Opinión

BlacKkKlansman

Spike Lee muestra el contexto social de la época que da pie a la existencia de este tipo de grupos como el Ku Klux Klan. | Leonardo Bastida

  • 19/01/2019
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La policía del condado de Colorado Springs coloca una manta afuera de sus instalaciones donde solicita personal para incorporarse a sus filas y enfatiza en que integrantes de las minorías son bienvenidos a ser parte del proceso. Ron Stallworth decide acudir al llamado, con una particularidad, es el primer ciudadano afroamericano del condado interesado en ser policía. Algo inédito para una ciudad de menos de medio millón de habitantes, donde 78 por ciento de la población es considerada blanca.

Es la década de los 70, la medida tomada por el departamento policíaco de la urbe ubicada en las faldas de las Montañas Rocallosas en respuesta al dictamen de la Suprema Corte de Justicia de evitar la segregación racial en las escuelas estadounidenses, un hecho inédito en un país donde desde el siglo XVIII, tras vivir su proceso de independencia, era muy común la existencia de escuelas para población infantil blanca exclusivamente y para población infantil afroestadounidense, así como la falta de oportunidad de empleo en la administración pública para el mismo sector de la población.

El máximo órgano judicial norteamericano dictaminó que dicha segregación, derivada de las llamadas leyes de Jim Crowe, una serie de legislaciones locales que impedían la convivencia entre personas blancas y negras en los espacios públicos y que ponían trabas para el ingreso de la población afro al servicio público o a las candidaturas para puestos de elección popular, tenía que suprimirse.

La medida fue ampliamente cuestionada en varias partes de Estados Unidos, sobre todo en ese sur profundo donde desde mediados del siglo XIX se intentó detener a toda costa la posibilidad de que las personas afrodescendientes fueran libres. En Alabama, se llevó a la corte al Departamento de Policía por comenzar a contratar personal “de color negro” y en Cleveland, Ohio, ocurrió lo mismo con el Departamento de Bomberos. Ambos casos argumentaban la inconstitucionalidad de la medida por considerar que implicaba “una discriminación inversa”.

La historia de Stallworth fue retomada por el cineasta Spike Lee, quien en BlacKkKlansman (El infiltrado), narra el episodio de la vida del policía en que decide infiltrarse en las filas del Ku Klux Klan, añeja organización que desde el siglo XIX se ha dedicado a pugnar por suprimir las libertades de la población afroamericana y a violentar a la misma, tras descubrir que organiza una reunión en su ciudad como contraparte del auge del movimiento a favor del reconocimiento de los derechos de las personas afro.

A través de la experiencia de Stallworth, Lee muestra el contexto social de la época que da pie a la existencia de este tipo de grupos, y por medio, de un humor ácido, cuestiona sus fundamentos ideológicos y el actuar de sus integrantes, aparentemente especializados en la detección de personas negras para suprimirles.

La película llega a las salas cinematográficas en un momento en que, datos recientes dados a conocer por la organización civil Southern Poverty Law Center, tras analizar el informe del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) indican que de los siete mil delitos considerados como de odio, es decir, motivados por el color de piel, la religión, la orientación sexual, entre otras características de las personas, 48.6 por ciento fueron cometidos en contra de integrantes de la población afroamericana.

Además de que hay alrededor de 121 organizaciones identificadas como neonazis y 954 grupos en contra de la población migrante o de la población afro o ambas, como las que en agosto pasado llegó hasta el Capitolio, en Washington DC, para exigir “los derechos civiles de los blancos”.

Y funcionarios gubernamentales como el senador de Iowa, Steve King, han dicho “Nacionalista blanco, supremacista blanco, civilización occidental: ¿Cómo se volvió ofensivo este lenguaje?” o el presidente de la nación, Donald Trump, quien ha desdeñado las protestas a favor de la igualdad de derechos en diferentes ámbitos, entre ellos, el deportivo.

BlacKkKlansman de Spike Lee es una contrarrespuesta al duro contexto social que se vive en Estados Unidos para quienes se salen de las normas dictadas desde la visión blanca anglosajona y protestante, incluidos los más de 12 millones de mexicanos que radican en el norte, y también invita a mirar el documental “No soy tu negro”, donde se retoma la obra del escritor James Baldwin, quien a lo largo de ella cuestionó la forma en que se ha construido el imaginario colectivo de la persona afro por parte de integrantes de otros sectores de la población.

Libertad para Dafne ¡Ya!

@leonardobastida | @OpinionLSR | @lasillarota

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