Opinión

#CeroDiscriminación

Onusida dedica el 1 de marzo, Día de la Cero Discriminación, a impulsar la erradicación de tratos discriminatorios en contra de mujeres y niñas. | Leonardo Bastida

  • 29/02/2020
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Este año se cumplen 25 años de la celebración de la Conferencia de Beijing, una reunión global que en 1994, marcó un parteaguas en la búsqueda del reconocimiento de los derechos de las mujeres, pues permitió el establecimiento de una agenda internacional centrada en el empoderamiento de la mujer y la promoción de una política mundial en materia de igualdad de género.

De ella, derivó la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, que al paso de los años se ha ido actualizando, y se ha centrado en 12 esferas: la mujer y la pobreza, la educación y la capacitación de la mujer, la mujer y la salud, la violencia contra la mujer, la mujer y los conflictos armados, la mujer y la economía, la mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones, los mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer, los derechos humanos de la mujer, la mujer y los medios de difusión, la mujer y el medio ambiente y la niña.

En este 2020, también se llevará a cabo la reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer y la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en septiembre, entre cuyos temas se abordará la necesidad y la urgencia de impulsar la agenda del reconocimiento de los derechos de las mujeres.

Por esas razones, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH/sida (Onusida) decidió dedicar el 1 de marzo, Día de la Cero Discriminación, a impulsar la erradicación de tratos discriminatorios en contra de las mujeres y las niñas, con el objetivo de aumentar la visibilidad de los desafíos que plantea la discriminación contra este sector de la población, en toda su diversidad, es decir, incluyendo a las mujeres que viven con VIH, a las mujeres trans y a las trabajadoras sexuales.

A su vez, se pretende generar voluntad política y apoyo a la realización de acciones para acabar con todas las formas de discriminación legales en contra de mujeres y niñas, entre las que se encuentran la edad en las leyes de consentimiento para acceder a los servicios sanitarios, las leyes para evitar matrimonios tempranos, la descriminalización del trabajo sexual y reforzar las normativas contra la discriminación hacia las mujeres en los ámbitos educativo, sanitario y en lugar de trabajo.

Así como derribar las barreras económicas que impiden el acceso igualitario de las mujeres a la salud y la educación mediante programas para apoyar la capacitación económica de las mujeres y las niñas, y los derechos patrimoniales y sucesorios.

Uno de los enfoques principales de la efeméride es el crear conciencia que las mujeres y las niñas, y sólo ellas, deben tomar las decisiones correspondientes a su cuerpo, sobre todo ante realidades como que muchas mujeres aún deben solicitar permiso a sus maridos o a sus parejas para acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva.

En el caso de nuestro país, datos de la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017 muestran que alrededor de 50 por ciento de las personas consideran que la decisión de tomar métodos anticonceptivos concierne a ambos integrantes de la pareja y en el caso de la decisión de tomar hijos, 75 por ciento indicó que deben participar ambos.

De esta manera, uno de los lemas de la jornada a favor de la erradicación de la discriminación es “ninguna mujer puede considerarse libre si no tiene control sobre su propio cuerpo”, ya que la desigualdad de género mina la salud y el bienestar, no sólo de mujeres y niñas, sino de todas las personas.

El Día de la Cero Discriminación fue una iniciativa surgida en 2014, mediante el impulso de Onusida, para eliminar los tratos injustos, perjudiciales o violentos por circunstancias de su nacimiento o de su entorno y detener la desigualdad y la discriminación, en todas sus formas, entre ellas, la institucionalizada.