Opinión

Cada quien su ética

Es imposible dejar pasar el tema del espionaje, ahora sobre la diputada Carpinteyro, que la descalifica para seguir en su labor en contra de los monopolios de las telecomunicaciones al hacerse evidente su interés, presente o futuro, para ser parte de la competencia, no sólo para abrirla

  • 28/06/2014
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Sus primeras declaraciones sorprenden por el grado de impunidad que los legisladores suponen tienen; es decir, parece que su papel es sólo un accidente y que pueden seguir con sus negocios muy quitados de la pena, beneficiándose de la información y su relación con el tema. Frente a las declaraciones que hace de que es un ataque a su persona que sólo beneficia a Televisa, no queda más que decir que sí, lamentablemente, pero eso no justifica su acción. El que todos lo hagan, si todos buscan beneficio personal sobre los diversos temas que el legislativo aborda, no justifica hacerlo también. Desde mi opinión estar en contra de los monopolios no significa avalar los negocios desde el cargo de legislador: Las dos actividades son incompatibles. 

Ser representante de la ciudadanía por un partido de izquierda debería de significar una actitud ética ante la vida, ante la función pública, ante la propia ciudadanía. ¿Qué diferencia puede ofrecer un legislador de un partido u otro al electorado? ¿Cuál es la diferencia con haber acordado el haber de retiro para los magistrados electorales que no podrían litigar por dos años después de terminar el cargo y las actitudes de los legisladores que hacen negocios "para después"? ¿Esa es la democracia? El poder legislativo, igual que los otros dos poderes y  los organismos autónomos (¿un nuevo poder?) deberían tener claro que están para servir no para servirse…

Las aristas

La discusión en torno al conflicto de Purificación Carpinteyro (en el nombre lleva su redención) tiene muchas aristas desde donde abordarlo, y muchos intereses en diversos sentidos. El tema de si las televisoras se van a beneficiar por su salida, por su actitud, no está a discusión, lo que puede discutirse, entre otras cosas es, ¿cómo no fue capaz de suponer que sería grabada o que los comentarios hechos podrían ser usados en su contra?; se le olvida que ella ya estuvo metida en un asunto parecido cuando aparecieron las grabaciones de Luis Téllez sobre la partida secreta en la época de Salinas de Gortari (¿andará por ahí el maléfico?). Es cuando menos un imperdonable acto de desprecio al contrincante, error mayúsculo para quien está en una lucha. Una premisa básica de la actividad política es desconfiar de los enemigos al tiempo de considéralos dignos adversarios no importa su tamaño; hay que prepararse para la lucha y recordar que no se está jugando ni a los soldaditos ni a las muñecas: hay muchos intereses que, en muchos casos,  pueden derivar en consecuencias funestas.

No se puede aprobar la actuación de Purificación y menos el que se escude en que hay otros muchos que hacen eso (cosa cierta) y deberían entonces renunciar. Tenía una responsabilidad política, su papel en la discusión era importante; su visión era fundamental y tendría que haber sabido que podrían ponerle una trampa. Descarrilaron la defensa porque parece que a ella lo que le importó fue el negocio, que por cierto pudiera ser válido si no estuviera de por medio su función como legisladora.

Un tema de primer orden es el espionaje y es curioso que no exista ninguna comisión, fracción o partido que se  avoque a su investigación y desmontaje. ¿Cuán profundo es? ¿A cuántos se espía? ¿Quién lo hace? ¿Es la forma en que el gobierno y los poderes fácticos (Televisa, Televisión Azteca, Telmex) van a presionar para lograr sus intereses? ¿Es el mismo caso de Michoacán? ¿un expediente a modo para el momento necesario, para que renuncie un gobernador? Es claro que estamos en una vitrina y que nadie está libre de ser evidenciado por lo que hay que regresar a los principios básicos de la democracia, de la función parlamentaria, ni experta ni especializada: la sociedad y los comunes actuando. La modernidad no significa complejidad sino simplificación. La modernidad no es plutocracia ¿o no es así?

De pilón…

Las buenas familias. Hoy en el diario Reforma, la legisladora Carpinteyro, en reconocimiento de su error, señala que sí, que su acción está en conflicto con su papel y renuncia a su participación en las comisiones e, incluso, a su columna en ese periódico. Sin embargo, muy claramente señala que también tendrían que renunciar a su participación los miembros de las familias de Televisa (la hija de Bernardo Gómez) o de Televisión Azteca (la hija de Salinas Pliego), o el Senador poblano Javier Lozano, o muchos otros que desde siempre se ha dicho representan a las televisoras: cada cual su ética, parece ser la consigna. Lo grave sigue siendo que los poderes extra legislativos, extra partidos tienen el poder, igualito que en todo lo demás. ¿Cuál es el siguiente video que veremos? ¿Habrá algún día una investigación o un Snowden capaz de sacar a la luz las porquerías de la política nacional? Al tiempo… si da tiempo.

Facebook: carlos.anayarosique

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(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier régimen, no importa el partido, por supuesto).

 

 

 

 

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