Opinión

Cambios en el gabinete presidencial

La República triste.

  • 07/09/2016
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Digamos que fue una ceremonia de hombros caídos. La cara de los asistentes al pódium del salón López Mateos en Los Pinos, a las 11.30 de la mañana de este miércoles 7 de septiembre era más en tono de funeral  que festivo; festivo como en otras ocasiones, como era en el principio, como cuando en diciembre de 2012 todo parecía que sería de otro modo; pero no, no están los tiempos políticos para fiestas y lo que ahí se vio fue la imagen viva del fracaso… ¿de quién?... de todos aquí.

 

Se citó a la prensa acreditada en presidencia para escuchar a un Presidente que salió al salón de actos de la casa presidencial agobiado, callado, cansado… ¿de qué?...  y sin aquella algarabía del triunfo y del poder de antes, como cuando estaba en el Estado de México como gobernador, o como cuando llegaba a actos de campaña, con matracas y tambores, o como cuando llegó diciembre de 2012 y ya era presidente.  

 

Estaban también el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, cejijunto; Miguel Ángel Osorio Chong, incómodo; el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña inquieto; estaba también Luis Enrique Miranda Nava, compadre presidencial y sub secretario de gobernación, callado como el silencio, y Eduardo Sánchez, el vocero presidencial: todos tan serios y  lúgubres como si estuvieran a punto de anunciar ‘la muerte del Palomo’.   

 

Algunos suponían ahí que el anuncio de un mensaje presidencial incluía algunas palabras –acaso de disculpa--  a la Nación por el error Trump, pero no. El presidente Enrique Peña Nieto fue al grano: El secretario de Hacienda más controversial de los últimos años, Luis Videgaray Caso, le había presentado su renuncia al cargo. Y le fue aceptada.

 

Esto es, por el momento se queda sin chamba, aunque la efusividad con la que le despidió el Presidente presagia un futuro  no tan nebuloso para el ex funcionario originario del Estado de México porque, por casualidad, esta renuncia ocurre cuando comienzan las labores de parto en el Estado de México para escoger candidato a la gubernatura, y cuya elección será en 2017. Mmmm.

 

Ya se sabe, los políticos no dan paso sin huarache y la salida de Videgaray tiene dos sentidos de interpretación: en primer lugar a tono de castigo porque fue él quien propició y operó uno de los más grandes fracasos políticos de Enrique Peña Nieto, la invitación y recepción de Donald Trump a México el miércoles anterior, una semana antes… La otra interpretación es la ya dicha: el EdoMex en su futuro. Los huesitos de chabacano están en el aire…

 

Meade Kuribreña, que estuvo en SEDESOL apenas un año, en sustitución de Rosario Robles, recibe una Secretaría de Hacienda que enfrenta uno de los momentos más críticos en la economía nacional: la falta de recursos, inflación constante, caída de ingresos por petróleo e incremento de las cargas fiscales para sustituir ingresos… y más: una cartera difícil y en crisis.

 

Meade sabe del tema: durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa fungió como Secretario de Energía y luego Secretario de Hacienda y Crédito Público. El mismo Meade quien al inicio de este sexenio, al tomar posesión  como Secretario de Relaciones Exteriores, dijo que “todo se lo debía a su maestro Luis Videgaray”… Hoy lo sustituye en Hacienda.

 

Luis Enrique Miranda Nava es un hombre muy cercano al presidente Peña Nieto. Son compadres. Fue Secretario General de Gobierno del EdoMex y fungió como Subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación. Este miércoles 7 de septiembre de 2016 fue nombrado titular de la Secretaría de Desarrollo Social, ni más, ni menos: que es decir, pasa a ser presidenciable…

 

Ya ha estado en las lides electorales antes. Se hizo al lado de Arturo Montiel Rojas durante su gobierno en el EdoMex. Con él ocupó los cargos de Director Jurídico, Subsecretario de Asuntos Jurídicos y finalmente Secretario de Administración y Finanzas.

 

Pero cuando fue candidato del PRI y del PVEM a Presidente municipal de Toluca en las elecciones de 2006 fue derrotado por el candidato del PAN, Juan Rodolfo Sánchez Gómez. Como premio de consolación le hicieron Subsecretario de Gobierno del estado por el gobernador Enrique Peña Nieto, y luego fue el titular de dicha secretaria a la renuncia de Humberto Benítez Treviño.

 

Ya presidente Enrique Peña Nieto en 2012 lo nombró Vicecoordinador Político del equipo de Transición y el 4 de diciembre del mismo año asumió como Subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación. Pues eso. Le ha ido bien. Lo quiere Peña Nieto… ¿qué sigue?...

 

En todo caso los cambios que se dieron a conocer apenas este miércoles 7 de septiembre son de gente cercana y solidaria con el presidente Peña Nieto. Uno desde diversas secretarías y siempre dispuesto, como es Meade; el otro es un hombre que proviene del Estado de México, de donde viene gran parte del gabinete presidencial…

 

Y sin embargo, el retrato de este miércoles en el salón López Mateos de Los Pinos, a las 11.30, es en blanco y negro. Es el retrato de un gobierno que quiere demostrar que lo es, aunque muchos errores acumulados le han distanciado de los gobernados. Lo que se vio ahí es la tristeza de una República triste.

 

Habrá más cambios de gabinete en los meses siguientes. Sí. Pero cuál será el sentido de éstos. ¿Una vuelta de tuerca para cambiar las cosas y recuperar el tiempo perdido? o cambios que se enrutan a las elecciones de 2018, por encima de toda consideración.

 

Ya lo veremos, poco a poco, como la fruta que nace en los árboles, mucha se logra, pero otra se cae antes de tiempo, porque está vana.

 

@OpinionLSR

@joelhsantiago

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