Opinión

Bertha Luján para Coyoacán

“Hacer visible lo invisible”.

  • 02/06/2015
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Piensa en mí.

“Si tienes un hondo penar, piensa en mí

Si tienes ganas de votar, piensa en mí

Ya ves que en enero, subió la tortilla,

Los huevos, la leche y la gasolina

Nomás falta el pan.

Piensa en mí, cuando votes

Si no votas, también piensa en mí

Cuando veas que ya soy delegada

No te duermas, no te alejes,

El poder no me sirve sin ti”.

 

(Cántese con la música original de El Flaco de Oro.

Adaptación de Jesusa Rodríguez y Catalina Pereda).

           

“Hacer visible lo invisible”. Bertha Luján comenzó su campaña como candidata por la delegación Coyoacán, en el pueblo de La Candelaria (el de los tapetes de aserrín y flores). Su lema: “Hacer visible lo invisible”.  Crear “Una corriente cultural” de cambio y de inclusión. “Una corriente que incluya valorar el esfuerzo de la mujer en el trajín diario, asumir plena conciencia de lo que es y significa el trabajo doméstico, esa labor cotidiana de cuidados que no ha merecido remuneración, ni reconocimiento alguno”. “Austeridad, sustentabilidad, honradez”. “Recuperar Coyoacán”. Enfrentar la corrupción y desmantelar el sistema de privilegios. Crear proyectos de desarrollo sustentable. Combatir la inseguridad. Regular el comercio informal. Proteger el patrimonio arquitectónico. Apoyar la educación, la cultura y las artes.

 

 

Coyoacán, la delegación de las calles empedradas, los museos, las escuelas de arte, los viveros y las fuentes. Coyoacán, la de las calles empinadas de tierra, los barrios “bravos”, los hogares sin agua. “Recuperar Coyoacán tras las sombras de deshonestidad que la han flagelado los últimos años… la Contraloría General marcará la pauta para impedir en el siguiente trienio que las autoridades puedan nuevamente implicarse en acciones de ilegalidad”, declaró Bertha Luján. Y “para el presente año la delegación obtendrá del Poder Legislativo 1,750 millones de pesos, así como 800 millones de pesos por programas especiales, un aproximado de 2,500 millones. No es posible, que con semejante presupuesto no se cubran las necesidades de todos los habitantes de la demarcación”.

             

Bertha nació en Chihuahua, llegó a la ciudad de México hace 30 años y vive desde hace 25 con su esposo y sus hijas en el barrio de San Francisco. Participó –adolescente- en el movimiento estudiantil del 68, perteneció al FAT (Frente Auténtico del Trabajo), a la Red Mexicana de Acción Contra el Libre Comercio: “Dimos la lucha por un Tratado de Libre Comercio que tomara en cuenta la asimetría entre los dos países y sobre todo la agenda social”. Fue contralora en el Gobierno del Distrito Federal. Es candidata por MORENA.

                       

Ayer fue su cierre de campaña. Circularon invitaciones para acompañarla en una caminata “jolgorio” que partía de la fuente de los Coyotes entre Miguel Ángel y Universidad. Fui, como la mayoría de las personas que nos sumamos: por convicción.  Bertha no es mi amiga, no la conocía personalmente, no soy ni seré voto incondicional de ningún partido. Hago las aclaraciones porque sé de esa enorme desconfianza que vivimos, y que yo misma vivo: ¿Por qué me hablan “bien” de un/a candidato/a? ¿Qué beneficios personales persiguen? ¿Es una sugerencia convencida y honesta (con la que una puede coincidir o no)  o esto que leo no es –una vez más- sino una especie de publicidad pagada, como en las revistas “femeninas” en donde si me hablan de salud es porque me van a vender algún “producto milagro”?

           

Me inquieta muchísimo el movimiento para la “anulación del voto” en el caso –y Coyoacán es una muestra- de las/los territorios con candidaturas  honorables, inteligentes y comprometidas.  La anulación –y el “castigo moral” que representa-  podría llevarnos a cederle el triunfo a candidatas/os inscritos en el más de lo mismo: prolongar los cotos de poder que se arman en beneficio de grupos específicos y en detrimento de los ciudadanos.

           

¿Basta “el castigo moral” que se pretende al anular el voto? ¿Qué tanto les importa ese “castigo moral” a quienes conocen los graves problemas de una delegación y se esperan a la penúltima hora para repartir tinacos? Quisiera compartirles el video del académico Roberto Duque Roquero, promotor de la campaña: “No te anules” al anular tu voto: ¿A dónde va el voto nulo? ¿Para qué sirve? ¿Qué harán con él?  Académicas/os como Denise Dresser y José Antonio Crespo, sostienen la postura contraria: llaman a asistir a las urnas y anular. Los videos de Denise y José Antonio se encuentran también en youtube. Entiendo que haya ciudadanas/os que consideren que sus candidatas/os son inadmisibles aún después de un análisis minucioso de sus trayectorias, pero hagamos ese análisis. Y escuchemos a Duque: ¿Cómo funciona el sistema electoral mexicano? ¿Cómo se reparten los espacios y los dineros?  

 

El análisis de Roberto Duque aquí.

 

¿Quiénes ganan en Coyoacán – en nuestra delegación/ distrito electoral- si anulamos el voto o nos abstenemos? Como suele suceder: quienes controlan la maquinaria. El domingo el cierre de campaña de Bertha Luján en el Jardín Centenario fue una fiesta que llama a la esperanza. ¿Qué sería en este contexto “la esperanza”? La convicción de una multitud muy diversa de ciudadanas/os  que apoyan –en toda libertad y sin interés alguno en el control de “los bienes” que son de todos- a una candidata en la que confían. Una mujer inscrita en una trayectoria de lucha contra la desigualdad social. “Acá está bien popis, muy bonito, pero nosotros venimos de los barrios erizos de Coyoacán”, dijo el cantante del grupo de Rock “Retroactivos”. “Nosotros somos del Ajusco Bronx,  y en mi casa hace meses que no tenemos agua”.  Y nos habló de Blues y de Rock, y de la privatización de los espacios verdes en la zona del Ajusco.

           

Jesusa Rodríguez condujo el encuentro. 43 niños caminaron al frente con sus 43 carteles.  “Ayotzinapa vive. La lucha sigue y sigue”.  Porque Ayotzinapa es la realidad y la metáfora de  ese México del abuso y la violencia impunes. Porque Ayotzinapa es la realidad y la metáfora de ese México que ni perdona, ni olvida.  El México que se echa para adelante y exige justicia.  ¡Ya! Para aquello de las cuatro de la tarde subió al estrado el Trío Pedregales con la soprano Catalina Pereda Rodríguez. Quienes hayan escuchado la voz de Catalina, ya saben de qué les hablo, quienes no: vayan a escucharla cuando puedan, les va a encantar.

 

Una probadita de la bellísima voz de Catalina.

 

No se cayó la carpa porque las diosas existen (una constatación más) pero la voz de Cata es como una tempestad de arrojos y suavidades. Cantó “La Malagueña”, y “Quizá, quizá, quizá”, “La bruja”, y varias de don Agustín Lara.  Todo significa (la congruencia, que le dicen): no son los mismos contenidos en un cierre de campaña llevado por Jesusa Rodríguez, con la presencia de “Los Retroactivos”, Elizabeth Mancera cantando canciones de la trova, y Catalina, que sentarnos a escuchar más cancioncitas de señores todopoderosos, mujeres ardidas, y/o vilipendiadas, amores de cartoncito, en fin, las banalidades que ya sabemos.  

           

Les  comparto la mini reseña del festejo, porque la vida y la esperanza se celebran, y porque creo que cada día (y la vida misma) funciona con los principios de los  tianguis y las tienditas de abarrotes: “acá hay casi de todo”.  Arroz, aceite, panecitos,  frutas, frijoles.  Y sí, en un día sucede tanto y de casi todo: vivencias intelectuales, espirituales, emocionales, físicas que se entrecruzan.  Esperanzas. Y el arte irrumpe, para ordenarnos o desordenarnos el corazón y las neuronas. Para ayudarnos a vivirnos y a pensarnos. Hay quien dice que “lo bello es pariente cercano de lo justo”, es una interpretación en la que creo: en medio de esa tristeza, desconfianza, enojo, impotencia que nos abruman: ¿por qué no ir hacia donde podamos acercarnos lo más posible a “lo bello” y a “lo justo”? 

           

Con los pies en la tierra: ¿Nos van a derrotar los caciques? ¿Los narcisistas que llegan al poder para perderse en sus laberintos de espejos y despojos? ¿No es posible detener –paso a paso- la impunidad, la corrupción y el abuso de poder? ¿No es posible construir y sostener la justa belleza de las/los niñas/os en aulas de escuelas públicas de primera calidad? ¿La justa belleza de la equidad en la diferencia sexual? ¿Del agua que fluye de la llave, del pan que sí llega a la mesa?

           

A quienes viven en la Delegación Coyoacán: Acérquense al perfil y a las propuestas de Bertha Luján, porque valen la pena. Bertha trae consigo la trayectoria de una mujer luchona y honesta. Ahora que sentimos, constatamos, padecemos como “las izquierdas”, se nos desmoronan con una traición tras otra a los compromisos más elementales, no podemos –creo- encerrarnos en la habitación desolada de: “todas/os son iguales”. No, no todas/os. Rocío Mejía (economista y feminista) es candidata a una Diputación Federal –también- por MORENA.  Miremos de cerca a nuestras/os candidatas/os y analicemos sus diferencias.

 

Vámonos a votar. “Recuperemos Coyoacán”.

 

La canción-homenaje de Liliana Felipe a Coyoacán.

 

@Marteresapriego