Opinión

Caída del Agusta Westland AW109S Grand, serie XA-BON

Hay muchas preguntas, pero hay que esperar a que llegue la información tanto la oficial como la que genere el periodismo de investigación. | Fred Álvarez

  • 03/01/2019
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¡La tarde del lunes 24 de diciembre una noticia conmocionó a México!, a través de las redes sociales nos enteramos de la terrible tragedia, desplomó la aeronave en que viajaba la gobernadora de Puebla, señora Martha Erika Alonso Hidalgo, y su esposo el gobernador Rafael Moreno Valle.




¡No lo podíamos creer, pero estábamos ante una triste realidad!

El primer tuit del Presidente López Obrador se emitió a 16: 36 horas

Minutos después la noticia estaba confirmada.

Más tarde la Presidencia de la República emitió un comunicado dando el pésame...

¿Qué ocurrió esa tarde?

No lo sabemos aún. A las 14:34 horas del día lunes 24 de diciembre despegó del helipuerto del Triángulo las Ánimas, Puebla - Ubicado en 39 Poniente 3515- con destino a la Ciudad de México -Montes Urales 425-, la aeronave Augusta Westland AW109S Grand, serie XA-BON, modelo 2011, con cinco personas a bordo. Diez minutos y justo a 3 millas náuticas la aeronave desplomó en el poblado de Santa María de Coronango, municipio de Huejotzingo, viajaban a una velocidad de 12 nudos y a 10 mil pies arriba de la aeronave, y había una buena visibilidad.

Lamentablemente todas las personas murieron en el acto a saber; la señora gobernadora del estado de Puebla, Martha Erika Alonso, su esposo el senador Rafael Moreno Valle, Héctor Baltazar Mendoza, asistente del senador, y los capitanes Roberto Coppe Obregón y Marco Antonio Tavera Romero.

La información de la tragedia se viralizó en redes sociales poco antes de las 17 horas, y de ahí hubo una serie de especulaciones y la difusión de noticias falsas, o declaraciones desafortunadas como el ex abrupto de Miguel Barbosa cuando usa la expresión magnicidio, que de inmediato corrigió, afortunadamente.

Horas después, fue oportuna la intervención del secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo Montaño y de la secretaria de Gobernación en una conferencia de prensa, pero no hubo información relevante, dijo: “hoy por la tarde el licenciado Jesús Rodríguez Almeida, Secretario General de Gobierno del estado de Puebla, y Fernando Rosales Solís, secretario de Seguridad Pública del Estado, nos informaron desde el lugar de los hechos del lamentable accidente (Sic) aéreo ocurrido el día de hoy en esa entidad”.

Un día después de la tragedia, la investigación técnica corrió a cargo de la autoridad correspondiente, es decir de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), y de la Fiscalía General de la República, quien abrió una carpeta para investigar los hechos, aunque la primera en hacerlo fue la fiscalía del Estado expediente: FED/PUE/PBL/0004399/2018, a cargo del sinaloense Gilberto Higuera Bernal.

En la mañana del martes 25, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad informó que a partir de ese momento la responsabilidad de informar sobre los avances de esta investigación estará a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) -concretamente asume la investigación el ingeniero Carlos Morán Moguel, subsecretario de SCT-, y por parte de la Fiscalía General de la república (FGR), el subrocurador de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, Roberto Ochoa Romero. 

Y como debe ser, empezó a integrarse una Comisión Investigadora. En ese sentido fueron invitados especialistas de Canadá, EU y Europa. 

Hay que decir que en casos de accidentes e incidentes de aviación y más allá de la investigación de las fiscalías correspondientes hay un protocolo internacional que debe realizarse como lo marca el Anexo 13 al Convenio de Aviación Civil Internacional, mejor conocido como Convenio de Chicago (OACI), del cual México forma parte desde 1944. (véase: Investigación de accidentes e incidentes de aviación. Undécima edición, julio de 2016)

Dicho Convenio es una regla de investigación que estandariza los procesos de investigación de accidentes de aviación en todo el mundo. Con ello, de inmediato se constituye un equipo multidisciplinario con personal altamente calificado en las distintas especialidades del transporte aéreo –nacionales y extranjeros- , con un “investigador al cargo”.

Hay que precisar que el objetivo de esta investigación "de accidentes o incidentes será la prevención de futuros accidentes e incidentes. El propósito de esta actividad no es determinar la culpa o la responsabilidad.”

En la conferencia del martes 25, el subsecretario Carlos Morán Moguel, explicó que en observancia en las disposiciones emitidas por OACI se estableció el equipo de investigadores dentro de los que se encuentran representantes del fabricante italiano de la aeronave y el fabricante canadiense de los motores (…), así como un grupo de inspectores verificadores, especialistas en el análisis.

Empero, dijo el subsecretario que “para contar con el soporte más adecuado en la investigación y no dejar duda alguna, sobre las causas del siniestro”, se estableció contacto con el Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte de EU, el National Tansportation Safety Board, institución internacional en materia de investigación de accidentes.

¿Cómo quedó la Comisión?

La integran el ingeniero Arturo Constantino Tercero, director de Accidentes e Incidentes de Aviación de SCT, Emilio Solís Morgado, inspector verificador de ala rotativa, el capital piloto aviador Antonio Osler García Serralde, inspector verificador aeronáutico de operaciones de vuelo y también piloto de helicóptero, o Marco Antonio Hernández García, inspector verificador, Christopher Salvador Calderón Ruíz, inspector verificador, entre otros.

Por parte de Puebla los acompañan, el ingeniero René Justo Cortés, comandante del Aeropuerto Internacional de Puebla y el ingeniero José Jesús Santillano Venegas, inspector verificador en el mismo aeropuerto.

Por el fabricante de la aeronave Augusta, participa el ingeniero Said Torres y por el fabricante de los motores Iván Graciano, y por parte del Consejo de Seguridad en el Transporte de Canadá (Transportation Safety Board of Canada -TSB) llegaron a México Jimmy Cancino, quien fue asistido por la Sra. Nora Vallée, Investigadora Senior. 

Posicionamiento del presidente López Obrador

En la conferencia matutina del viernes 28 de diciembre, el presidente López Obrador informó que personalmente “desde los primeros momentos he estado conduciendo, coordinando, toda la acción y dando instrucciones. Por ejemplo, lo primero que expresé es que no se ocultara nada de información, que se informara constantemente. Y, también, di la instrucción de que se abriera la investigación para que instancias internacionales emitieran el dictamen”.

Pero con todo respeto, hay que decirle al C. Presidente que esa no es ninguna gracia, la cooperación internacional es obligada, y forma parte de los protocolos.

En esa conferencia mañanera el secretario de SCT, Javier Jiménez informó que finalmente si van a participar en la investigación las autoridades norteamericanas, hasta ese momento no estaban confirmadas, por el paro ocurrido en EU.

El asunto es que los primeros en llegar a México fueron el equipo canadiense e hicieron su trabajo, y seguramente las pruebas levantadas serán llevadas a laboratorios canadienses. No obstante ello se hará una segunda prueba que harán miembros del American Security Board de EU.

E incluso se espera que un comisionado miembro de la comisión correspondiente de la comunidad europea dé su opinión sobre la caída del Agusta.

Hasta ahí las cosas...

La investigación de OACI debe ser seria y científica, están de por medio peritos y autoridades nacionales e internacionales, que no deben echar mentiras. La investigación de las fiscalías tiene otra ruta, buscar la verdad y encontrar culpables para que paguen la reparación del daño.

¿Cómo van las cosas a pocos días de la tragedia?

¿Qué ocurrió? ¿Accidente, incidente, sabotaje, fallas técnica, problemas de los pilotos? ¡La verdad es que no sabemos aún...! Pero la información que nos han dado hasta este momento es mínima, como la de que “el accidente (Sic) ocurrió a las 14:40 horas, 10 minutos después del despegue; que se perdió la comunicación con el aparato y finalmente se oyó un golpe, que se supone es el de la caída del aparato, y un día después -martes 25- el secretario Durazo informó que peritos de la Secretaria de Marina "en materia de incendios y explosivos después de un análisis exhaustivo y cuidadoso de los restos de la aeronave no encontraron explosivos o sustancias ajenas o combustible que hayan explosionado dentro de la aeronave accidentada”.

Mmm. ¿Por qué adelantarse? 

Hasta este momento no conocemos el informe de la Secretaría de Marina con respecto a los explosivos, sólo lo expresado por el secretario Durazo, y debemos de creerle.

También nos han dicho que tanto las licencias de vuelo de la tripulación se encontraban en regla, contando ambos pilotos con capacidad y también su certificado médico vigentes; además de que ambos eran experimentados y que tenían las horas de experiencia suficientes...

¿Y qué dice la caja negra?

La Unidad de Adquisición de Datos que "graba segundo a segundo los parámetros de operación de la aeronave”, se recuperó del lugar horas después del percance pero todavía no se informa qué hay ahí... quizá en la conferencia de este jueves 3 de enero se dé un informe como lo prometió ayer el presidente López Obrador...

Hay muchas preguntas, pero hay que esperar a que llegue la información tanto la oficial como la que genere el periodismo de investigación.

¿Por qué la gobernadora y su esposo usaron un avión de renta? Hasta donde sabemos el gobierno del Estado cuenta con dos aeronaves Agusta.

Sabemos que el helicóptero viajaba incomunicado ya que el transpondedor estaba apagado ¡un error de primaria de los pilotos...!

Pero, insisto hay que esperar a que termine la investigación correspondiente de la OACI, que por lo regular se toma tiempo, hasta once meses o un año como fue el caso del Lear Jet 45 que cayó el 4 de noviembre de 2008 y en el que perdieron la vida muchas personas..

Por lo pronto se recomienda prudencia y no especular

Ahora bien, nadie puede decir a priori que se trate de un accidente hasta esperar lo que diga el dictamen de la Comisión, en su caso se recomienda decir “percance”, “caída” o quizá "incidenteaéreo.

Con todo respeto a las autoridades, periodistas y medios hay un desconocimiento de los hechos, casi todos los comunicados institucionales, casi siempre hablan de accidente, como puede ser el caso. 

(Veáse El Augusta Westland AW109S Grand, serie XA-BON. Información institucional).

La historia se repite

Recordemos la caída del Lear Jet 45 Matrícula XC-VMC, aquella tarde del 4 de noviembre de 2008 cuando perdieron la vida 16 personas, entre ellos Juan Camilo Mouriño Terrazo secretario de Gobernación. ¿Qué pasó entonces?

Uno de los primeros en llegar al lugar de la tragedia fue Luis Téllez, entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, quien se apresuró, desde ese momento, a tomar el control de la información. Téllez llegó al lugar acompañado de funcionarios de la dependencia y asumió desde ese momento el papel de vocero oficial, y enfrentó la crisis e intentó cerrar el paso a conjuras y especulaciones, pero lamentablemente empezó a hablar de accidente cuando debió usar otra expresión como percance o incidente y obviamente ello generó muchas dudas, sobre todo por el discurso que emitió aquella noche el presidente Calderón que no descartaba un atentado.

Esa noche en una entrevista televisiva, le pregunta a bocajarro el conductor de Televisión al Secretario: “Doctor Téllez, es el primer accidente aéreo así en la Ciudad de México“, a lo que respondió: “¡Sí, es un accidente muy lamentable!

Esa afirmación de plantear a las primeras horas la hipótesis del accidente sin tener mayor información tuvo un alto costo en los niveles de credibilidad. (Véase..."Tragedia en el Víctor, Mike, Charly/Fred Álvarez, en Código Topo, de Excélsior No. 3, 1 de diciembre de 2008).

La Comisión investigadora debe presentar un informe completo como aquel que se generó con la caída del Lear Jet 45 .

Curiosamente en la página 74 de aquel informe dice.” ”No existe evidencia alguna de falla mecánica en la aeronave o de alguno de sus componentes”. Y como causa probable se nos dijo que fue “Pérdida de control a baja altura y posterior impacto de la aeronave, con el terreno por encuentro con turbulencia de estela producida por la aeronave que le precedía...”,

Puede leerse en este link institucional. Y en mi bitácora.

El quid fue que muchos años después -en julio de 2018-, la PGR que no OACI-, emitió su sentencia sobre el caso y concluyó que el desplome del Learjet 45 se debió a una falla técnica y no a una “turbulencia de estela” provocada por un Boeing 767 que precedía al Learjet. (Veáse Sentencia definitiva de la PGR sobre el avionazo de 2008 "fue una falla técnica”.

Hay que decir que para analizar una tragedia de este tipo se requiere mucho acopio de información, además de comprender bien el fenómeno, profundizar, investigar a fondo, y sobretodo confirmar las informaciones.

Como dice el argentino Luis Alejandro Rizzi, abogado especialista en estos temas de aviación, frecuentemente la prensa no especializada confunde la noticia del incidente con la verdad de su causa y todavía más, muchas veces se adelanta el resultado de la investigación antes que finalice y lo que es más grave ¡antes que comience!

Los hechos que ocurrieron en Coronango, Puebla, que no accidente –todavía–puede deberse a múltiples factores –como el caso de la falta de pericia en los pilotos, fallas mecánicas o meteorológicas entre otras. Pero por más obvia que pudiera parecer su procedencia, para poder ratificarlo, es necesario estudiar a profundidad una variedad de circunstancias relacionadas con la aeronave y su historia, sus motores, la tripulación, la preparación del vuelo, el nivel de instrucción de los pilotos y de los técnicos que dan el mantenimiento, el historial de fallas registradas en la bitácora de la aeronave y la reconstrucción de las circunstancias en las que se produjo el percance, entre muchas otras cuestiones, para quizás llegar a la conclusión que su causa pudo haber sido una trivialidad y, por tanto, un accidente.

Quizá eso ocurrió en Puebla la tarde gris del 24 de diciembre de 2018, hecho que ocupa y preocupa al gobierno de López Obrador y más a la sociedad.

Las cosas desde entonces no serán iguales...

Está mañana la Comisión estará informando en Palacio Nacional de los avances en la investigación. 

P.D. Curiosidades de la vida... cuando ocurrió el incidente del Lear Jet 45 aquella tarde del 4 de noviembre, el vocero de Los Pinos era Max Cortázar, le tocó también ser el vocero de la tragedia en Puebla; y  Gilberto Higuera Bernal fue el que llevó la investigación del incidente en que murió Martín Huerta aquel  21 de septiembre de 2005 en el Bell 412-EP matrícula XC-PFI.

* Anexo

La OACI se refiere a accidente como:

"Todo suceso relacionado con la utilización de una aeronave, que, en el caso de una aeronave tripulada, ocurre entre el momento en que una persona entra a bordo de la aeronave, con la intención de realizar un vuelo, y el momento en que todas las personas han desembarcado, o en el caso de una aeronave no tripulada, que ocurre entre el momento en que la aeronave está lista para desplazarse con el propósito de realizar un vuelo y el momento en que se detiene, al finalizar el vuelo, y se apaga su sistema de propulsión principal, durante el cual:

a) cualquier persona sufre lesiones mortales o graves a consecuencia de:

— hallarse en la aeronave, o

— por contacto directo con cualquier parte de la aeronave, incluso las partes que se hayan desprendido de la aeronave, o 

— por exposición directa al chorro de un reactor,

excepto cuando las lesiones obedezcan a causas naturales, se las haya causado una persona a sí misma o hayan sido causadas por otras personas o se trate de lesiones sufridas por pasajeros clandestinos escondidos fuera de las áreas destinadas normalmente a los pasajeros y la tripulación; o

b) la aeronave sufre daños o roturas estructurales que:

— afectan adversamente su resistencia estructural, su performance o sus características de vuelo; y

— que normalmente exigen una reparación importante o el recambio del componente afectado, excepto por falla o daños del motor, cuando el daño se limita a un solo motor (incluido su capó o sus accesorios); hélices, extremos de ala, antenas, sondas, álabes, neumáticos, frenos, ruedas, carenas, paneles, puertas de tren de aterrizaje, parabrisas, revestimiento de la aeronave (como pequeñas abolladuras o perforaciones), o por daños menores a palas del rotor principal, palas del rotor compensador, tren de aterrizaje y a los que resulten de granizo o choques con aves (incluyendo perforaciones en el radomo); o

c) la aeronave desaparece o es totalmente inaccesible.

Incidente. Todo suceso relacionado con la utilización de una aeronave, que no llegue a ser un accidente, que afecte o pueda afectar la seguridad de las operaciones.

Arzobispo castigado injustamente ¿y ahora? ¿será restituido?

@fredalvarez | @OpinionLSR | @lasillarota