Opinión

Castillo, de naipes

Descuido en el estímulo y apoyo a los deportistas de alto rendimiento.

  • 17/08/2016
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En abril de 2015, al iniciar su gestión como titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Alfredo Castillo Cervantes dijo enfático, ante el Comité Olímpico Mexicano y las Federaciones Nacionales, “que los atletas de alto rendimiento y la masificación del deporte serán prioridades en su administración”.

 

Y luego dijo la frase célebre de todo funcionario peñista: “Tengo la instrucción directa y precisa del presidente de la República, de que la CONADE trabaje muy de la mano no sólo con el Comité Olímpico Mexicano, sino con todo lo que implique o englobe de manera directa o indirecta cualquier actividad deportiva” y agregó: “Los logros que tenga el deporte de alto rendimiento son fundamentales y se tiene que trabajar en ello…”. Y así el discurso.

 

Pero una cosa es el discurso, que en México los políticos lo entienden como gobernar y suponen que así solucionan las crisis, y otra la realidad; la que marca el hecho cotidiano, la que no duerme las 24 horas del día y que nos ha transformado en una sociedad de difícil comprensión…

 

Con todo, el señor Castillo Cervantes es ahora un Castillo de naipes a punto de caída estrepitosa y sólo sostenido por su vieja y muy estrecha amistad con el presidente Enrique Peña Nieto, a quien ha servido con una fidelidad pasmosa en puestos de alto costo político.

 

Esa amistad estrecha y generosa los ha puesto en el terreno de las verdades en algunos aspectos de la vida pública, cada uno sabe del otro los pecados concebidos y esto los vincula aún más.

 

Pero ya se sabe que el presidente de México da prioridad a sus cercanos y coloca a personajes inverosímiles en puestos de alto calado: de ahí parte de la caída en popularidad que ahora quiere subsanar mediante entrevistas arregladas con Televisa y otros medios afines.

 

El caso de Castillo es de una efervescencia insospechada. Es conocido por el estruendo con el que llega a los cargos que le ha asignado la presidencia del país más que por sus logros.

 

Nació en julio de 1975 en el Distrito Federal. Hizo la licenciatura en derecho por la Universidad Autónoma Metropolitana con especialidad en Ciencias Penales y Criminológicas; estudió otra licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Iberoamericana y la otra en Economía Financiera en la Escuela Bancaria y Comercial.

 

En 2002 ocupó su primer cargo en la Procuraduría General de la República (PGR) como asesor del entonces procurador, Rafael Macedo de la Concha. Ahí mismo ocupó diversos cargos.

 

En 2010, Enrique Peña Nieto, por entonces gobernador del Estado de México lo designó como procurador de justicia del Estado de México, luego de que Alberto Bazbaz renunciara por el escándalo de la desaparición de la niña Paulette. Nueve días después de revisiones exhaustivas e investigación, se dijo que la niña falleció de muerte natural y que su cuerpo había estado a un lado de su cama todo ese tiempo: y tan tan. La resolución generó suspicacias y luego nada…

 

Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México lo ratificó en el cargo hasta 2012 cuando se integró al equipo de campaña de Peña Nieto. Cuando éste ganó la presidencia de la República, Castillo fue nombrado subprocurador de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR.

 

En mayo de 2013 lo trasladaron a la Procuraduría Federal del Consumidor de México, para sustituir a Humberto Benítez Treviño, luego del escándalo de la hija de éste en un restaurante. Ahí estuvo hasta enero de 2014.

 

En enero de 2014, el presidente Peña Nieto creó la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral en el Estado de Michoacán, ‘para pacificar y controlar la situación que el estado de Michoacán…’: Castillo Cervantes fue designado titular de la Comisión. Durante meses, en Michoacán, nadie lo toleraba; ni los maloras ni los buenos de la película; así que tuvo que dejar aquello con más problemas que soluciones  y hecho un berenjenal…

 

En abril de 2015, rindió protesta como nuevo titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), en sustitución del ex clavadista Jesús Mena Campos. Digamos que un cargo ‘soft’  luego del desgaste en Michoacán…

 

En esas estábamos cuando los deportistas mexicanos acudieron a Brasil-2016. Poco o nada se ha obtenido en preseas y sí muchos reproches para el descuidado encargado de ‘los logros del deporte de alto rendimiento’, según le encargó el presidente.

 

Descuido en el estímulo y apoyo a los deportistas de alto rendimiento, desorganización; falta de conocimiento del ámbito deportivo; ropa de marca para unos; uniformes fuera de medida de muchos; enojo de los deportistas y, para acabarla de amolar, al señor Castillo que veía cómo su castillo podría derrumbarse, se le ocurre ir con su novia a la justa brasileña y disfrutar a modo de vacaciones de manera pública en aquello de lo que es responsable y por lo que se le paga.

 

Deportistas hicieron los primeros reproches. Luego él mismo, como encargado de la CONADE dijo que ésta se ha convertido en una agencia de viajes y que la responsabilidad de ganar medallas es del Comité Olímpico Mexicano y que las federaciones tienen la culpa y que los gastos de su novia en Brasil los pagó ella y que él no tiene que ver con triunfos deportivos ni con esto ni con lo otro ni con aquello: ¿No será que la Conade está fuera de lugar?...

 

El problema de fondo sigue siendo el mismo, miles de veces reiterado: para gobernar, hay que entenderse como gobernante y pensar en el grupo social que será gobernado, que es decir, que deberá ser apoyado, impulsado, justamente enriquecido, educado, sano y cada vez más citius, altius, fortius. Y si alguien no funciona para ello, entonces no.

 

@joelhsantiago

@OpinionLSR

 

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