Opinión

Avenidas de 5 mil millones

Cuando los proyectos se hacen para el común de las personas, es posible generar valor a favor de todos. | Roberto Remes

  • 31/08/2021
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Brent Toderian, planeador urbano canadiense, publicó hace unos días un pequeño video con las mejoras que se harán en París para reducir el uso del automóvil y promover la ampliación de espacios públicos. En el video se recopilan una serie de intervenciones no sólo en los Campos Elíseos, sino también en el entorno del Río Sena y en Trocadero, el parque de la Torre Eiffel. La inversión, según el tuit, consistirá en 225 millones de Libras Esterlinas, es decir, unos 6 mil millones de pesos.

Un buen amigo y activista urbano, Armando Pliego, recuperó la publicación y comentó "París se está rifando". Una de las respuestas fue del titular de la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México: "Sólo me pregunto cuál sería la reacción acá si se invirtieran más de 5 mil millones de pesos en una avenida".

Si rastreamos nos daremos cuenta que en varios proyectos de los últimos años se han invertido más de 5 mil millones de pesos. Por ejemplo, el costo oficial del tramo gratuito del Segundo Piso de Periférico, cuya obra la gestionó la actual jefa de gobierno, fue de esa cantidad: 1,101 millones por el distribuidor de San Antonio, 1,974 millones de San Antonio a San Jerónimo, 1,750 millones de San Jerónimo a San Antonio. 4,825 millones de hace más de 15 años, hoy costaría por lo menos el doble, considerando la inflación.

No tendríamos el dato de la Av. Tláhuac, pero considerando que la línea 12 del metro ocupa unos 11 kilómetros, a un costo de aproximadamente 100 millones de dólares por kilómetro, entonces esa vialidad tiene invertidos más de 20 mil millones de pesos en años recientes ... y eso que no funciona como se esperaba.

El trolebús elevado de Ermita Iztapalapa está teniendo un costo de unos 4 mil millones de pesos, es decir dos terceras partes de lo que estaría invirtiendo en movilidad sustentable y espacio público la Ciudad de París... por un proyecto que, de haber sido a nivel, se habría visto menos por los electores pero su costo rondaría los 1,300 millones.

A la Calzada Ignacio Zaragoza se le invertirán 8 mil millones de pesos para su segundo piso. Hace un año reflexionábamos en este espacio sobre el supuesto de que en vez de ponerle un segundo piso se enterrara la avenida y se le diera una valorización por la vía de inversiones inmobiliarias  en vivienda y otros usos que a su vez generen empleos permanentes.

Al final de cuentas, cuando los proyectos son sólo gasto, hay beneficios privados y costos sociales; cuando los proyectos se hacen para el común de las personas, es posible generar valor a favor de todos. Lo que al titular de la ADIP espanta, y eso que es el que tiene la función de innovar en la ciudad, en realidad es un área de oportunidad para la ciudad. Invertir en segundos pisos no genera valor para la ciudad, sólo para los usuarios específicos del automóvil. Invertir en un rediseño del espacio, articularlo con las inversiones inmobiliarias, establecer instrumentos, eso genera valor para todos, entonces sí es posible invertir 5 mil millones de pesos en una avenida, la que sea, porque muy fácilmente se generarán beneficios para ricos y pobres.

Estamos justo en la ruta equivocada por contratar ignorantes y merolicos que no saben de ciudad pero están en funciones sustantivas de ella para sólo defender dogmas y estigmatizar a quienes piensan distinto. La Ciudad de México necesita estrategias más profundas, profesionalizar la función pública para que haya planes de largo plazo que permitan atraer inversiones justo en las avenidas, mientras estas se vuelven cada vez más sustentables y, siguiendo las tendencias internacionales, con menos autos y más espacio público.

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