de la calidad en la prestación de
los servicios profesionales en salud, con el propósito de alcanzar los objetivos establecidos en el Plan Estatal de Desarrollo 2013-2018, precisó Ortega Farrera en entrevista con este columnista.

Precisó que los daños a la salud de mayor impacto en los años recientes están directamente vinculados con la modificación de los estilos de vida de la población, situación que ha dado como resultado que las enfermedades crónicas y degenerativas cobren cada vez más relevancia dentro del mosaico epidemiológico de Chiapas.

Para atender la salud de los chiapanecos cada año se erogan ocho mil 500 millones de pesos entre fuente Federal como el Seguro Popular, Fasa, Prospera y Calidad. El 90 por ciento es aportación Federal y el diez por ciento restante, estatal.

Es un tema muy sensible el de la salud, pero cuando se abanderan temas políticos ahí hay poco que hacer porque usan este asunto en la antepuerta electoral a lo que se aúna intereses por la situación del liderazgo del sindicato de Salud. Siempre por estas fechas la división que hay de las planillas es evidente y los líderes comienzan a manifestarse golpeando a la institución, añadió.

En años anteriores hubo desabasto de medicamentos; sin embargo, en el 2017 se dio un banderazo de abastecimiento para que no falte nada en los hospitales. Tuvimos el inicio del proceso en todo el año hasta mantener el nivel óptimo en las unidades médicas. Sin embargo, hay muchos actores que están abanderando socialmente el tema de los medicamentos, anotó.

“No hay desabasto. Probablemente no tenemos los porcentajes deseables, pero el miércoles 15 se dará el otro banderazo de abastecimiento. Los medicamentos y material de curación están fondeados, este año, por Seguro Popular con 700 millones”, explicó el funcionario chiapaneco.

Descartó que haya desvíos de recursos o mala acción en la gestión de los recursos. Hay un déficit por plazas por recursos humanos que se han ingresado para la mejora de la salud de los chiapanecos. Se ha invertido en infraestructura, pero a pesar de ello hay un déficit de 900 millones de pesos, pero ya el Estado está poniendo 700 millones en líquido para que haya un buen ejercicio.

Anteriormente la Secretaría de Salud tenía debilidad en cuento a la sistematización en la entrada y compra de materiales, pero ahora ya tienen un software que permite validar las adquisiciones de los productos.

Explicó que la insatisfacción se dio en el pasado porque no estaba siendo eficiente el sector salud en la administración, pero ahora en las mil 64 unidades y 33 hospitales generales y básicos las cosas han comenzado a cambiar y se ha pedido a los directores y empleados a que se pongan la camiseta y se la jueguen por la salud de los chiapanecos. Quien no pueda con ello se tendrá que ir. A la fecha no hay recorte de personal ni despidos injustificados.

De 2013 a 2016 se han realizado estudios de detección oportuna a un millón 356 mil 789 personas en riesgo de padecer diabetes y dos millones 966 mil 105 personas con riesgo de padecer obesidad y enfermedades cardiovasculares. Tan sólo este año se identificaron 13 mil 210 nuevos casos de diabetes mellitus tipo 2 y 14 mil 087 de hipertensión arterial, a quienes se les garantiza de manera oportuna el manejo y control de su padecimiento, otorgando con ello 1 millón 941 mil 330 tratamientos, respectivamente, en lo que va de la presente administración.

Hay actualmente una atención integral a la salud de la niñez chiapaneca a pesar de las desinformaciones que circulan en algunos portales y redes sociales desde donde se pretende echar abajo esos esfuerzos, precisó el funcionario.

Acercar los servicios de salud a niños, adolescentes y jóvenes es una de las prioridades para contribuir a la justicia social, por lo que en los últimos cuatro años se validaron 198 centros educativos como Escuelas Promotoras de la Salud en 38 municipios.

Para fomentar la prevención de enfermedades transmitidas por el vector causante de la transmisión del dengue, chikungunya y zika, certificamos a 252 mil 903 entornos como libres de criaderos, beneficiando a 714 mil 885 personas.

A 14 años de operación, en Chiapas la cantidad de afiliados al Seguro Popular ascendió de 20 mil 445 personas a casi 3 millones 600 mil chiapanecos, convirtiendo a nuestro estado en la tercera entidad en la República con el mayor padrón. Esto ha permitido que al año 2016 se haya favorecido con una inversión de más de 3 mil 365 millones de pesos, siendo estos recursos 2 mil 929 millones de pesos de fuente federal y 436 millones de pesos de origen estatal, aportando al fortalecimiento en diferentes rubros de gasto, tales como: remuneraciones al personal, medicamentos e insumos médicos, así como gasto corriente, incrementando con ello las condiciones de calidad en respuesta a la demanda de servicios en salud por parte de la población afiliada al Seguro Popular que acude ante un total de 560 unidades médicas del Instituto de Salud acreditadas, que integran la Red Prestadora de Servicios del Seguro Popular.

joseluiscastillejos@gmail.com
@JLCastillejos


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